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Cruceros

Princess Cruises amplía flota y redobla su apuesta por el Mediterráneo en 2026

La naviera, que estrenó hace unos meses el Star Princess posicionado en EEUU, esta temporada ofrece rutas desde Barcelona con su gemelo Sun Princess

Imagen del Wake View Pool del Star Princess.

Imagen del Wake View Pool del Star Princess. / PC

P. C.

Barcelona
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La compañía de cruceros Premium Princess Cruises ha empezado la temporada alta 2026 con una flota ampliada que multiplica sus opciones de destinos y entretenimiento. El pasado otoño estrenó el nuevo barco de la clase Sphere, el Star Princess, entre los más modernos y atractivos del sector, idóneos tanto para viajar en pareja como en familia o con amigos, ya que logran el equilibrio perfecto entre opciones íntimas y de conexión marítima, junto con diversión y buena gastronomía.

Princess Cruises ha sido clave en la difusión popular de los cruceros en todo el mundo, dado que la serie ‘Vacaciones en el Mar’ tuvo como escenario sus buques 'Pacific' e 'Island Princess'. Desde entonces ha llovido mucho, porque suman 18 barcos en navegación, con 380 destinos en todo el mundo. Se distingue además por pertenecer a la categoría Premium, con más ratio de espacio por pasajero y un tripulante por cada 2.41 viajeros, lo que supone más comodidad y mejores servicios.

Imagen del Star Princess navegando.

Imagen del Star Princess navegando. / David Parker

Entre las características que la destacan en el sector, figura haber sustituido la tradicional tarjeta que ejerce de llave del camarote y registra el consumo a bordo por un Medallion mucho más cómodo, del tamaño de una moneda de dos euros que se puede colgar del cuello o llevar como pulsera. Además de facilitar los pagos, sirve para las reservas y entradas y salidas a bordo.

De cara a embarcarse en familia, la naviera ofrece espacios y actividades adaptados a las necesidades y gusto de los menores, que se distribuyen entre 3 y 7 años, de 8 a 12 y 13 a 17. Aunque el pasaje siempre es internacional, la marca cuenta con guía asistente en distintas zonas, como el Mediterráneo, que atiende cualquier duda o traduce informaciones. En largas distancias (como Japón o Alaska, entre otros) se incorpora asistencia en español, tanto en el crucero como para quien contrata el viaje completo con vuelos y hoteles previos. Y se programan también excursiones específicas en castellano.

Para los viajeros hispanos, precisamente es importante tener muchas facilidades en cuanto a horarios de restauración en los restaurantes principales (incluidos en el precio). Se puede optar desde el turno tradicional para quienes prefieren tener siempre la misma mesa, con el mismo horario y los mismos camareros; o bien elegir el turno flexible, reservando a la hora que se quiera; o el turno libre, para decidir sobre la marcha y a lo sumo esperar unos minutos si en ese momento no hay mesa libre.

Una minisuite de la clase Sphere.

Una minisuite de la clase Sphere. / PC

 La compañía, que en España comercializa con creciente cuota de mercado Mundomar Cruceros, ha evolucionado también con su oferta de todo incluido para quienes prefieren no tener que pagar por los servicios y bebidas extra, disfrutando de las máximas prestaciones en alta mar.

En la actualidad, el precio base del crucero abarca la ruta, el alojamiento, el entretenimiento general y todas las comidas en los restaurantes incluidos. Pero se pueden añadir dos tipos de paquete. El Princess Plus cuesta 65 dólares (en todos los barcos de la flota, excepto Star y Sun, a 70) por persona y noche. Deben contratarlo los ocupantes de una misma cabina e incluye hasta 15 bebidas (también alcohol) al día de hasta 15 dólares, 12 botellas de agua, wifi en un dispositivo, cuatro comidas o cenas por pasajero en restaurantes casuales (de pago), propinas y servicio de habitaciones.

En cambio, el Princess Premier (100-105 dólares por persona y noche) añade poder consumir ilimitadamente bebidas de hasta 20 dólares, comidas y cenas ilimitadas en restaurantes tanto casuales como de especialidades, wifi en cuatro dispositivos, propinas, fotos digitales profesionales ilimitadas y tres impresas, y asientos reservados en el teatro para las distintas funciones.  

