Fútbol femenino
Catalunya duplica el número de mujeres futbolistas en cinco años: referentes, medidas económicas y más de 1.500 equipos
La inversión pública y privada es fundamental para que el fútbol femenino siga creciendo a pasos agigantados
¿Cómo crear un equipo femenino desde cero? El ejemplo de la UE Sant Ildefons: "La respuesta nos abrumó"

Jugadora del Seagull durante la charla técnica / Manu Mitru

El fútbol femenino se abre paso a codazos. Cada vez más niñas ven el deporte rey como una opción para sus extraescolares y piden a sus padres que las apunten. El arduo proceso de normalización está llevando a que muchos clubes funden sus equipos femeninos, hecho totalmente impensable hace tan solo una década. Ahora se cuentan por decenas. Muchos factores han desencadenado en la proliferación de opciones para las mujeres que quieren, a cualquier edad, calzarse unas botas y saltar al verde. Desde el Barça, máximo exponente del cambio, hasta el papel de la Federació Catalana de Futbol (FCF) poniendo facilidades económicas.
El fútbol, fenómeno de masas de alcance global, es a la vez un espacio masculinizado como pocos. La historia del fútbol femenino es un capítulo más de la larga historia del control masculino sobre el cuerpo de las mujeres, de su relegación a roles secundarios y de su adecuación forzada a un ideal de feminidad definido por los hombres. Sin embargo, las mujeres no se han conformado con ello y llevan años luchando para derrocar al machismo en los campos de futbol. "Estamos viendo que cada vez hay más interés en los colegios y eso se plasma en la necesidad que tienen los clubes de dar respuesta a las demandas de las jugadoras", confiesa Sergi Garrido, vicesecretario de la FCF.
Durante los últimos cinco años, en Catalunya se han multiplicado las futbolistas federadas. Cuando en 2017 la FCF arrancó la campaña #Orgullosa había 10.245 niñas federadas en todo el territorio catalán. Hacía solo un par de años que el Barça había apostado firmemente por su equipo femenino y justo en 2019 Fran Sánchez llegó al banquillo azulgrana y se consolidó la apuesta. Mientras se iban erigiendo nuevas referentes y modelos de entender el fútbol, las niñas iban descubriendo que para ellas también había un espacio. Al final de la temporada pasada, 20.523 futbolistas estaban federadas.

Las futbolistas del Seagull esperando para poder entrenar / Manu Mitru
Para dar cabida a todas estas nuevas futbolistas, las entidades han tenido que ponerse las pilas. Se han creado equipos y estructuras. Catalunya ha pasado de tener poco menos de 300 equipos en 2017 a contar con más de 1.500 en 2023. Otra cifra que ha evolucionado y que abre una puerta para el futuro de todas las futbolistas (profesionales y amateurs) es la de entrenadoras. Mientras que en 2017 había 338 federadas, la temporada pasada la cifra ya ascendía a 651. Desde la FCF aseguran que esta temporada ha seguido creciendo el dato.
Dos motivos principales
Las cifras avalan el crecimiento del fútbol femenino. "Aún son incipientes en Cataluña. Viene motivado por dos cosas: el proyecto del Barça femenino, que hace que las niñas tengan un gran modelo a seguir, y por la campaña #Orgullosa, que da ayudas directas para mitigar el coste que comporta inscribir clubes y jugadoras. Es hacerlo más atractivo desde el punto de vista económico", añade el dirigente del organismo catalán. "Los clubes han visto que el masculino siempre tira y con poco que hacemos ya va avanzando. Con el femenino han visto que hay un nicho de mercado. Hay muchas jugadoras que nunca se han atrevido a dar paso al fútbol federado, más que nada porque los clubes no tenían esa oferta. Ahora las entidades están intentando promocionarlo. Y dentro de la estructura del fútbol, la mayoría de los clubes ya tienen una sección que se dedica a solo el fútbol femenino. Cuando antes, hace 10 años, era: si viene alguien, lo acogemos y ya está", añade el dirigente.

Seagull y Fundació Badalona se parten el campo para poder entrenar / Manu Mitru
La campaña #Orgullosa de la FCF ha sido un facilitador de este crecimiento. Empezó en 2017 y las cifras se han duplicado. Desde sus inicios, los objetivos del proyecto son elaborar materiales didácticos para la ruptura de los estereotipos y prejuicios de género alrededor del fútbol y fútbol sala femenino, hacer un seguimiento del desarrollo e impacto de la aplicación de los materiales educativos y divulgar el proyecto y sus resultados en entornos profesionales, deportivos y académicos. Todo ello, coordinándose con las entidades deportivas para elaborar y poner en práctica facilidades para la creación de estos equipos femeninos.
Para ello, se han tomado algunas medidas económicas que facilitan la creación de equipos. La devolución integra de la cuota de equipo, una ayuda de 150 euros por cada equipo femenino base que se cree y ayudas para desplazamiento (0,27 euros por kilómetro recorrido) son algunas de ellas. Con todas ellas, las ayudas directas de la FCF a los clubes ha ido creciendo a cada año. En la temporada 2021-2022 fueron 526.372,86 euros, en la 2022-2023, 622.711,05 y la temporada pasada la cifra ya ascendía a 715.388,28.
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