De Joan Gaspart a Eduard Romeu y de Pichi Alonso a Sergi Bruguera, son varias las figuras destacadas del barcelonismo que han decidido dar su valoración y posicionarsedde cara a las próximas elecciones a la presidencia del FC Barcelona que se celebrarán el próximo 15 de marzo. En el Periódico hemos recogido la opinión de varios de estos personajes célebres que, de un modo u otro, han estado vinculados a la entidad blaugrana para que valoren el legado de Laporta, la economía del club, la necesidad o no de un relevo en la presidencia, el rol del socio ylla hipotética vuelta de Leo Messi.
Eduard Romeu
Quiero continuidad: Laporta merece acabar el proyecto
Eduard Romeu (Barcelona, 1968) fue vicepresidente económico del Fútbol Club Barcelona durante el mandato de Joan Laporta entre marzo de 2021, después de entrar en la junta directiva azulgrana de la mano de José Elías durante su etapa en la empresa Audax [Romeu no formó entonces parte de la candidatura de Laporta y ocupó el cargo que parecía destinado a Jaume Giró], y marzo de 2024, cuando dimitió por motivos personales y profesionales.
¿Qué balance hace del mandato de Laporta?
Al mandato de Laporta le pondría un notable alto. Si tuviera que puntuar hasta el 10, le pondría un ocho.
¿Continuidad o cambio?
Evidentemente, continuidad. Creo que merece terminar el proyecto.
¿Le preocupa el estado económico del club?
Me ocupa más que me preocupa. Yo creo que está enderezado, pero hay que terminar el trabajo. En el momento en que el Spotify Camp Nou esté en pleno rendimiento y el Espai Barça en funcionamiento, esto será una máquina de hacer dinero, como se ha demostrado y como estamos viendo en otros estadios. Entonces, hacer esta obra era imprescindible para la vida del club.
¿Tiene que volver Messi al Barça? ¿Cuál debería ser su papel?
Yo creo que Messi tiene la posibilidad de jugar el papel que considere que debe jugar. Y esta es su casa. Evidentemente, un homenaje y algo importante hay que hacerle, pero no sabría decir qué. Lo veo en esa órbita, pero no lo veo en una profesional. Ni como jugador y creo que tampoco como técnico. Simplemente por su forma de ser. A lo mejor su papel debe ser de representación. Es un icono y hay que preservarlo.
¿El socio se siente todavía propietario del club?
Bueno, no es que se sienta, es que lo es. Quien decide el destino del club es el socio, que es el que vota, es el propietario. Otro tema es que en el pasado el peso que tenía la aportación económica del socio, en tiempos de la presidencia de Josep Lluís Núñez para no ir más lejos, era del ochenta y pico por ciento; y hoy no llega al ocho. Así está el fútbol y hay que buscar alternativas. Pero eso no significa que no sea el propietario. Simplemente, que la dependencia de los ingresos del socio es muy pequeña y que, lógicamente, gracias a la masa social y a la idiosincrasia del club, se consiguen unos ingresos. Estamos ya en unas cifras muy relevantes. Y eso es gracias básicamente a este carácter que tiene un club único. El valor de mercado del Barça es altísimo gracias a que no es comprable. La gente normalmente quiere o le gusta lo que no puede tener, y este es un claro ejemplo.
Sergi Bruguera
El balance de Laporta es nefasto, de lo peor que ha habido
Sergi Bruguera (Barcelona, 1971) no es un extraño en el contexto electoral del FC Barcelona. Formó parte de la candidatura de Jordi Majó en las elecciones de 2003, poco después de retirarse del tenis. El que fuera doble campeón de Roland Garros apuntaba a directivo responsable del área deportiva. Empezó ese año el primer mandato de Joan Laporta. El Laporta actual no agrada al extenista. Es sumamente crítico.
¿Qué balance hace del mandato de Laporta?
A nivel institucional y económico, nefasto. De lo peor que ha habido. A nivel deportivo solo se salva el fútbol porque nos ha tocado la lotería con Hansi Flick, que es buenísimo. Entre él y Xavi antes han sacado jugadores buenísimos de la Masia, porque no había otra posibilidad, no se podía fichar a nadie, y eso nos ha ido muy bien. Hay que hacer eso, sacar jugadores nuestros, pero por voluntad no por obligación.
¿Continuidad o cambio?
Es necesario un cambio. Absolutamente. No se puede continuar haciendo lo que hace esta gente.
¿Le preocupa el estado económico del club?
Creo que le preocupa a todo el mundo. El Barça es el club más endeudado del mundo y cada año vamos a peor. Además, es la primera vez que se vende tanto patrimonio, con lo cual es más difícil aún para el futuro. Es el peor momento económico de la historia.
¿Tiene que volver Messi al Barça? ¿Cuál debería ser su papel?
Totalmente. Es el mejor jugador de la historia y encima ha sido criado en la Masia. En cuanto a su papel, podría hacer muchísimas cosas, desde embajador a formador de los jóvenes talentos. Lo que entre todos decidan que puede aportar, pero estoy seguro que sería en muchas áreas.
¿El socio se siente todavía propietario del club?
Los socios, con este presidencia y esta junta directiva, no pintamos nada. Hacen lo que quieren sin pensar en nosotros. Diría que piensan que el club es suyo.
José Manuel Lázaro
Ahora es muy fácil ser laportista
José Manuel Lázaro (Madrid, 6 de octubre de 1960) trabajó 18 años en el Fútbol Club Barcelona. Fue en diciembre de 2004 cuando Joan Laporta confió en aquel batallador periodista de la Cadena Ser para formar parte del departamento de prensa. Ocupó diferentes responsabilidades en el área de comunicación, siempre cerca de unos futbolistas que confiaban ciegamente en él, también durante los mandatos de Sandro Rosell y Josep Maria Bartomeu. Hasta que Laporta, el mismo que le había abierto las puertas del club, se las cerró en octubre de 2022. Ha conocido como pocos las entrañas del Barça durante las dos últimas décadas.
¿Qué balance hace del mandato de Laporta?
