Ir a contenido

UNA historia de SANTS-MONTJUÏC... los Jocs Florals

El renacimiento de la gran fiesta de las letras

Sants, Hostafrancs y la Bordeta recuperan un premio aparcado desde hace 73 años

JAUME MARTÍNEZ / Barcelona

Sants recupera mañana una tradición centenaria tras 73 años de olvido. En la sede del distrito (Creu Coberta, 104), se conocerán los ganadores de los Jocs Florals de Sants, Hostafrancs i la Bordeta.

La historia que se remonta a 1877. Jacint Laporta Mercader, un joven de 23 años, redactor en una revista quincenal llamada Eco de Sans (sic) no fue insensible a la influencia de los autores de la Renaixença, y ese mismo año se decidió a impulsar los que habrían de ser primeros Jocs Florals convocados fuera de Barcelona. Para ello contó con un socio, Pere Riera Riquer, que con tan solo 15 años se embarcó con él en esta aventura.

Unos años antes, en 1859, Barcelona había reinstaurado de la mano de Antoni de Bofarull y Víctor Balaguer los primeros Jocs Florals desde hacía cuatro siglos. Entonces, Santa Maria de Sants era municipio independiente, y siguió siendo el pueblo de Laporta hasta que en 1897 se agregó a Barcelona.

Ensalzar la fiesta mayor

El Eco de Sans lanzó la convocatoria del certamen, en el que se admitían obras en catalán de cualquier estilo literario. Uno de los propósitos de Laporta y Riera era, según cuentan ellos mismos en el Eco, convertir la fiesta mayor en algo más que unos cuantos bailes más o menos concurridos. Otro, poner a Sants en el lugar que le correspondía. Los Jocs Florals de Sants siguieron celebrándose sin interrupción hasta 1923, cuando Primo de Rivera los prohibió. Reaparecieron en 1933, durante la Segunda República, pero la guerra civil acabó de nuevo con ellos.

Transcurridos 73 años, y con el mismo entusiasmo que Laporta y Riera, Albert Torras ha recogido su testigo. Lo primero que hizo, cuenta, es presentar su proyecto a las federaciones de las fiestas mayores de Sants, Hostafrancs y la Bordeta, que no dudaron en apoyarle. También convenció a los comerciantes de Sants y Creu Coberta, que han contribuido a la financiación. Y se muestra satisfecho del resultado obtenido. «Se han presentado más de 100 autores con unas 130 obras --comenta Torras-- que tienen un buen nivel, aunque lo más difícil será mantener la continuidad en el futuro».

Para Jordi Valls, miembro del jurado y ganador de los Jocs Florals de Barcelona en el 2006, la alta participación demuestra que «la poesía sigue siendo un referente literario». «El amor --añade-- es el tema destacado entre las obras presentadas».

El certamen cuenta con cuatro categorías: las tres clásicas de poesía y una extraordinaria en prosa concedida al mejor trabajo histórico o científico sobre los barrios del distrito, que lleva el nombre de Jacint Laporta.

«Hay que introducir innovaciones, pero también quiero recuperar cosas que funcionaron y que creo que pueden seguir funcionando», dice sobre los premios Albert Torras, quien también preside la Societat Coral La Floresta, la coral más antigua de Barcelona. Laporta fue también presidente del Orfeó de Sants. ¿Coincidencia?