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Ciclismo

La Itzulia descubre a Seixas como nuevo genio del ciclismo mundial

Sólo Pogacar y Evenepoel han sido capaces con 19 años de lograr una exhibición similar a la del corredor francés en lo que se lleva de siglo.

Paul Seixas gana la segunda etapa de la Itzulia.

Paul Seixas gana la segunda etapa de la Itzulia. / DECATHLON CMA CGM TEAM

Sergi López-Egea

Sergi López-Egea

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El 7 de abril de 2026 se recordará en las páginas doradas de la historia del ciclismo como el día en el que Paul Seixas ganó su primera etapa en solitario, con un ataque lejano, como pocos ciclistas -sólo se recuerdan a dos y casi se hace innecesario nombrarlos; un fenómeno esloveno y otro flamenco- habrían sido capaces de realizar con tan solo 19 años. Ocurrió en la segunda etapa de la Itzulia, una carrera que el joven ciclista francés ya tiene sentenciada salvo que ocurriese alguna infamia que ni los más desalmados desean.

Un corredor puede ganar una etapa en su primer año completo como profesional. Hay decenas de ejemplos. Un ciclista a los 19 años puede prometer y quedarse en el camino-también hay decenas y decenas de casos-; un buen profesional que termina siendo un gregario correcto y que, de vez en cuando, caza una etapa, incluido el Tour.

El derecho a ir al Tour

Y allí hay que ir. Hay muchas dudas en el conjunto del Decathlon, donde corre, sobre si a tan temprana edad hay que llevarlo o no al Tour. Las comparaciones con otros deportes son sumamente erróneas, pero ¿alguien se imagina un Mundial de fútbol sin la presencia de Lamine Yamal porque sólo tiene 18 años y aún se debe acabar de formar como jugador?

Con la victoria lograda este martes en la Itzulia, Seixas no sólo se ganó el derecho a correr el Tour, si no la obligación de que su equipo lo lleve, pues de lo contrario la protesta de la afición francesa -recuérdese que llevarán 41 años sin ganar en París- se podrá escuchar en cada etapa de forma sonora y pacífica.

Seixas, en acción

Seixas, en acción / DECATHLON CMA CGM TEAM

Es más, el Tour -organización francesa- no se puede permitir el lujo de que la prueba parta de Barcelona el 4 de julio sin la presencia de Seixas. Sería un pecado. No sólo para Francia sino para el mundo entero, aunque al final el resultado y el ganador sea el mismo sin la presencia del ciclista francés, aunque con la seguridad de que Tadej Pogacar deberá exprimirse un poco más si concurre el prodigioso ciclista de Lyon y si Jonas Vingegaard se anima al estilo de las dos ediciones de la prueba en las que consiguió la victoria, años 2022 y 2023.

La Itzulia ha visto a muchos ganadores, grandes héroes de este deporte; cuatro veces se impuso en la carrera, cuando se denominaba Vuelta al País Vasco, Alberto Contador; otra contó con la victoria de Luis Ocaña. Jacques Anquetil, el primero de los grandes corredores franceses, se aupó con el triunfo en 1969 cuando pedaleaba ya camino del retiro y Gino Bartali conquistó la prueba en 1935, un año antes de que estallase la Guerra Civil española.

Ni Del Toro, ni Roglic

Sin embargo, hay que hacer hincapié en la forma de conseguir la victoria Seixas este martes; ataque lejano, siempre en solitario y ciclistas que no eran ni mucho menos desconocidos tirando con fuerza, pero viendo que la diferencia, por mucho que se coordinasen entre ellos, no sólo disminuía, sino que aumentaba. Allí estaban Isaac del Toro, dominador del circuito World Tour en carreras por etapas en lo que va de año si no ha coincidido con Vingegaard, un increíble ciclista mexicano que se ha proclamado triunfador en el UAE Tour y en la Tirreno-Adriático, y Primoz Roglic, en una de las carreras donde se dio a conocer. ¿Y qué ocurrió? Que llegaron a dos minutos de Seixas.

Seixas con los compañeros de equipo.

Seixas con los compañeros de equipo. / DECATHLON CMA CGM TEAM

Una cosa similar, estos últimos años, sólo se había visto en dos ocasiones. Una, en la Vuelta a España de 2019, en lo que supuso la irrupción de Pogacar en una prueba de gran nivel y dos, con las victorias de Remco Evenepoel conseguidas el mismo año en su estreno en el ciclismo profesional

Seixas no es flor de un día. No es un espejismo. Es un chaval de 19 años que ya está destinado a correr con la fuerza de toda Francia pedaleando en su bici. Su país ya enloquece sólo pronunciando su nombre. Sube, baja, esprinta y es un as en la contrarreloj; sabe moverse en las clásicas, tiene carácter para dirigir a los compañeros del Decathlon y además no se acongoja a la hora de proclamar consignas que cumple. El lunes dijo que actuaría al ataque porque estaba en un estado de forma casi divino. Y destrozó la Itzulia en dos etapas que, inicialmente, sólo debían servir para que las figuras apuntadas a la carrera comenzasen a calentar músculos.

Los precedentes

Seixas es un genio de 19 años, apreciación que se puede asegurar cuando se han visto en acción a varias generaciones de corredores en casi cuatro décadas y únicamente Pogacar y Evenepoel han sido capaces de hacerlo a su edad en lo que se lleva de siglo.

Por eso, la Itzulia vivió este martes un momento histórico, de reivindicación y de carácter para que Francia se aboque hasta el sábado a seguir a su joven corredor a través de Eurosport mientras se contempla por televisión los bellos y verdes paisajes vascos.

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