Tiene claroscuros. A nivel deportivo, ha sabido una vez más, como hizo con Pep Guardiola, encontrar en Flick a la persona que tiene que dirigir. Aunque creo que las salidas de Xavi Hernández y Ronald Koeman fueron mejorables. Pero sí que hay que reconocer que con Flick ha acertado de lleno. Es un buen entrenador para lo que es el FC Barcelona. A nivel deportivo, yo creo que si bien la herencia económica era nefasta, porque hay que reconocerlo, quizás no era la mejor que se podía encontrar un club, la herencia deportiva sí era buena. Eso ha llevado a tener una gestión deportiva muy buena. Tenía una base del fútbol formativo y de La Masia. Han salido jugadores, también por necesidad. Si no hubiera necesidad, yo no sé si estos futbolistas estarían jugando. Pero, de la necesidad, haces virtud. Y creo que lo han hecho muy bien, sobre todo con un entrenador valiente.
¿Continuidad o cambio?
Ahora es muy fácil ser 'laportista'. A Laporta no lo conocía nadie cuando llegó. Nadie. Absolutamente nadie. Y yo fui una de las personas que tuve la oportunidad de conocerlo cuando no era nadie, cuando era de los últimos números de la lista de Alejandro Fernández. Imagínese. Ahí lo conocí yo. Perdió, se enamoró con el tema del Elefant Blau, y yo a partir de ahí mantuve una relación con él. Yo me quedo con ese Laporta, con el que luchó para derrocar a Núñez. La pregunta me la hago al revés. ¿Qué haría Laporta en estos momentos? El Laporta de 2003, ¿qué haría en estos momentos? Porque lo conozco un poco. Apostaría por el cambio. Porque es lo que hizo con Núñez.
¿Le preocupa el estado económico del club?
Por lo que se habla, por lo que se dice, sí. Porque no todo se explica con claridad. Se habla de una deuda de dos mil y pico millones de euros. Y no estamos en la regla 1/1 del 'fair play' económico. Claro que preocupa. Preocupa porque es la base del futuro. Pasa por ahí. El club no debe caer en manos de nadie. El socio tiene que continuar siendo propietario del club. Pero con una deuda así, no está claro. Te hablan del Palau y no se puede hacer, no está presupuestado. Creo que hay claroscuros que tendrían que explicarse mejor a los socios.
¿Tiene que volver Messi al Barça? ¿Cuál debería ser su papel?
Tiene que acabar volviendo al Barça y debe ser un emblema, más allá de un director deportivo. Yo creo que Messi tiene que ser un embajador mundial del FC Barcelona. Lo tengo clarísimo. Tiene que volver sí o sí, pero no sabemos cuándo lo hará. Eso sí, creo que como jugador no volverá. No es el momento. Tiene que regresar como una institución en el Fútbol Club Barcelona y devolverle todo lo que le ha dado.
¿El socio se siente todavía propietario del club?
Hay muchos socios que están hablando de que no son propietarios del club. Y luego, además, están las asambleas telemáticas, o que no haya voto por correo. Creo que así no facilitas la participación. En las últimas elecciones, recuerdo que fueron 21.000 votos por correo los que se ejecutaron [20.663]. Muchos socios que viven fuera de Barcelona, el día 15 de marzo no podrán votar. Y tienen el mismo derecho. O mire lo que ocurre con las asambleas, donde hay citados 4.000 compromisarios y acaban votando 300. Entonces, claro, ser propietario el socio... Cuando puedes participar no lo haces, y cuando te ponen las elecciones, tampoco te facilitan el voto. Pues bueno, sí, eres propietario, pero creo que hay una sensación de que se va perdiendo un poco la propiedad del club. Como mínimo, si no la propiedad, sí la forma de intervenir.
Pichi Alonso
Apuesto por la continuidad de Laporta sin ninguna duda
Ángel 'Pichi' Alonso (Benicarló, 71 años) ya mostró su apoyo a Joan Laporta en las elecciones de 2021. Cinco años después, no tiene dudas cara a la cita del 15 de marzo: mantiene su confianza en el expresidente tras un mandato convulso marcada por decisiones trascendentes en varios ámbitos.
El exdelantero jugó en el Barça entre 1982 y 1986, con un total de 87 partidos oficiales y 20 goles, incluido el legendario 'hat trick' al Göteborg en las semifinales de la Copa de Europa de 1986 en una de las grandes noches de la historia del club. Ahora colabora como analista en Movistar y otros medios.
¿Qué balance hace del mandato de Laporta?
Viendo como estaba el club cuando lo cogió el equipo de Laporta pienso que el hecho de conseguir ligas, títulos y demás le da un balance claramente positivo a esta última etapa del presidente.
¿Continuidad o cambio?
Todo da a entender que Laporta es el máximo aspirante y el favorito para continuar siendo presidente del FC Barcelona. La situación acuciante a nivel económico que tuvo afrontar y la buena respuesta en la parcela deportiva con Hansi Flick a la cabeza son factores claves. Por todo ello, apuesto y soy partidario de la continuidad de Laporta sin ninguna duda.
¿Le preocupa el estado económico del club?
Lógicamente debe preocupar a todos los socios y simpatizantes del Barça. La situación económica es horrorosa por todo lo que oigo, aunque yo no soy un especialista, ni mucho menos. Pero el Barça es un club tan grande que pasará página sin problema.
¿Tiene que volver Messi al Barça? ¿Cuál debería ser su papel?
Debe volver, sin duda. Messi ha sido el mejor jugador de la historia del FC Barcelona y su sitio está aquí. Cuando acabe su carrera futbolística allá donde esté, sea en Miami, sea en Argentina, lógicamente debe regresar al Barça y formar parte del área deportiva, institucional o de lo que haga falta. Hay que hablarlo bien con él, pero Messi tiene que estar en el Barça.
¿El socio se siente todavía propietario del club?
Es cierto que el protagonismo de los socios en el Barça ha ido de más a menos. Antes, el 80% del presupuesto eran los socios, hoy en día apenas cuentan en los ingresos económicos del club azulgrana.
