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UNA historia de SANT ANDREU... La Maquinista Terrestre y Marítima

Un pasado metalúrgico y revolucionario

La antigua fábrica de trenes dio trabajo a 4.000 personas, la mayoría de Sant Andreu

LAIA MESTRE
BARCELONA

Una gran rueda de hierro en el parque de La Maquinista de Sant Andreu es el recuerdo de algo que los mayores no han olvidado. «Antes todo este terreno lo ocupaba la fábrica de La Maquinista -explica Juan Hernández, vecino de Sant Andreu de toda la vida-. Fue algo importantísimo para el barrio, porque significó muchos puestos de trabajo para la gente de aquí». Y es que La Maquinista Terrestre y Marítima, fábrica especializada en la construcción de máquinas de tren, fue y sigue siendo un símbolo de la historia industrial de Sant Andreu. Fundada en 1855, en ella se construía todo tipo de material pesado. «Se decía de La Maquinista que entraban todas las piezas por una parte y, por la otra, salía una máquina de tren entera», comenta Hernández. Y no era para menos. Jordi Rabassa, historiador y miembro del Centre d'Estudis Ignasi Iglésias, explica que era la única empresa española que podía construir íntegramente una locomotora. Aunque sus primeros talleres se ubicaron en la Barceloneta, en la calle de La Maquinista, en 1918 se instaló la fábrica en Sant Andreu, donde formó parte del carácter del distrito durante 75 años.

Lucha sindical

Además de ser la empresa metalúrgica más importante de Catalunya, La Maquinista Terrestre y Marítima era la más influyente. «Hubo muchas luchas sindicales -recuerda Juan Cruz, otro vecino del barrio-. Si La Maquinista salía a la calle a protestar, todo el mundo lo hacía». Fue una fábrica de lucha obrera constante, que dio trabajo a más de 4.000 personas (la mayoría de Sant Andreu). Muchos puentes o hasta mercados de Barcelona (Sant Antoni y el Born) fueron fabricados allí. Más tarde, la fábrica empezó a ser deficitaria. En 1993, la empresa abandonó Sant Andreu para trasladarse a Santa Perpètua de Mogoda y un año después todas las naves fueron derruidas, aunque no el recuerdo de los vecinos que vivieron esos tiempos. En 1998 empezaron las obras para construir el actual centro comercial de La Maquinista y sus alrededores, que se alzan en la actualidad sobre los cimientos de la historia. La fábrica vivió unos años tan intensos que Rabassa afirma: «A través de La Maquinista se puede seguir la historia del movimiento obrero de Barcelona: las luchas, las reivindicaciones... Si La Maquinista se levantaba, Sant Andreu temblaba».

Con la finalidad de recuperar y salvaguardar la memoria histórica ferroviaria del distrito, en 1992 nació la asociación Agrupament Ferroviari de Barcelona. Uno de sus integrantes, Santi Compte, subraya la importancia de Sant Andreu en el mundo del ferrocarril. Por eso la asociación lleva 20 años trabajando para recuperar material histórico y tratar de conservarlo. En su local hay objetos tan peculiares como botiquines, piezas de trenes, placas o ropa de los operarios. El más antiguo de todos es un reloj que estuvo en la entrada de la bifurcación de Can Tunis, y que tiene más de 60 años. La asociación posee también placas auténticas de la fábrica de La Maquinista Terrestre y Marítima. «Fue una fábrica importante en muchos aspectos -comenta Compte-. De allí salió la última locomotora de vapor de España». La asociación pretende llevar a cabo una labor de divulgación. Por eso, en Agrupament Ferroviari de Barcelona también se fabrican maquetas de trenes y estaciones antiguas de la manera más fiel posible con documentos y fotografías.

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