01 abr 2020

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Santiago Posteguillo: "Trajano habría obligado a Bárcenas a devolver el dinero"

Novelando la historia de Roma ha encandilado a miles de lectores. En 'Circo Máximo', su último libro, el escritor valenciano narra los primeros años del emperador hispano Marco Ulpio Trajano

FÁTIMA URÍBARRI / Madrid

Santiago Posteguillo: "Trajano habría obligado a Bárcenas a devolver el dinero"

LUIS RUBIO

"Lo que hacían los romanos no se cae". Lo proclama, con una sonrisa admirativa, el escritor Santiago Posteguillo a propósito del anfiteatro de Itálica. "Si no hubiera sido por los expolios, Roma entera seguiría en pie", continúa, orgulloso. Para este escritor valenciano, profesor universitario de Literatura, la Roma antigua es un poco suya. Con sus novelas históricas romanas ha conquistado a un ejército de fieles incondicionales que se beben sus voluminosas novelas con entusiasta glotonería. Posteguillo ha conquistado a los lectores, primero con una extensa trilogía dedicada a Escipión el Africano ('Africanus', el hijo del cónsul; 'Las legiones malditas' y 'La traición de Roma') y ahora con otra protagonizada por Marco Ulpio Trajano, el primer emperador romano no nacido en Roma: Trajano nació en Itálica, muy cerca de Sevilla. 'Circo Máximo' (editada por Planeta) es la segunda parte de la trilogía que dedica al emperador hispalense.

En 'Los asesinos del emperador', Posteguillo cuenta los desmanes del sádico emperador Domiciano y el ascenso, trabajado y merecido, del militar Trajano. Ahora, en 'Circo Máximo', Trajano ya es emperador, pero como es habitual en las novelas, debe enfrentarse a un río de problemas: batallas, conspiraciones, corrupción, acusaciones falsas, complicaciones amorosas…
Trajano fue un buen emperador. Eso piensa el autor sin disimulo: "Combatió la corrupción, amplió las fronteras del imperio, tomó medidas contra la crisis económica, fue austero, tolerante, levantó importantes obras de ingeniería… Es el único emperador romano no cristiano al que Dante salva del infierno. Fue un buen gobernante". ¿Y qué hizo con los corruptos? "Les obligó a devolver el dinero robado y los desterró. Hoy, Trajano habría obligado a Bárcenas a devolver el dinero, y si no acabaría en la arena con las fieras", dice Posteguillo. En 'Circo Máximo' hay muchos frentes. Las carreras de cuádrigas —"el latín tiende a ser esdrújulo", apunta Posteguillo sobre la sonora palabra— son uno de los ejes de la novela. "Siempre he querido contar carreras como las de 'Ben-Hur', pero como Roma es un terreno muy trillado he buscado un ángulo inesperado, un nuevo punto de vista", explica el autor.

El mejor abogado de la época

Los caballos al galope se entreveran con las intrigas de senadores corruptos y con un juicio en el que participa un insigne abogado, nada menos que Plinio el Joven: "Me gustan mucho las novelas y las películas de juicios. Plinio era el mejor abogado de la época, y como la editorial no repara en gastos, lo contratamos para Circo Máximo", bromea Posteguillo.

El juicio es el corazón de la novela, dice el escritor. Pero también hay otros frentes: las dos guerras contra la Dacia que libra Trajano; la relación entre madres e hijas; el contenido de unos textos que dejó Julio César, el de los diarios que comenzó Trajano, que quiso emular a César (autor de 'La guerra de las Galias') y redactar su propia Guerra de la Dacia.
"Mucha gente me conoce por las batallas, pero en mis novelas me gusta tocar muchos frentes", comenta Posteguillo. Además de Plinio el Joven, en Circo Máximo tienen un papel destacado el intelectual Suetonio, el filósofo Dión Casio, el arquitecto Apolodoro de Damasco, incluso Juan, el discípulo más joven de Jesucristo.

También es un personaje Adriano, el sobrino de Trajano que aspira a sucederle en el trono. El protagonista de la célebre novela 'Memorias de Adriano' no sale bien parado en 'Circo Máximo'. "Memorias de Adriano' es una maravillosa novela, muy lírica, pero Marguerite Yourcenar se pasó tres pueblos: cogió de Adriano lo que le gustó. Yo procuro fijarme en las luces y sombras, y en Adriano veo más sombras. Adriano no me cae bien, he llegado a esta conclusión leyendo mucha documentación", confiesa el escritor.

Nuevas ideas

Posteguillo utiliza fuentes de primera línea (ha consultado a expertos y ha viajado a Rumanía, el territorio de la antigua Dacia) para escribir una novela bien fudamentada y evitar los disparates que a veces se cuelan en la novelas históricas, un género hoy denostado por la crítica pero que sigue contando con legiones de lectores. El autor, empeñado en enaltecer el género, considera que "la novela histórica aporta mucho a la Historia y al conocimiento en general, porque aborda a la vez muchos aspectos, mientras que en la universidad se estudian de una manera más compartimentada".

Los lectores de su trilogía de Escipión supieron, gracias a Posteguillo, que Plauto creaba sus obras mientras Escipión Aníbal se enfrentaban en la guerra. Los de 'Circo Máximo' sabrán que Apolodoro de Damasco levantó un puente imposible sobre el Danubio mientras Suetonio era bibliotecario, Juan el evangelista agonizaba y Trajano combatía a Decébalo, rey de la Dacia.

¿Habrá un cambio de tercio en sus novelas? ¿Cambiará de escenario o seguirá el autor enganchado a las aventuras e intrigas de la Antigua Roma? "Tengo ideas para contar otros episodios de la historia de España", adelanta Posteguillo, quien deja entrever el posible tono de sus próximas historias: "¿Por qué novelar tantas derrotas españolas? También hubo grandes victorias. ¿no? Hay cosas de las que podemos sentirnos orgullosos, y una de ellas es Trajano".

LUCES Y SOMBRAS DEL IMPERIO

Con su trilogía sobre Escipión el Africano, Santiago Posteguillo (Valencia, 1967) conquistó a cientos de miles de aficionados a la novela histórica. Ahora se ha centrado en Trajano, un emperador al que admira, aunque también contaba con un lado oscuro: "Bebía demasiado, pero ordenó que no se le obedeciera cuando estaba borracho". Además, fue infiel a su esposa, Plotina, aunque hay explicación: "Fue un matrimonio concertado. Trajano era homosexual". Además, también fue un gobernante proclive al populismo: "Con Trajano ahora tendríamos fútbol a todas horas".