Joan Gaspart
El Barça está por encima de Messi
Joan Gaspart (Barcelona, 1944) fue vicepresidente del Barça (1978-2000) en la etapa de Josep Lluís Núñez y tomó las riendas como presidente del club azulgrana durante tres años (2000-2003) en un mandato desgastado por los resultados y el clima social. En lo deportivo, su presidencia se asocia a una gran inversión en fichajes y la llegada de Messi aun siendo un niño. Pese a la valoración crítica de aquellos años, el empresario hotelero sigue fuertemente vinculado al club azulgrana.
¿Qué balance hace del mandato de Laporta?
Valorándolo deportivamente, que es lo más importante para un socio como soy yo, le pondría un 10, o quizás un 9 porque no hemos ganado ninguna Champions. Tenemos dos ligas, dos Supercopas, dos Copas del Rey y hemos estado luchando por todos los campeonatos en los que hemos participado. Me consta que Laporta fue quien decidió fichar a Flick, que para mí ha sido un gran acierto, y después a Deco también. Y sobre todo, una cosa muy importante: hemos sido superiores al Real Madrid. Hemos sido capaces de ganarle en finales de la Copa del Rey, en finales de la Supercopa, y eso, como victoria además, tiene más importancia y más mérito, teniendo en cuenta que es el gran rival deportivo que tenemos.
Por tanto, deportivamente, para mí, una buena nota y un buen trabajo.
¿Continuidad o cambio?
Para decidirlo hay que ver cómo está el club en el tema social. Yo entiendo que en estos últimos cinco años, y de una manera muy especial, el presidente Laporta ha tenido la valentía de tirar adelante el Espai Barça y, sobre todo, el comienzo de las obras del estadio. Se había hablado mucho, se habían hecho muchos proyectos, y muchos sistemas de financiación, pero quien de verdad se atrevió a tirar adelante y empezar la construcción del nuevo estadio pensando en el futuro ha sido el señor Laporta.
En lo que se ha equivocado -y yo le doy un valor relativo a su gestión- es en las fechas de cuándo acabaría. Nos animaron a pensar que esto acabaría mucho antes y aquí quizá se han equivocado. También tengo que decir que yo hago una crítica relativa, porque la envergadura de la construcción del estadio hace difícil poder poner una fecha clara.
Pero como conclusión, desde el punto de vista social, yo creo que también ha sido importante y que quien se merece inaugurar el estadio - y creo que el socio del Barça sí que debería agradecer la tarea de esta junta directiva— es el presidente Laporta. Y más teniendo en cuenta una cosa que para mí es muy importante: que son los últimos cinco años de su mandato como presidente del Barça.
¿Le preocupa el estado económico del club?
De lo que puedo opinar es de lo que yo he vivido yendo a todas las asambleas que se han hecho. Siempre se han presentado los números y se nos han explicado las palancas, la situación económica, la deuda… hay una cosa que me preocupaba mucho y se me aclaró, y para mí es muy importante, y es que hay socios que se piensan que hemos hipotecado el patrimonio. Eso no es verdad.
En cambio, lo que sí he visto muy claro es que el nuevo estadio tiene una forma de funcionar que debe tener unos recursos —que es lo que nos han explicado en las asambleas— muy superiores a los actuales y que se ha cifrado en 300 millones. Así como otro tema conflictivo como es la famosa comisión de Nike. Siempre se nos ha explicado paso a paso, lo que se había pagado, por qué se había pagado y jamás se han cerrado a responder preguntas del tema.
Por tanto, lo tengo muy claro: a mí el tema económico me ocupa, pero no me preocupa. La diferencia entre ocupar y preocupar es que pedimos un dinero, pero también es verdad que hemos hecho un estadio nuevo y, por tanto, es lógico que pidamos un dinero. Pero las explicaciones que nos han dado yo creo que se podrán asumir en los próximos años, teniendo en cuenta que el préstamo que nos han dejado para hacer las obras es larguísimo para España.
¿Tiene que volver Messi al Barça? ¿Cuál debería ser su papel?
A Messi le fiché yo cuando era presidente… Nadie puede dudar de que le quiero, le aprecio, le valoro, y creo que hoy todavía es el mejor jugador del mundo. Nos ha dado muchas alegrías. Sin embargo, lo he recordado siempre que he podido y lo digo a todo el que quiera escuchar que Messi, el presidente del Barça, los directivos, los socios o las personas que aman el Barça como yo… estamos todos por debajo del club. El Barça está por encima de todo, incluso de Messi.
Dicho esto, Messi se merece, lógicamente, que se le despida en condiciones. Ha sido un jugador del Barça que nos ha dado muchas satisfacciones. También tengo que decir —y esto lo recuerdo a quien lo quiera escuchar— que Messi, que es un jugador excepcional, tenía a su lado a Xavi, Iniesta, Busquets, Carles Puyol; por detrás, Víctor Valdés… y el Barça.
Y por tanto, yo creo que quizá no para jugar de nuevo, pero sí para despedirse, Messi tiene que tener su espacio. No sé si desde un punto de vista técnico; como embajador del Barça, con el enorme valor del 'know-how' que tiene en el mundo entero… Cuando voy de viaje, muy a menudo me hablan más de Messi que del Barça. Es un hombre que sería un embajador excepcional para el club.
¿El socio se siente todavía propietario del club?
El socio seguirá siendo propietario del club, al menos, hasta que yo me muera. Y los que son más jóvenes que yo también, creo. El Barça es especial. Y dentro de eso está su estructura. Desde que fue fundado, los propietarios son los socios. Yo creo que este valor, que no tiene precio, perdurará toda la vida.
A mí me hace mucha gracia cuando veo equipos como el Valencia o el Espanyol, pronto el Atlético de Madrid o el Mónaco en los que los socios dicen que son socios… no son socios: son aficionados y forofos de esos clubs. Y cuando gritan “dimisión, dimisión, dimisión”, el presidente debe reírse, porque es el amo. A mí, cuando los socios me dijeron que me fuera, no me quedó más remedio. Me tuve que ir a casa.