Fiesta a la luz de las velas en el Dome.

Fiesta a la luz de las velas en el Dome. / PC

Rutas y opciones

El crecimiento permite al sello del grupo Carnival redoblar su apuesta en la temporada alta del Mediterráneo, donde tendrán salidas regulares tanto el Sun Princess (gemelo del Star, que tras su presentación en Barcelona se posicionó entre el Caribe y Alaska), como el Enchanted Princess, desde Roma.

Desde la pasada Semana Santa y hasta octubre, el Sun vuelve a ser la joya de la corona de esta compañía en el Mediterráneo para españoles que busquen un crucero con la comodidad de salir o regresar de Barcelona (con salida o llegada desde y hasta Civitavecchia –Roma- o Atenas). Y con el incentivo añadido de combinar itinerarios distintos, de 8 a 15 días, incluyendo islas griegas. Princess Cruises refuerza así su vínculo con la capital catalana.

De hecho, antes de emplazarse en EEUU el Star Princess hizo su presentación en Barcelona y también en Málaga. La novísima nave de 177.800 toneladas con capacidad para 4.300 pasajeros, ofrece mínimos cambios respecto al galardonado Sun Princess, destacando por sus 30 espacios gastronómicos y de ocio, y por señas de identidad como el concepto The Sanctuary Collection.

La Piazza, corazón de los barcos Sun Princess y Star Princess.

La Piazza, corazón de los barcos Sun Princess y Star Princess. / PC

Este concepto no solo implica camarotes mejorados (desde suites hasta cabinas con balcón), sino que incluye restaurante exclusivo para esta categoría en el puente 8, acceso al Suite Lounge y  Sanctuary Club (un área con piscina solo para adultos y de acceso restringido), que otorga exclusividad al huésped que busca un crucero grande y lleno de opciones de entretenimiento y restauración, pero con opción de servicios VIP para una minoría de pasaje. 

Con más de 1.500 camarotes con balcón, ver el mar desde la cama está al alcance de la mayoría del pasaje. Pero además en los dos buques de la clase Sphere hay otros espacios ya icónicos. Tal vez el más aplaudido sea The Dome, en el puente 18, que aúna relax y entretenimiento de nueva generación según la franja horaria, ya que cuenta con piscina y escenario retráctil. La espectacular cúpula se transforma en pista de baile para ‘after parties’ que comienzan antes de la medianoche, con distintas temáticas, y también es idónea para espectáculos a la fresca.

En el mismo puente se puede disfrutar gracias de cine bajo las estrellas o retransmisión de conciertos en su pantalla gigante, a unos metros de mostradores de ensaladas, pizzas y hamburguesas. Es una de las zonas más destacadas del Sun y el Star, con bonitos jacuzzis, y la Seaview terraza en la proa, así como .

En esas cubiertas más altas hay otros muchos reclamos, como el Sun Bar (18) o todo el sector de bienestar, de un generoso gimnasio (con opción de clases dirigidas de pago) al Lotus Salon, para cuidado personal, que abarca de peluquería a manicura. En el puente 19 conviven un pequeño mirador con la pista deportiva que permite jugar a baloncesto o el pujante ‘pickleball’ , así como el oasis del Sanctuary Club.

Uno de los espectáculos a la fresca de Sun Princess y Star Princess.

Uno de los espectáculos a la fresca de Sun Princess y Star Princess. / p

Tras varios puentes destinados solo a distintas categorías de alojamiento (con joyas como la Sky Suite de 117 m2), la cubierta 9 vuelve a ser un epicentro neurálgico de la vida a bordo. Allí se ubican las singulares mini-suites Cabana Deck, con terraza pero también espacio común compartido de acceso privado. Pero hay zonas comunes muy populares, como la Pizzeria Alfredo’s (con suplemento de 15 dólares), el concurrido International Café, y el macrobufet Eatery, que abarca del desayuno a la cena tardía y se estructura en islas gastronómicas de distintos tipos de elaboraciones (de las especialidades del día a los sabores del mundo). Incluso cuenta con vitrinas de tuppers para ‘take away’ con distintos tentempiés para llevar a la habitación o a excursiones. También es posible comer en el exterior en The Promenade, de tacos a pizzas sin cargo.

