Irlanda del Norte
Descubriendo Belfast en tres días, un viaje de tradición y modernidad
Desde emblemas históricos hasta 'pub's icónicos, una escapada para explorar la esencia de Irlanda del Norte

Ayuntamiento de Belfast visto desde el aire / Christopher Heaney
Hace menos de tres décadas, Irlanda del Norte firmó un histórico acuerdo de paz que puso fin a la violencia en sus calles. Hoy, esta región se ha transformado en un destino turístico emergente. En su capital, Belfast, convergen tradición, memoria y una mirada hacia el futuro, convirtiéndola en el punto de partida ideal para descubrir un país aún desconocido.
En 2024, la capital del histórico condado del Ulster celebra su año cultural con una agenda repleta de actividades, la excusa perfecta para conocer una región que tiene mucho por ofrecer. Una escapada de tres días es suficiente para despertar las ganas de descubrir más de Irlanda del Norte y sus secretos.
Historia viva
Explorar las calles de Belfast es la mejor manera de comenzar. La ciudad ofrece emblemas que narran su historia, como el Reloj al Príncipe Alberto. Su inclinación delata la construcción de la ciudad sobre un antiguo banco de arena del río Farset, soterrado ahora bajo sus calles. Si la visita coincide con el fin de semana, pasear por el St. George Market, el último mercado cubierto de estilo victoriano que sobrevive en la ciudad, es imprescindible.

Local histórico The Crown Liquor Saloon en Belfast / Brian Morrison;
No hay mejor forma de terminar un primer día en Belfast que sumergirse en su cultura del 'pub', esencial en toda la isla irlandesa.
Uno de los lugares más populares es el Maddens Bar, conocido por sus sesiones de improvisación de música irlandesa. The Crown Liquor Saloon, The Duke of York o McHugh's Bar, son históricos locales de la ciudad.
Huellas del pasado
Para descubrir una ciudad amiga de la lluvia como Belfast las visitas guiadas en coche o autobús son ideales para una segunda jornada de turismo. En poco más de hora y media, se pueden recorrer los puntos clave de la ciudad como el Palacio de Stormont y sus jardines.

Edificio del Parlamento conocido como Palacio de Stormont en Belfast / Turismo de Irlanda
La historia más reciente se respira en el mural en honor al miembro del IRA Bobby Sands o en el Muro de la Paz, un muro que no hace tanto separaba católicos y protestantes y ahora luce mensajes de esperanza.
Belfast carga con la losa de ser la ciudad donde se construyó el fatídico Titanic. La importancia del buque para la ciudad es tan significativa que uno de sus principales reclamos es el Barrio del Titanic, ubicado a orillas del río Lagan. Aquí se encuentra un museo interactivo que no solo relata la historia del buque, sino también los orígenes industriales de la ciudad.

Interior del museo interactivo del Titanic / Richard Watson
En esta zona también se pueden encontrar un hotel y una destilería que honran la memoria del famoso barco. El hotel, ubicado en las antiguas oficinas de Harland & Wolff, empresa constructora del Titanic, cuenta con un restaurante tremendamente acogedor, muy recomendado para reponer fuerzas.
En el mismo astillero donde se construyó el Titanic y muchos de sus buques gemelos, se encuentra una destilería que recupera la tradición del whiskey de Belfast convirtiéndose en la primera en funcionamiento en la ciudad en casi un siglo.
Ruta costera de magia y leyenda
Belfast es el punto de partida ideal para recorrer la Costa de la Calzada, un sobrecogedor camino de 190 kilómetros que bordea el mar. Desde la ciudad se pueden alquilar coches, contratar los servicios de un conductor o sumarse a las rutas en autobús que realizan este recorrido.

Puente colgante de Carrick-a-Rede / Chris Hill
El viaje es una inmersión en la esencia de Irlanda del Norte y una experiencia única de una naturaleza salvaje y paisajes de película. Impresionantes laderas verdes se precipitan hacia el Atlántico, acariciando playas extensas y desiertas, mientras en el horizonte se vislumbra una Escocia no tan lejana.
Los puntos más emocionantes de este recorrido son el Carrick-a-Rede, un puente colgante que conecta el continente con una pequeña isla, y la visita a la Calzada del Gigante, un lugar declarado Patrimonio de la Humanidad formado por unas 40,000 columnas de basalto que se adentran en el mar. La Calzada del Gigante es un espectáculo natural impresionante y un testimonio del folclore irlandés.
Belfast es solo la punta del iceberg de una Irlanda del Norte que merece ser descubierta:un destino sobrado de historia, cultura y postales inigualables.
Conexión sin escalas con EasyJet
Desde comienzos de año, la aerolínea EasyJet conecta España con Belfast a través de nuevas rutas que unen Barcelona, Tenerife, Málaga, Palma de Mallorca y Alicante con la capital de Irlanda del Norte. Con el inicio de estos vuelos directos, EasyJet inaugura una nueva era de conectividad entre España y Belfast, permitiendo a los viajeros volar sin escalas, ahorrar tiempo y disfrutar de una experiencia de viaje más cómoda y eficiente.
Los vuelos se realizan casi todos los días, con una frecuencia de hasta cinco vuelos semanales desde Barcelona, ofreciendo una conexión rápida con los dos aeropuertos de la capital norirlandesa.
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