Jordi Medina
Hay un desarraigo muy preocupante del socio
Jordi Medina (Barcelona, 1964), líder de la plataforma de socios 'Un Crit Valent' desde hace 23 años, intentó convertirse en presidente del Barça en las elecciones de 2003 y 2006. El abogado barcelonés no superó el corte en ninguna de las dos ocasiones.
¿Qué balance hace del mandato de Laporta?
Es muy negativo. Lo que más me ha gustado ha sido, como a todos, el fichaje de Hansi Flick y el papel de la cantera, que no es solo imputable a este mandato, eso viene de lejos. Pero no me han gustado muchas, muchísimas cosas. Por ejemplo, el tema del Camp Nou, meternos en una obra faraónica cuando no era el momento económico y con un retraso descomunal. Está a medias y lo que te rondaré, morena. Y el coste y la deuda que nos generará. Más. El hecho de no acometer el Nou Palau. La enorme desinversión en secciones, sobre todo la de baloncesto. La deuda que se está generando me temo que será monstruosa, por no decir inasumible. Las palancas, que han sido pan para hoy y hambre para mañana. Las alianzas con empresas extrañísimas. El patrocinio del Congo. Las asambleas telemáticas. La aniquilación de Barça TV. Los desplazamientos. El tema de no querer cobrar -ellos sabrán por qué- la penalización de un millón diario de Limak. Las comisiones a Darren Dein por los temas de Spotify y Nike, que me parecen vergonzosas. La marcha de directivos y ejecutivos importantes. La patada a Messi, que esto casi podría ser el primer punto. El trato a Xavi, a Koeman, a Jasikevicius, a Mirotic, a Barrufet, a Xavi Pascual, etcétera..
¿Continuidad o cambio?
Hace falta un cambio, evidentemente, por lo que acabo de decir.
¿Le preocupa el estado económico del club?
Me preocupa, y mucho. Me preocupa la deuda, me preocupa Goldman Sachs, me preocupa el coste de la obra del Camp Nou con Limak, me preocupan las comisiones, me preocupan las palancas, me preocupa por qué se han ido —evidentemente con una cláusula de silencio— ejecutivos y directivos importantes en el terreno económico, me preocupa el pago de comisiones monstruosas, inaceptables, inadmisibles, y sobre todo, claro, creo que el club quedará con una deuda dificilísima de devolver.
¿Tiene que volver Messi al Barça? ¿Cuál debería ser su papel?
Como Cruyff, Messi debe quedar indeleblemente ligado a la historia del Barça. Por tanto, sí rotundo a que vuelva como imagen, como historia, como jugador. Yo incluso me atrevería a pedir un last dance, una última temporada. Yo aún lo tendría un año más acompañando a todos estos jóvenes. Y después, evidentemente, que se quedara, bien como embajador o bien dentro de la estructura de formación en la cantera.
¿El socio se siente todavía propietario del club?
El socio no pinta nada. Fíjate en las asambleas, fíjate en el tema desplazamientos, fíjate en el tema Barça TV, ya no te envían ni el carnet de socio y de abonado. No pinta nada y la prueba es que buena parte de la masa social ha dimitido. Mirad lo que pasó en Montjuïc. ¿Cuántos nos abonamos en Montjuïc? ¿20.000, por decir algo? ¿Cuánta gente ha sacado el abono para el Camp Nou? Yo creo que hay un desarraigo, un alejamiento muy preocupante del socio respecto al club. Ya ni somos el mejor club ni tenemos la mejor afición del mundo. Por no hablar de la Grada d'Animació, que la echaron con la excusa de 21.000 euros. ¡Si eso se lo gastan en una comida en el Botafumeiro o en el Via Veneto! ¡No fastidiemos!.
Toni Nadal
El balance deportivo de Laporta es bueno, pero a mí me gusta Víctor Font
Víctor Font sorprendió en el proceso electoral de 2021 incorporando a su candidatura a Toni Nadal, tío y exentrenador del mejor tenista español de todos los tiempos, Rafa Nadal, y hermano de Miguel Ángel, futbolista internacional del Barça en la década de los 90. Toni Nadal (Manacor, 1961), socio del Barça y que esta vez atiende a las elecciones desde las distancia, responde al cuestionario de EL PERIÓDICO.
¿Qué balance hace del mandato de Laporta?
A nivel deportivo creo que es bueno. A nivel institucional, no tanto en cuanto a lo que debería afectar a su mandato, que es lo que tiene que hacer un presidente. Pero, insisto, a nivel deportivo, que al final nos movemos por los resultados, pues creo que ha ido bien.
¿Continuidad o cambio?
Yo estoy por el cambio, porque a mí me gustaría que ganara Víctor Font. Me parece una persona muy implicada, muy preparada, con unas ideas muy claras. No solo a nivel deportivo, sino sobre todo a nivel institucional y económico, que creo que tiene que ser la preocupación de un presidente. Al final, yo a un presidente no le pido nunca que marque un gol. Lo que le pido es una buena administración y sobre todo, y más siendo el Barcelona, pues que haya un plan de futuro, un plan de viabilidad a nivel económico y un plan de futuro también institucional.
¿Le preocupa el estado económico del club?
Creo que debería preocuparnos a todos los que somos socios o simpatizantes del Barcelona. El mundo deportivo actual es un tema económico también. Tú no vas a poder competir en un futuro contra el Manchester City, el Bayern, el Liverpool o el Real Madrid si no tienes una estrategia económica viable y, evidentemente, muy buena. Para mí el problema, claro, viene de atrás. Los fichajes son caros, el mundo del fútbol genera una gran ilusión, pero esta ilusión se basa en la economía también. El club corre un cierto peligro si no se hacen las cosas muy bien. No queda más remedio que ser muy solventes.
¿Tiene que volver Messi al Barça? ¿Cuál debería ser su papel?
