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Conozca a Jordi Cruz como la palma de su mano

Le leemos la mano al chef más televisivo, que acaba de publicar su primer libro de recetas sin plato: 'El cocinero tenaz'

Ana Sánchez

Información de primera mano de Jordi Cruz. 

Información de primera mano de Jordi Cruz.  / Foto: CARLOS MONTAÑÉS Dibujos: ANA SÁNCHEZ

DE ANTEMANO

Si le oye decir "yo soy tu padre", le entrarán ganas de ir a por una espada láser. Jordi Cruz tiene cara de angelito pero voz de Darth Vader. Le llaman "mito erótico", "cocinero seductor", "chef objeto". Hasta tiene club de fans. Cuesta creer que, con 15 años, a la primera chica que le preguntó "¿cómo te llamas?" le respondiera: "J-j-j-j-j-j-j-j".

Con 7 años, cocinó sus primeras patatas con judías. Con 24, recibió su primera estrella Michelin. Ahora ejerce de juez im-pla-ca-ble en 'Masterchef' (TVE-1) y tutela tres negocios: Àbac (dos estrellas), Angle (una estrella) y Ten’s. Está a punto de abrir el cuarto: Atempo, y un gimnasio, Core. Y acaba de publicar su cuarto libro. "Me considero muy chiquitín. Y lo bueno que tenemos los chiquitines es que somos maratonianos. Difíciles de cansar. El libro se llama 'El cocinero tenaz' por eso".

'El cocinero tenaz' (Conecta). Es su primer libro de recetas sin plato. Un chup chup de mantras de coaching y confesiones de psicoanálisis. Habla de sí mismo como si estuviera en un diván. ¿No es muy joven para reflexionar sobre su vida? "Es que lo he hecho siempre – confiesa–. Alguien me dijo una vez que cuando tienes padres mayores, eres más sabio de alguna forma".

El lunes cumplió 37 años. "Soy cáncer, soy bastante fácil de herir", destapa secretos de horóscopo. "Y relativamente fácil de lamerme las heridas". Es un hombre familiar, pero "un poquito frío". "Mi padre era una persona un poco fría también. Y no me enseñó a dar el cariño de una manera fácil". Ambicioso y competitivo. "Si se puede ganar 10, me gusta ganar 20". Al ser chef, se da por hecho que le han mandado a freír espárragos. "Claro. Hay que ser consecuente. Si tú tocas las pelotas, te las van a tocar". Y él las toca. "Con la gente a la que quiero soy tocapelotas. Tengo un humor ácido".


Iba para delincuente. 

Cuando los niños tienen energía dentro, hay que saber canalizarla. Si no, haces el idiota.

Llegó a quemar campos. 

Sssssí.

Y le robó a su madre 10.000 pesetas para comprar chucherías a todo el colegio. 

Cuando hay energía de sobra, haces el bobo.

"Nunca me he gustado a mí mismo y siempre me he sentido muy pequeño", dice en su libro. 

Sí. Es así. No me supe sacar partido de chiquitín.

Fue su padre quien le hizo sentir muy poquita cosa. 

Porque tenía mucho carácter, mi padre.

Sale mucho en el libro. 

Sí. Sin saberlo, te das cuenta de la influencia real que ha tenido. Mi padre venía de una época muy complicada. Pero no deja de ser tu padre y no dejas de verte reflejado en él. Y de intentar buscar el cariño que quizá no ha sabido darte. Yo tengo las mismas limitaciones que tenía mi padre.

¿Que son? 

Un carácter difícil. Equivocarte sin querer equivocarte. Ser muy trabajador.

Poco afectuoso. 

Yo sé que era muy afectuoso, pero no sabía demostrarlo. Al final de su vida, mi padre tenía ese punto de enfado de querer ser de otra forma y no saber cómo hacerlo.

¿Le quedó alguna conversación pendiente con él? 

No. Quedé en paz con mi padre.

¿Cuándo murió? 

Hace tres, cuatro años. Nunca le había dicho "te quiero" y el día que se lo dije murió a las dos horas.

¿En serio? 

Y la única pena es que tenía un alzhéimer muy avanzado y solo fui capaz de decírselo cuando en sus ojos ya no había nadie. Pero creo que él, de alguna forma, sí estaba.

Una enfermedad dura, el alzhéimer. 

La más hija de puta del mundo. No entiendo una vida de aprendizaje y que en el último momento te borren el cerebro.