En la popa, Americana Diner despacha los clásicos de la cocina americana, informal para un festín de alitas de pollo o costillas barbacoa.

La ruta gastronómica, una de las enseñas Premium de Princess Cruises, pasa forzosamente por el puente 8. Allí está el japonés Makoto Ocean, en un espacio abierto a la Piazza y por tanto concurrido y ruidoso, que no es el idóneo para su propuesta, pero de visita obligada (con cargo). Muy cerca se ubica el Teppanyaki, convertido ya en un clásico en alta mar, para quienes gustan cenar en grupo y con ‘show cooking’, así como la infalible Sabatini’s Italian Trattoria. Otro motivo para recorrer la zona es la Wake View Terrace que corona la popa con una piscina ‘infinity’. Sin olvidar el casino para no fumadores.

Gastronomía 'top'

Justo una cubierta por debajo se emplazan otros comedores como el Celestial Dining (uno de los principales, con una propuesta cuidada y muy solvente incluida en el precio), y cocinas de especialidad como The Catch by Rudy, para disfrutar del producto del mar y de la tierra, elegante y de gran éxito (60 dólares). O del prestigioso The Butcher’s Block by Dario (que en el Star se reubica), donde probar distintos cortes de carnes de primera. La carne es también uno de los platos fuertes del clásico 'steakhouse' Crown Grill, en una carta con más opciones internacionales.

Imagen del restaurante Love by Britto.

Imagen del restaurante Love by Britto. / PC

En el mismo nivel se concentran el Princess Arena, para 990 espectadores, un teatro con las últimas innovaciones tecnológica y de formato más próximo y envolvente que en otros superbarcos; así como el Princess Live, donde no faltan actuaciones en vivo y karaoke; el siempre animado pub irlandés O’Malley’s, en el último barco aún más grande; una de las zonas de tiendas; el elegante bar a pie de Piazza, Bellini’s. Además del glamuroso Wheelhouse Bar en una zona más tranquila en la popa.

A bordo se pueden comprar desde joyas y relojes a bolsos de lujo vintage, moda o artículos de recuerdo.

En el 6 encontramos el otro comedor principal, Aurora Dining Room, así como la zona de atención al huésped, más íntima y personalizada. Y una de las joyas de los nuevo barcos, el Lotus Spa, con gran variedad de tratamientos (masajes, faciales y demás).

La gastro ruta a bordo debería incluir también el singular Love by Britto, con una carta inspirada en el amor y el arte. Pese a la parafernalia de corazones, de la mano del artista brasileño del mismo nombre, la esencia de esta experiencia inmersiva es una buena cocina.

Tiendas en los barcos de la clase Sphere.

Tiendas en los barcos de la clase Sphere. / Mark Katzman

En cualquier caso, el corazón de la vida a bordo se emplaza en The Piazza, que nace en el puente 7 y también es el centro arquitectónico del barco, a base de curvas y ventanales de suelo a techo que abarcan varios puentes, con vistas al horizonte marino. Desde allí se puede acceder a uno de los bares con más personalidad, Crooners.

Y el valor añadido en un barco donde la tecnología se manifiesta en todas las pantallas táctiles de información y orientación a bordo, se aprecia en conceptos como el Spellbound by Magic Castle. Concebido como un espacio estilo 'sspeakeasy' clandestino, se centra en el ilusionismo y los juegos de manos, que debutó en el Sun. Y en el Star se inspira en la edad dorada de la magia. Tiene un acceso restringido y con entrada que incluye dos cócteles muy creativos además del ‘show’.

En medio de tanta oferta, cada vez son más los viajeros que antes de acabar ruta ya están prereservando un próximo crucero en su mostrador especializado. Ampliando horizontes que con Princess Cruises abarcan el norte de Europa y los Fiordos, Sudamérica, Japón, el sudeste asiático y Australia y Nueva Zelanda, entre otros.