Para mí tiene que volver sí o sí. Lo que no puede ser es que estemos enfrentados al mejor jugador de todos los tiempos, el mejor futbolista que ha estado aquí, que se hizo además en la cantera del Barça y que nos dio todo a los barcelonistas. Eso no puede ser. Tenemos que intentar por todos los medios que regrese. Como futbolista creo que ya no va a volver. Messi tiene la edad que tiene. Aunque sea el fenómeno más grande de la historia, evidentemente, los años pasan para todo el mundo. También para él. Y lleva mucho tiempo compitiendo en una liga inferior. Aunque no me cabe la más mínima duda de que si volviera seguiría dando cosas. No sería el Messi de antes, pero sería todavía un gran jugador. Lo que sí que tengo claro es que tenemos que intentar que Messi sea una institución para siempre en el Barcelona. Tenemos que hacer un esfuerzo para recuperarle. Sé que su relación con Laporta no es buena, pero hay que intentar por todos los medios que sea el referente fuera del campo y que represente a la institución.
¿El socio se siente todavía propietario del club?
El socio evidentemente se debe sentir propietario porque todavía lo es. Lo que sí que creo es que, en estos últimos tiempos, se le ha tenido poco en cuenta. Se siente un poco más apartado. Mire todo el problema que ha habido con la construcción del estadio, que por otra parte parece algo extraño que de las empresas que habían competido por construirlo, la que menos puntuación recibió fuera la que se lo llevara. Después, se ha alargado más de lo que tocaba. El socio creo que se ha sentido perjudicado. Y no sé si esto hace que te apartes un poco más de este sentimiento de club. No hay ningún otro club deportivo, sobre todo futbolístico, en el mundo que represente tanto no solo a su masa social, sino a todo un país. Tendríamos que intentar que eso siga siendo así.
Xavi Martín
Laporta ha reactivado el corazón del club. El reto ahora es no depender de una heroicidad para sobrevivir
Xavi Martín ha tenido varias vidas, también en el Barça. Con Sandro Rosell como presidente ejerció de director de comunicación del club entre diciembre de 2011 y enero de 2014. Mucho más agradecida fue su labor como director de La Masia, trabajo del que se siente especialmente orgulloso, y que desarrolló desde febrero de 2019, cuando Josep Maria Bartomeu le ofreció el puesto sustituyendo a Carles Folguera, hasta mayo de 2021, poco después de que Joan Laporta ganara las elecciones de aquel año.
¿Qué balance hace del mandato de Laporta?
El segundo mandato de Joan Laporta no se puede leer solo en cifras. Se tiene que leer en estado de ánimo. Laporta devolvió algo que el club había perdido: orgullo. Venía de una etapa gris, con sensación de decadencia institucional y tristeza colectiva. El regreso de Laporta activó emocionalmente al barcelonismo: relato, autoestima, confrontación externa, energía. Pero hay una paradoja: el mismo liderazgo que alimenta ilusión genera tensión constante.
El balance es dual: ha reconectado al socio con la emoción. Pero el club vive en permanente montaña rusa. El Barça necesita ilusión, sí. Pero no puede vivir solo de ella.
¿Continuidad o cambio?
El Barça no es solo una empresa; es un estado emocional. La continuidad de Laporta significa mantener un liderazgo carismático, presidencialista y simbólico. Eso moviliza. Pero también polariza. El cambio implicaría un perfil más gestor. Aquí la pregunta incómoda es: ¿el socio quiere más estabilidad o quiere sentir que el club vuelve a desafiar al mundo? Porque el barcelonismo históricamente ha preferido la épica a la contabilidad.
¿Le preocupa el estado económico del club?
Sí, pero me preocupa más la normalización del riesgo. El Barça siempre ha sido emocionalmente expansivo: fichajes, ambición, grandeza. El problema es cuando esa pulsión forma parte estructural del modelo. El club necesita volver a una idea muy sencilla: crecer desde el talento propio.
Cuando el Barça ha sido más fuerte —Cruyff, Guardiola, no fue cuando más gastó, sino cuando más creyó en sí mismo, en La Masia. Algo que , afortunadamente, está pasando ahora y que todos los socios y aficionados estamos disfrutando. La economía es importante, pero lo que realmente sostiene al Barça es su coherencia futbolística.
¿Tiene que volver Messi al Barça? ¿Cuál debería ser su papel?
Lionel Messi no es nostalgia. Es patrimonio emocional. Su salida dejó una herida abierta. No fue solo una marcha deportiva; fue una ruptura simbólica.
Como jugador, su retorno hoy tendría más valor emocional que estructural.. Como icono global, su vinculación futura es estratégica. Por tanto, ¿debe volver como jugador? No necesariamente. ¿Debe volver al club? Sin duda.
Messi representa el Barça que enamoró al mundo: talento humilde, excelencia sin arrogancia, identidad pura. Su papel debería ser institucional, pedagógico, simbólico. Un puente entre generaciones. Pero cuidado: el Barça no puede vivir esperando que Messi lo salve . El ciclo debe construirse con los nuevos referentes.
¿El socio se siente todavía propietario del club?
Aquí está el corazón del asunto. El Barça es “més que un club” porque el socio siente pertenencia real. Pero cuando las decisiones se vuelven opacas o demasiado complejas, esa sensación se diluye.
Hoy el socio vibra con el equipo, pero entiende poco el modelo económico. Y cuando el socio deja de entender, delega emocionalmente. El reto no es solo ganar títulos. Es que el socio sienta que el club le pertenece también en las decisiones difíciles, no solo en las celebraciones.
El Barça no es una institución más. Es memoria, identidad y orgullo de pertenencia. El mandato de Laporta ha reactivado el corazón del club. Ahora el reto no es ganar una Liga más. El reto es que el club no dependa siempre de una heroicidad para sobrevivir. Porque el Barça necesita emoción. Pero todavía más, necesita futuro.
Jordi Roura
El mandato de Laporta ha sido muy bueno
Jordi Roura Solà (Llagostera, 1967) fue futbolista y entrenador en el FC Barcelona, pero su papel más destacado dentro del club ocurrió más tarde cuando se puso al frente del fúbtol base de los azulgranas entre 2014 y 2021. Entre sus mayores éxitos destaca el fichaje de Lamine Yamal cuando todavía jugaba en el CF La Torreta y la firma de tantos otros talentos durante aquellos años que hoy brillan en el Barça y en otros equipos. Anteriormente, también fue segundo entrenador del primer equipo y primer entrenador durante la baja de Tito Vilanova (2012-2013).
