Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Alojamientos singulares

Áurea Hotels: escapadas con historia, arquitectura y relax al corazón de Segovia y Toledo

Los hoteles Convento Capuchinos y Áurea Toledo son ejemplos de edificios patrimoniales convertidos en alojamientos únicos

Una suite del hotel Aurea Convento Capuchinos, en Segovia.

Una suite del hotel Aurea Convento Capuchinos, en Segovia. / AH

P. C.

Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico

Dormir en espacios únicos y cargados de historia, o poder sentir el legado patrimonial de cada destino define la filosofía de la colección Áurea Hotels de Eurostars Hotel Company en su selección de establecimientos singulares ubicados tanto en España como en algunas ciudades europeas desde hace apenas unos años. Les caracteriza emplazarse en edificios centenarios o icónicos y propiciar la inmersión del viajero en el lugar de la escapada.

Exterior del Áurea Convento Capuchinos.

Exterior del Áurea Convento Capuchinos. / AH

La alineación de hoteles es exclusiva, con ese aliciente añadido, por lo que una vez se descubre la esencia de estos alojamientos, lo más probable es que se quiera conocer a toda la familia de Áurea (11 ubicaciones hasta el momento, que incluyen a Praga, Budapest y Lisboa) y sus particularidades. En sí mismos suponen un pequeño destino, por su historia, diseño o arquitectura, que la marca se preocupa en divulgar.

Son también buenos puntos de partida para recorrer ciudades, ya que siempre tienen ubicaciones privilegiadas y propician la conexión con el entorno y la cultura locales, desde una visión muy experiencial. Proponiéndose como los mejores anfitriones, sus hospitalarios hoteles quieren compartir “secretos del lugar” y crear estancias inolvidables, porque las rehabilitaciones potencian su carácter centenario, pero dotándolos de comodidades y equipamientos de bienestar y relax.

Calma y vistas en un antiguo convento segoviano

Fiel a esa vocación, el Áurea Convento Capuchinos (Pl. Capuchinos, 2, 40001 Segovia) supone la desconexión hedonista en un emplazamiento que rezuma historia, en Castilla. Está a menos de cuatro horas en AVE desde Barcelona, y apenas a una hora de Madrid, ideal incluso para una gastroescapada.

Se trata de un antiguo convento del siglo XVII, que albergó a religiosas hasta 1996 y posteriormente pudo rehabilitarse como un elegante hotel de 5 estrellas con alma. El alojamiento suma 62 habitaciones, con 5 junior suite y 1 suite.

Desde el establecimiento resulta tan fácil recorrer la esencia de Segovia, como su entorno natural. Cultura y naturaleza están a un paso, y sin prisas. Se sitúa frente al Mirador del Valle del Clamores y a escasa distancia del Acueducto, en un edificio de 1637 que ha sido rehabilitado con cariño, respetando su arquitectura religiosa, que le transmite un ambiente de quietud.

Vistas desde el Áurea Convento Capuchinos.

Vistas desde el Áurea Convento Capuchinos. / AH

Desde Eurostars se han afanado en que cada habitación conjugue calma y estilo actual, pero preservando elementos originales como vigas y muros de piedra. De cara al exterior, también destaca por sus vistas.

Como punto de partida, hay tiempo para paseos por el valle, visitas a otros puntos icónicos como el Alcázar o el Palacio de San Ildefonso. Tras una jornada recorriendo la ciudad, el hotel tienta con su agradable spa, donde la zona de aguas resetea al visitante y le devuelve la energía. Con opción de masajes o tratamientos exclusivos.

El Convento Capuchinos cuenta con una cafetería donde hacer una comida o aperitivo a cualquier hora, que pese a su aspecto informal tanto puede servir un buen vino al caer la tarde, como una ración de cochinillo –versión contemporánea—o una buena hamburguesa. Pero quienes buscan una gastronomía de altura, tan solo tienen que cruzar el patio.

Áurea Convento Capuchinos (21) ok

Áurea Convento Capuchinos (21) ok / AH

Allí se aloja Restaurante Villena, muy reputado en la ciudad y que ofrece un menú degustación. Ocupa la antigua iglesia del convento y mantiene su encanto histórico, tras una cuidada rehabilitación. Despliega los productos y sabores de la tierra segoviana, adaptados a técnicas innovadoras y a la creatividad de su equipo de cocina.

Como anécdota, el cliente se puede poner en situación antes de viajar a este hotel, ya que de la mano de la Inteligencia artificial, la compañía aporta material audiovisual que reconstruye escenarios y personajes históricos, para trasladar al visitante al pasado.

Áurea Toledo, un alojamiento boutique

La cadena de Grupo Hotusa abrió en 2023 el Áurea Toledo (Bajada del Pozo Amargo, 7, 45002 Toledo), un alojamiento boutique también en pleno casco antiguo, en el barrio de los Canónigos.

Mantiene toda la esencia de la marca e implicó todo un reto en rehabilitación para devolverle la vida como hotel de cuatro estrellas, de la mano de un equipo de arquitectos, arqueólogos y restauradores.

Como sucede en este tipo de intervenciones, mientras se restauraban las siete casas patio del conjunto medieval fueron apareciendo elementos de gran valor patrimonial que habían permanecido ocultos durante siglos. Tanto pinturas del siglo XI de un antiguo palacio califal, como murales, tablas policromadas medievales, techos labrados, escudos heráldicos del XIII y otros.

Patio del Áurea Toledo.

Patio del Áurea Toledo. / AH

El objetivo fue integrarlos para dar un cierto carácter de museo al hotel, que resulta inolvidable para el viajero. No hay dos habitaciones iguales, de modo que las 66 compiten entre sí en encanto histórico y confort. Destaca su suite con vistas a la Catedral. Pero incluso las de planta baja tienen una personalidad especial.

De nuevo, resulta muy fácil recorrer el centro de Toledo a pie, del Alcázar a la Sinagoga del Tránsito, por no hablar de la nutrida oferta de gastronomía especializada en los platos de Castilla-La Mancha, a apenas unos pasos del alojamiento, que no dispone de restaurante, pero sí de servicio de desayuno.

En cambio, el establecimiento encaja un pequeño spa-wellness y sala de fitness. Otro elemento destacado es el trato al viajero, con un equipo de recepción que informa con pasión de las singularidades del hotel y el patrimonio local.

Una habitación del Áurea Toledo.

Una habitación del Áurea Toledo. / M. O.

También en este alojamiento hay un pasado eclesiástico, ya que desde finales del siglo XII hasta el XVII albergó a religiosos. La construcción tenía en sus patios un elemento destacado, alrededor del cual se organizan las estancias principales. Incluso en los pisos superiores los espacios fluyen desde un pasillo abierto al patio.

El paso de los siglos fue sumando influencias de las distintas culturas que convivieron en Toledo, musulmana, cristiana y judía, de modo que la rehabilitación ha hecho aflorar auténticos tesoros del pasado, que ahora puede disfrutar el viajero.