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9. Sant Andreu

Una serie de TV por internet activa a 70 adolescentes

La producción 'Kdm;)', hecha por y para jóvenes, nació en el Espai Jove Garcilaso y promueve valores como el compromiso y la labor en equipo. La realización de seis capítulos ha durado dos años

LUIS BENAVIDES
BARCELONA

Un grupo de jóvenes intenta montar su propio canal de televisión por internet. Este es el hilo argumental de Kdm;), una serie dentro de una serie, con todo tipo de enredos y momentos hilarantes que se emite en la webwww.kdm.cat. Este proyecto audiovisual hecho por y para jóvenes promueve, de forma indirecta y natural, el trabajo en equipo, el compromiso y la interculturalidad. «Esta serie ha nacido en el Espai Jove Garcilaso (Garcilaso, 103) y tiene como precedente otra serie, El culebrón del barri», afirma el director, Pablo Herrera.

La presentación oficial de Kdm;), una serie de seis capítulos, coincidió el pasado 3 de diciembre con el estreno en la página web. El acto se celebró en un espacio de Fabra i Coats (Sant Adrià, 20), anexo al plató en el que rodaron esta serie juvenil, y contó con una representación de los actores y en la que no faltaron unas dosis de improvisación. En esta producción audiovisual, de la que mañana se colgará en la web el segundo capítulo, han participado unos 20 profesionales y 70 adolescentes de toda Barcelona de entre 14 y 18 años, escogidos de entre más de 150 vídeos y unas 90 entrevistas. «El resultado final era importante, tenía que ser digno, pero nos preocupaba más que los jóvenes se involucraran en el proyecto, con profesionalidad, como auténticos emprendedores», explica el director.

ESTUDIO PREVIO Y FORMACIÓN / Más de dos años de trabajo hay detrás de los seis capítulos que componen esta miniserie on line. En ellos se incluyen un estudio, castings, talleres formativos y mucha preproducción. «Como proyecto educativo era fundamental realizar un estudio previo. Y constatamos a partir de encuestas y entrevistas, por un lado, que los jóvenes no tienen problemas para relacionarse con jóvenes de otras culturas, y por otro, que los chicos quieren realizar actividades formativas», cuenta Herrera, quien tomó como muestra a los alumnos de diferentes institutos del distrito de Sant Andreu.

COMO EN LA VIDA REAL // Los jóvenes escogidos para el proyecto fueron repartidos en diferentes talleres: interpretación, dirección, sonido, imagen, guion, arte y banda sonora. «A partir de aquí, como en la vida real, los unos dependían del trabajo de los otros, como un equipo», afirma el director, muy satisfecho con la implicación de la gran mayoría de los participantes. Y un buen ejemplo de esta seriedad es Neelam Khan, una ayudante de dirección de tan solo 17 años. «Al principio me parecía extraño dar órdenes a mis compañeros», explica esta joven amante de la fotografía que logró ganarse el respeto del reparto con su buen hacer.

Berta Roselló, que cursa primero de Interpretación en el Institut del Teatre, da vida a Júlia, la directora en la ficción. «Cuando cursaba segundo de bachillerato nos explicaron en clase que buscaban actores y actrices para una serie y no dudé en presentarme. Siempre he querido hacer teatro», recuerda la joven. Roselló se lleva muy buen recuerdo del rodaje. «Hemos hecho una piña y me llevo amigos. Y el sacrificio ha merecido la pena. Cuando haces algo que te gusta no te importa echar tantas horas», añade la actriz.

Para Herrera, la miniserie tiene además un punto optimista: «Los jóvenes de hoy también se esfuerzan, tienen ilusión y pueden comprometerse con un proyecto».