¿Qué balance hace del mandato de Laporta?
Ha sido muy bueno. Se ha conseguido formar un equipo, sobre todo con jugadores de la casa, en una situación económica difícil. El equipo ha tirado hacia adelante cuando todo el mundo pensaba que no podría con esta realidad. A nivel deportivo, creo que no hay nada que decir. Después, en cuanto a la gestión… ya no me meto tanto, no lo domino tanto. Se habla mucho, pero yo creo que eso no se verá hasta el final. En lo que yo controlo, que es lo deportivo, creo que el rendimiento o al menos la evolución está siendo buena, porque no es fácil con una situación económica tan complicada. Deportivamente, el equipo ha ganado títulos y, sobre todo, hay una buena base, una sensación de que se puede seguir ganando.
¿Continuidad o cambio?
No lo sé. Habrá que ver cuáles son las propuestas de cada candidato y qué dicen los socios. Hay cosas que se ven muy claras y otras que habrá que decidirlas en función de las propuestas de cada uno, pero eso es cosa de los socios.
¿Le preocupa el estado económico del club?
Es evidente que se ha pasado por una situación complicada, difícil. Y, bueno, a veces cuando se habla de balance se habla de responsabilidades, de factores adversos, porque es muy difícil de interpretar sin tenerlo todo en cuenta. Pero está claro que se ha pasado —o se está todavía pasando— una situación económica muy complicada. Ahora habrá que ver si esto ha evolucionado a mejor o a peor. Que es delicada y preocupa, evidentemente, a nadie le gusta estar en estado de alarma.
¿Tiene que volver Messi al Barça? ¿Cuál debería ser su papel?
No sé cuál debería ser su papel, ni de qué forma, ni con quién. Ahora bien: que Messi es un activo del club —o que debe ser un activo del club cuando el Barça crezca como creemos que crecerá— creo que de eso nadie tiene ninguna duda. Messi es uno de los activos más importantes de este club. Haber podido disfrutar del mejor jugador de la historia durante tantos años creo que es un patrimonio que no se puede no tener en consideración. Y aunque no sé cómo, ni de qué manera, ni qué papel, su vuelta es algo indiscutible y que debe hacerse, sobre todo, por el bien del Barça.
¿El socio se siente todavía propietario del club?
No es una cuestión de si se siente o no se siente. Es propietario. Totalmente, además. ¿Cómo va a ser si no? Habrá que ver las propuestas de los candidatos, ver cómo van las elecciones, pero creo que todo va encaminado a que el socio continúe siendo el propietario. Esperemos que sea así y que el Barcelona no pierda su identidad.
Albert Roura
Laporta ha apartado a los socios de la propiedad del club y se lo ha ofrecido en bandeja a los fondos de inversión
Albert Roura (Arenys de Munt, Barcelona, 1963), periodista de amplia experiencia tanto en medios de comunicación como en el ámbito empresarial, ejerció como director de comunicación del FC Barcelona en una etapa de lo más convulsa. El expresidente azulgrana Josep Maria Bartomeu le ofreció el cargo en septiembre de 2015 en sustitución de Albert Montagut, dejando el puesto en enero de 2017. Después de coordinar la campaña electoral de Víctor Font en su intento electoral de 2021, ahora atiende al escenario azulgrana desde la barrera.
¿Qué balance hace del mandato de Laporta?
El mandato de Joan Laporta entre 2021 y 2026 lo resumiría en una idea: ha apartado a los socios de la propiedad del club y se lo ha ofrecido en bandeja a los fondos de inversión o a los multimillonarios del mundo, especialmente los de los Emiratos Árabes.
¿Continuidad o cambio?
La continuidad permitirá cerrar fácilmente este cambio de manos de la propiedad del club, de los socios a los fondos de inversión o a los multimillonarios globales. Sólo faltan los últimos pasos. Es cuestión de poco tiempo. El cambio que significaría apartar del poder a Joan Laporta puede convertirse en la última oportunidad, si es que aún estamos a tiempo, de revertir esta situación.
¿Le preocupa el estado económico del club?
Es el problema principal del club en este momento. La situación heredada, la venta desesperada y por mucho tiempo de los principales activos del Barça (derechos de televisión, 'naming' del estadio, contrato con Nike, la venta de participaciones en BLM…), una deuda descontrolada, el poco rigor financiero a la hora de construir el nuevo estadio, del que se han disparado los costes (debía costar 960 millones y ya va por los 1.200-1.300 millones, cómo mínimo), la construcción pendiente del nuevo Palau Blaugrana, las extrañas y calamitosas inversiones en Barça Studios, las comisiones regaladas (entre 50 y 100 millones) para intermediarios que no han aportado ningún valor al club… son algunos de los argumentos que permiten deducir que los socios del Barça pueden perder fácilmente la propiedad de la entidad en un futuro no muy lejano.
¿Tiene que volver Messi al Barça? ¿Cuál debería ser su papel?
Nunca se tenía que haber ido. El error fue clamoroso y aún no nos damos cuenta de lo que ha significado su marcha para el Barça. El club se ha hecho más pequeño en estos años y ha quedado debilitado respecto a 2021, cuando aún era jugador del FC Barcelona. Además, las formas que exhibió el club en la marcha del jugador fueron una de las torpezas más vergonzosas de la historia de la entidad. Messi debe volver al Barça cuanto antes para pasar u ocupar el sitio que le corresponde: el líder en el que puedan inspirarse todos los futbolistas del Club, el dinamizador económico que actúe de imán para que las principales marcas del mundo quieran invertir en el Barça y el cohesionador de una masa social que recupere el orgullo y la certeza de pertenecer, entonces sí, al mejor club del mundo.
¿El socio se siente todavía propietario del club?
