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Eurocopa 2025

España vuelve a hacer historia y se lleva el billete a semifinales ante Suiza (2-0)

La selección de Montse Tomé consigue por primera vez superar los cuartos de final de la competición continental y ya espera rival, que se decidirá en el Alemania - Francia de este sábado

Las claves tácticas del España-Suiza: Athenea enciende la luz; Claudia Pina pone el arte

Alexia y Pina celebrando el gol de la Pina ante Suiza

Alexia y Pina celebrando el gol de la Pina ante Suiza / Alessandra Tarantino / AP

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Laia Bonals

Laia Bonals

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Cuando dudan de ti, lo que más quieres es callarles la boca. Demostrar lo que otros te cuestionan, lo que creen que no sabes hacer o que ha sido casualidad. España vive en esa lucha constante. Siempre con esa presión de mantener la corona mundial, siendo el rival a batir, esperando a que una rival inesperada le robe el crédito. Pero esta selección es mucho más que eso. Se plantó en semifinales de la Eurocopa, por primera vez en su historia tras superar los cuartos, con un partido arduo y trabajado ante Suiza (2-0). Un hito más logrado, una boca más cerrada.

España carburó lento. De inicio, se topó con una presión alta y asfixiante de Suiza, que le creó mucha incomodidad en la salida de balón. Sin apenas tiempo para pensar, el juego cogió mucho ritmo, a ratos demasiado, complicándole la tarea a las españolas. Suiza, mientras, esperaba. Latente y abocada al talento resplandeciente de la azulgrana Sydney Schertenleib. De sus botas llegó el ritmo y el peligro para el conjunto de Montse Tomé, que la paraba como podía.

Pese a un juego discreto, España dominó. Fue al acecho aunque con poca premura. Encontró un par de huecos en la defensa suiza por los que se coló. En ello estaba Mariona cuando Nadine Riesen la derribó dentro del área. La lateral entró con la pierna estirada y los tacos en alto y tiró a Mariona al suelo. La mallorquina fue quien se plantó en los once metros. Esta vez, sin embargo, no salió bien. Demasiado flojo y poco dirigido, el balón se marchó por el lateral derecho de la portería de Peng.

No desfalleció la campeona mundial y se encomendó al desborde de Pina y su instinto desde fuera del área. Lo probó, pero no terminó de cuajar. Irene Paredes tuvo la más clara con un testarazo al abismo del descanso, con un golpeo que terminó con el balón estampándose contra el palo ante la estupefacción de la guardameta. Fue una primera parte frustrante para España. Se vio desbordada por la situación, por un rival más estoico de lo que esperaba, y se marchó al descanso con una sensación de que o cambiaba cosas o la sorpresa de caer ante Suiza no lo sería tanto.

Reacción con los cambios

Le costó verse. España volvió del vestuario con una marcha más, con cierta verticalidad y ritmo que le daba argumentos ante una Suiza que se iba hundiendo, abandonándose a los contragolpes. Pero aun así no conseguía mantener el balón, desquiciando a algunas futbolistas. Por eso Tomé movió el equipo. Quitó del césped Mariona, desconectada, para dar carrete a Athenea del Castillo. La futbolista del Real Madrid, absolutamente de dulce esta Eurocopa, consiguió despertar a España. Aitana la asistió con un pase mágico de tacón, totalmente de espaldas, al hueco. Athenea se coló en el área pequeña. Encaró a Peng y con un chut raso mandó el balón a la red.

Athenea del Castillo celebrando su gol ante Suiza

Athenea del Castillo celebrando su gol ante Suiza / Michael Buholzer / AP

Le sonrió de vuelta a su compañera. A todas las que corrieron a buscarla para celebrar su tanto a los pocos minutos de haber entrado en el verde. Le daba aire, rompía el hielo, y permitía a España tener ese margen que alejaba la ansiedad.

Y volvió a aparecer. El nombre de esta Eurocopa. Claudia Pina está siendo clave para España con sus golazos y sus destellos de genialidad. Ante Suiza lo probó durante la primera parte con insistencia, pero no terminó de ver portería. Pero la delantera del Barça es tozuda. Y constante. Como lo fue el verano pasado, cuando su carrera dio un paso adelante. Ahí se enfocó y se centró en sacar su mejor versión, aislándose de todo lo demás para llegar a su máximo. Y tras un año en el que ha brillado como nunca, en la Eurocopa ha seguido disfrutando.

Porque eso la hace especial. Esa sonrisa que mantiene a España viva y como semifinalista de la Eurocopa. Ante la anfitriona recibió el balón a unos metros de la frontal del área. Condujo, se acomodó el esférico en su pierna diestra y reventó la pelota con un chut bombeado precioso. Marca de la casa, como más le gusta, como más disfruta.

Claudia Pina celebrando su gol ante Suiza

Claudia Pina celebrando su gol ante Suiza / SEBASTIEN BOZON / AFP

España volvió a los once metros. El tobillo de Athenea del Castillo fue ensartado por Iman Beney al borde del final. Alexia Putellas plantó en el punto de penalti, miró con determinación a Peng, que se mantuvo impertérrita bajo palos. Y la guardameta lo atajó. Adivinó el tiro. Alexia miraba incrédula hacia el cielo.

Pero eso no agrió la victoria de España. La selección se plantó en semifinales de la Eurocopa por primera vez en su historia tras superar los cuartos con una versión trabajada de sí misma. Curró y luchó por ese billete a la antesala de la final. Y lo logró.

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