¿Qué le molestaría más olvidar a usted? 

Todo. Yo no quiero olvidar nada.

¿Qué es lo que más le ha costado superar? 

Las cosas personales: del cariño, de ser afectuoso. El resto, con trabajo y con tesón, lo superas todo.

Usted que es chef sabrá: ¿de qué pasta está hecho? 

No me gustan las aglomeraciones, soy reservado. Necesito muchos ratitos de soledad.

¿Y qué pasta es esa? 

De la pasta de la que me han hecho. De chiquitín éramos muchos en casa [es el pequeño de seis hermanos]. Y, entre tantos, a veces te puedes sentir muy solo. 


Se ha hecho más famoso por perder michelines que por ganar estrellas Michelin. [Perdió 9 kilos para la portada de 'Men’s Health']. 

Una cosa es ser reconocido en tu disciplina y otra, meterte en un medio masivo, que te da más a conocer, pero se te conoce peor.

¿Cree que se le conoce peor? 

A mí se me conoce por lo que pongo en la mesa, no por el juez borrico que sale por la tele.

¿El juez implacable de Masterchef cómo se juzgaría a sí mismo? 

Alguien que quiere ser didáctico. Creo que puedes ser duro si eres didáctico.

Tiene un animal dentro, dice. 

Sí. Tengo un luchador dentro y es un tío con dos pelotas. Yo soy bajito, pero me pesan mucho las pelotas.

Es muy competitivo. 

Supermegacompetitivo.

Impertinente.

No es que sea impertinente, es que lo que se me pasa por la cabeza tengo tendencia a decirlo. Sin vocación de ofender.

¿Es de los que suelta siempre las verdades? 

Sí. Pienso que una verdad bien dicha es un regalo.

¿Sí? 

Sí. Un ayudante mío de cocina me dijo una vez: "Estás un poquito imbécil". Y se lo agradecí.

¿Tenía razón? 

Claro que tenía razón.

En el libro confiesa que perdió un poco el norte. 

Hay pequeñas cosas que no te das cuenta y te van cambiando. Cuando te haces el café y te compras tu tabaco, y de repente te lo hacen, te lo traen, llega un punto en que llegas a casa y dices: "¿Y el café? ¿Y el tabaco?".

"He llegado a pensar cosas estúpidas", ha dicho. 

Me he podido comportar de forma un poquito arrogante. No me he gustado. He visto alguna imagen en la que me he visto prepotente. Y yo soy una persona que transmite ser chulangas.

Se ha creado fama de soberbio. 

Pero eso lo he tenido siempre. Soy muy tímido y me considero muy poquita cosa. Imagino que intentaba contrarrestar eso de alguna forma. Y te equivocas. Y das una imagen de ti que no es la buena.

¿Y cuál es la imagen buena? 

Una persona muy sencilla, muy de disfrutar de las pequeñas cosas.


No sabía ligar. 

Ni puñetera idea. Aún sigo siendo bastante torpe.

¿De verdad? 

A mí me han ligado siempre. Yo no sé ligar. No tengo facilidad para ver si a una persona le pitufo o no le pitufo.

Las chicas le decían que era feúcho. 

Es la sensación que a mí me daba. Yo no soy un tío guapo.

Ahora le llaman "chef objeto" y tiene club de fans. 

No me joda. No se puede pasar de guapo a feo en un programa de televisión. Ni soy tan guapete como dicen, ni soy tan feo como yo me considero. Un término medio: normalito.

¿Está aprovechando el tiempo perdido? 

No, no lo estoy aprovechando para nada. En eso me podría sacar mucho más partidito.

¿Y por qué no se lo saca? 

Porque no va conmigo. Porque no tengo la necesidad de ser mujeriego. Siempre he estado en pareja.

¿No sabe estar solo? 

Sí. Esa es la contradicción. Se me da muy bien estar solo.

¿Qué es el amor? 

Hay dos tipos: un amor químico, rápido, que se acaba. Y un amor que se construye y está más asociado al querer. Quizá me atrae más el segundo. Si el segundo amor, que es el real, no es muy real, te llevas un chascarro.

¿Se ha llevado muchos? 

No chascos, pero hay un amor que es más joven, más físico. Cuando tenga 50 años, tendré más capacidad para saber con quién quiero pasar el resto de mi vida.

¿Ahora no lo sabe? 

¿Usted sí? Creo que hasta que no tienes una edad más avanzada, te puedes equivocar.

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