Al socio le impiden asistir a las asambleas, el club niega el voto telemático o por correo en estas elecciones, a más de 11.000 socios que viven fuera de Catalunya o España, le impiden consultar el censo de socios, le obligan a ir a los juzgados para saber si el nuevo Palau Blaugrana estaba incluido en los 1.500 millones de euros que la Asamblea aprobó en su día para construir el Espai Barça, le aplican unos precios desorbitados a la hora de comprar una entrada que ya sólo están al alcance de los turistas que inundan cada vez más el estadio, le vetan la Grada d'Animació, le imponen a un franquista omnipresente a la hora de dirigir la entidad sabiendo que esta decisión indigna y humilla a muchos, intentan limitar al máximo cualquier gesto o elemento que identifique el club con Catalunya, le debilitan las secciones… ¡Y no pasa nunca nada! Al socio le veo desmotivado y desmovilizado. Un aficionado del Barça, sin más, no tiene ninguna obligación con el club. Disfrutar de él y nada más. Pero un socio debe estar al corriente de todo lo que le ocurre a la entidad y actuar. Se le debe respeto. Este esfuerzo es imprescindible. Si no entiende algo, debe preguntar, si no le gusta algo, opinar, y si hace falta, quejarse, protestar y exigir. Y votar. Esto si es ser auténtico propietario del club.
Albert Vicens
Lo mejor sería que nos mantuviéramos con Laporta; cuando se acabe el estadio, ya hablaremos de cambios
Albert Vicens (Barcelona, 1952) compartió directiva con Joan Laporta desde 2003 a 2008 como vicepresidente primero y formó parte destacada también de la plataforma Elefant Blau, el órgano de oposición a Josep Lluís Núñez que presentó una moción de censura en 1998 a su presidencia. También participó en la candidatura de Marc Ingla en el 2010. Vicens, histórico del mundo editorial -hijo de Roser Rahola d'Espona, baronesa de Perpignan y fundadora de la editorial Vicens Vives, y del historiador Jaume Vicens Vives- fue presidente de la Cambra del Llibre de Catalunya.
¿Qué balance hace del mandato de Laporta?
Bueno, yo le pondría un siete. Obviamente, creo que bajo su mando se han hecho algunas cosas valientes, se ha reestructurado bien el equipo, y sin duda el gran triunfo ha sido el Camp Nou. Se tenía que hacer sí o sí, porque se nos había quedado anticuado, y ya llevábamos desde 2008 hablando de que había que rehacer el estadio; era cuestión de tiempo e iniciativa. Se puede discutir si se ha hecho bien o se ha hecho mal, o si se tendría que hacer mejor. Pero había que tirarlo adelante, y eso se ha hecho. Creo que los beneficios de este gran cambio se verán de aquí a unos años.
¿Continuidad o cambio?
Yo creo que en este momento, que estamos en medio de todo, lo mejor sería que nos mantuviéramos con Laporta, que sigamos, y que cuando se acabe el estadio y se sepa exactamente cuál es la situación económica del club, entonces quizá ya podremos hablar de cambios. Yo soy de la opinión de que quizá esta será la última vez que se continuará con la antigua tónica. Tanto si gana Víctor Font como si lo hace Joan Laporta. será la última vez que los que ya estaban en el 2003 sigan llevando el club. Los otros dos candidatos que quedaron fuera [Marc Ciria y Xavier Vilajoana] son, obviamente, opciones de futuro, y seguramente pueden ser alternativas muy buenas más adelante.
¿Le preocupa el estado económico del club?
Me preocupa y no me preocupa, porque nosotros cuando llegamos en 2003 estábamos hechos un desastre. Sin embargo, lo que me preocupa no es el estado económico, sino las consecuencias de no gestionar bien este estado económico. Yo desconozco exactamente los números, pero en cualquier caso el Barça ha estado siempre entre los cinco primeros clubs en ingresos, y en cualquier situación eso se debería poder reconducir.
¿Tiene que volver Messi al Barça? ¿Cuál debería ser su papel?
Yo creo que Messi no se tendría que haber ido nunca del Barça. Pero, aparte de eso, tiene que volver, porque él ha demostrado siempre que, por encima de todo, es barcelonista y es un hombre que quiere tanto a Barcelona como a Catalunya. Quiere volver y creo que tiene los conocimientos suficientes para ocupar cualquier puesto en la dirección deportiva de este club.
¿El socio se siente todavía propietario del club?
Han pasado muchos años, los modelos de propiedad de los clubs han cambiado mucho y al mando hay nuevas generaciones, pero yo creo que el Barça siempre será de sus socios. Aunque creo que los socios se saben propietarios, ahora tenemos un problema porque su casa, que es el Camp Nou, está de obras. En ese escenario es normal que los socios se sienten un poco alejados, la clave está en el momento que volvamos, porque no sé si cuando volvamos todos al nuevo Camp Nou nos seguiremos sintiendo como nos sentíamos antes.
Anna Garriga
El Barça es un club hundido económicamente, más que nunca
Anna Garriga (Girona, 1966) es economista y profesora en la Universitat de Girona. Durante 12 años ha sido decana de la Facultad de Economía y Empresa, además de ser miembro honoraria del Colegio de Censores Jurados de Cuentas de Catalunya. Participó en el Foro Suma Barça, celebrado en septiembre y organizado por EL PERIÓDICO, analizando los clubes de fútbol desde la perspectiva económica: su dimensión, su gestión y su impacto en el conjunto de la economía.
¿Qué balance hace del mandato de Laporta?
Veo a un club de gran valor por su larga historia y su aportación social, pero es un club hundido económicamente, más que nunca. El ejemplo más claro es que, de manera recurrente, se tiene que recurrir a avales para inscribir jugadores en el último minuto y eso significa que se está al límite, porque un aval es un mecanismo extraordinario.
¿Continuidad o cambio?
¡Cambio! ¿Por qué? ¿Estamos seguros de que tenemos buenos resultados deportivos? La realidad es que los resultados deportivos de todas las secciones y equipos serían mucho mejores si se desplegara una mejor gestión económica y financiera del club que diera margen para ampliar las plantillas. La economía ahora interfiere negativamente en la parte deportiva.
¿Le preocupa el estado económico del club?
Muchísimo. Cuando la prensa hace titulares sobre la gravedad de los problemas económicos del Barça, escriben con fundamento. El diagnóstico económico está bien recogido en los informes de auditoría: fondo de maniobra negativo, patrimonio neto negativo y resultados medios de los últimos años negativos. Es muy preocupante que el Barça esté entre los clubes más endeudados del planeta.
¿Tiene que volver Messi al Barça? ¿Cuál debería ser su papel?
Si la respuesta a esta pregunta no es unánimemente afirmativa es que el club ha perdido sus raíces. No me siento cualificada para decir cuál debería ser su papel, pero sé que las grandes instituciones del país deben reconocer a sus grandes personalidades. El Barça es una gran institución y Messi es una gran personalidad en el mundo que merece el máximo reconocimiento en su casa.
¿El socio se siente todavía propietario del club?
Creo que ser socio del Barça debería ser más que un sentimiento. Si se sienten propietarios deben saber que son propietarios de demasiadas deudas y desde hace demasiado tiempo.
Albert Perrin
Laporta ha de acabar lo que ha comenzado
Albert Perrin (Barcelona, 1944) fue directivo de la junta de Joan Laporta entre 2005 y 2010. Siempre anduvo cerca del expresidente, antes y después de tener un cargo en el club por la relación personal que existía, ya que era amigo de su padre. Fue uno de los fundadores del Elefant Blau, el grupo opositor a Josep Lluís Núñez, y fue también uno de los demandados por la acción de responsabilidad social presentada por Sandro Rosell. Viejo amigo de Johan Cruyff y de Armand Carabén, permanece siempre pendiente de la vida cotidiana azulgrana.
¿Qué balance hace del mandato de Laporta?
Solo el que manda se puede equivocar. Seguro que el presidente ha hecho cosas que podrían haber sido diferentes, pero ha sufrido una presión muy fuerte. Cogió un club arruinado, en la miseria, prácticamente en concurso de acreedores, y lo ha reflotado. Los sinvergüenzas que había antes y tenían que haber empezado a reconstruir el estadio, no lo hicieron. Del proyecto Foster que se había encargado al actual ha cambiado una barbaridad; pero aquello que dejó Laporta al terminar en 2010, a sus sucesores no les interesó y tampoco elaboraron otro. Ahora, con dos bemoles, ha asumido un proyecto que vale mucho más que el de entonces.
¿Continuidad o cambio?
Tiene que haber una continuidad. Cuando menos, para culminar las iniciativas emprendidas. Laporta ha de acabar lo que ha comenzado. El señor Víctor Font no puede decir que ha sido el peor presidente de la historia. Si lo dice es que no tiene ni puñetera idea de la historia del Barça. O podemos deducir que él ha sido el peor candidato de la historia. Está desubicado. Que se quede en casa.
¿Le preocupa el estado económico del club?
Sí, claro que me preocupa. Desde hace tiempo. Levantar el club de la situación económica en la que estaba, cuesta. Cuesta mucho. Ha afectado al primer equipo, al fútbol base, a las secciones... No se puede arreglar de hoy para mañana. Lleva tiempo.
¿Tiene que volver Messi al Barça? ¿Cuál debería ser su papel?
Messi es una figura incontestable del Barça y tenemos que recibirle con los brazos abiertos cuando vuelva. No hablo de volver a jugar, no es el caso, sino de volver a formar parte del club. Todavía hay cosas que no se han explicado de su marcha. Hay una historia ahí. Lo que pasó aquel día no sucedió porque sí. El día de la despedida, viendo la llorera de Messi, están su esposa y sus hijos, pero su padre y sus hermanos no están. Ha de volver a relacionarse con el Barça, por supuesto, pero no tengo claro en qué papel.
¿El socio se siente todavía propietario del club?
Es que el socio es el propietario del club. Es muy difícil que pueda ejercer de propietario, pero lo es. Como propietario va a las asambleas y cuando hay elecciones va a votar. ¿Qué más puede hacer el socio? Yo, que ya tengo una edad, si echamos la vista atrás 50 años, el socio no pintaba nada entonces. Ahora dispone de una serie de oportunidades para expresar su opinión.
Lluís Carrasco
Espero que al socio del Barça se le mime muchísimo más
Lluís Carrasco (Barcelona, 1962), publicista de amplio recorrido, se dio a conocer entre la masa futbolera por propulsar la campaña electoral de Joan Laporta en 2021 (la pancarta 'Ganas de volver a veros' junto al Bernabéu ha sido replicada y copiada desde entonces). No ha intervenido en este proceso electoral pese a las conversaciones mantenidas con algunos de los aspirantes. Desde diferentes medios, entre ellos EL PERIÓDICO, ofrece su mirada sobre el estado de salud del Barça. Es sobrino del fallecido Raimon Carrasco, que fue presidente interino del Barça entre diciembre de 1977 y julio de 1978, dirigiendo la transición hasta las primeras elecciones democráticas, ganadas por Josep Lluís Núñez.
¿Qué balance hace del mandato de Laporta?
Si es por la parte deportiva, ha dado con una buena solucion. La combinacion Flick-juventud-Masia-catalanidad… Ha sido un acierto incuestionable. En otros ámbitos, me falta información para hacer una valoración exacta y objetiva, pero hay un poco de todo.
¿Continuidad o cambio?
Transformación.
¿Le preocupa el estado económico del club?
Me preocupa. Claro. Haber flirteado todo el mandato entre pérdidas y un fair-play bloqueado ha sido deprimente. El necesario paso por Montjuïc ha sido económicamente muy cruel.
¿Tiene que volver Messi al Barça? ¿Cuál debería ser su papel?
Seguro. Cualquier otra respuesta sería un drama. Y debe volver cómo y cuando quiera.
¿El socio se siente todavía propietario del club?
El socio no es que sea propietario, el socio es el club. Espero que se le mime y se le escuche muchísimo más. Lo merece.
Un reportaje de EL PERIÓDICO
Entrevistas: Laia Bonals, Francisco Cabezas, Joan Domènech, Begoña González, Albert Guasch y Raúl Paniagua
Diseño: David Jiménez
Coordinación: Ricard Gràcia y Rafa Julve