
Poner el punto y final y marcharte del lugar que ha sido tu hogar es muy difícil. Esa es la dura decisión que ha tomado Alexia Putellas. Se marcha del Barça después de 14 temporadas y lo hace dejando al club en lo más alto. Pero cuando llegó, en verano de 2012, la realidad era totalmente otra. Más de una década como azulgrana, y un largo tramo como capitana, llegan ahora a su fin.

En 2012, el Barça materializó el regreso de Alexia Putellas. La jovencísima mediocentro había destacado en la selección sub-19 y el club azulgrana, después de ganar por primera vez la Liga la temporada anterior, recuperó a Alexia, que ya había jugado en las categorías inferiores del club (2005) antes de pasar por el Espanyol, con el que debuta en Primera a los 16 años. En 2012, el Barça la fichó de la plantilla del Levante para formar parte de un proyecto a largo plazo que tenía como objetivo ganar la Champions en cinco o seis años.


En octubre de 2017, Alexia lució el brazalete de capitana por primera vez durante un partido contra el Santa Teresa. Pero no sería hasta la temporada 21-22 cuando, después de la marcha de Vicky Losada, Alexia heredó el brazalete como primera capitana del club. Ya venía de antes, ya que su ascendencia en el vestuario ha ido creciendo con los años, pero con el nombramiento oficial, Alexia tomó unos galones clave para la plantilla. Alexia será siempre la eterna capitana, quien ha llevado el brazalete en los momentos históricos y claves de este equipo.


El 18 de mayo de 2019 llegó el punto de inflexión para todo el equipo, incluida Alexia. El Barça perdió con el Olympique de Lyon su primera final de la Champions (4-1). Era el primer equipo español en llegar a una final de la máxima competición continental. “Todo empezó en la final contra el Lyon, que nos pasó por encima”, dijo justo antes de la última cita en Oslo, donde se cierra a la perfección el ciclo que empezó en Budapest. Aquella primera final les marcó donde querían llegar. Ahora, Alexia se marcha del Barça con el objetivo cumplido.


Una temporada más tarde, en 2020, el Barça caía en las semifinales de la Champions contra el Wolfsburgo. En un estadio vacío por las restricciones de la pandemia, las azulgranas fueron eliminadas. “No hay distancia”, dijo Alexia Putellas tras ese partido. No la había, se había competido de manera directa contra uno de los mejores equipos de Europa, y la capitana así lo reivindicó. La frase, desde ese mismo momento una de las más icónicas de este equipo, fue también un motor para toda la plantilla. Desde entonces han llegado a todas las finales de la Champions.

El lugar donde Alexia iba de pequeña con su padre, Jaume, fallecido dos meses antes de su regreso al Barça. Con un 'buff' del Club Super3 y la emoción de quien va a su lugar favorito. Nunca se imaginó que ese mismo estadio caería rendido ante ella años más tarde. La primera vez que lo pisó fue contra el Espanyol en 2020, aunque sin público. La primera vez que saltó al césped y vio las gradas llenas por su equipo fue en cuartos de final de la Women's Champions League contra el Real Madrid, donde las azulgranas lograron el primer récord de asistencia en un partido de fútbol femenino con 91.553 espectadores. A los pocos días batieron su propio récord ante el Wolfsburgo con 91.648 asistentes. Ambos con Alexia como máxima estrella del equipo.


Alexia ha sido icónica para el Barça. Por estar siempre en los momentos más importantes, por aparecer cuando más se la necesita, pero también por dejar imágenes que siempre formarán parte del imaginario culé. El 30 de marzo de 2022, en el partido contra el Real Madrid de cuartos de final de la Champions en el Camp Nou, fue la primera vez que Alexia se plantó ante la afición después de marcar un gol e hizo su reverencia. La repetiría siempre en grandes ocasiones, en momentos importantes, como el 25 de mayo de 2024, en Bilbao, en la final de la Champions donde regresaba tras la lesión de cruzados sufrida antes de la Eurocopa de Inglaterra. Porque Alexia Putellas es la única reina que se inclina ante su afición.


Nació La Reina. Alexia Putellas no solo ha sido clave en el Barça como icono de su profesionalización, sino para todo el mundo del fútbol. Eso sí, una cosa ha venido a raíz de la otra. Alexia fue coronada como La Reina del fútbol después de su primer Balón de Oro en 2021, después de lograr su primera Champions con el equipo azulgrana. El año siguiente, pese a estar en plena recuperación, volvió a ganarlo. Abrió un camino, un legado. Se convirtió oficialmente en La Reina del fútbol femenino.


Sin duda, la rotura de ligamento cruzado en julio de 2022 fue el golpe más duro en su carrera. Alexia estuvo fuera de los terrenos de juego y de la disciplina del equipo durante 299 días, perdiéndose la Eurocopa de ese año y gran parte de la temporada con el Barça. Fueron muchas semanas viendo el fútbol desde la grada, pasando por quirófano y meses y meses de rehabilitación donde el dolor fue una constante. Tocó fondo y todo ello con el contrato a punto de terminarse y una negociación con el club que no siempre fue fácil. Pero, después de todo, volvió con una versión nueva de sí misma y la confianza de que, si había podido superar eso, podría hacer cualquier cosa. Y renovó hasta 2026.


Hay futbolistas que marcan una época y después están las leyendas que la escriben. Alexia Putellas será siempre de las últimas. Sin ella, el Barça no podría entenderse como es. Y, como la historia de la capitana parece un cuento perfecto, sus 500 partidos como azulgrana se cumplieron en el Camp Nou contra el Real Madrid en los cuartos de final de la Champions de esta temporada. "El Barça es muchas cosas para mí: por el que hago todo, por el que me aprieto, por el que me intoxico. Disfruto, pero me lleva al límite y me pierdo muchas cosas, pero no lo entiendo de otra forma", explicó Alexia tras el homenaje que recibió en el feudo culé.


Y la final de la Champions en Oslo de este 2026, con su cuarta Copa de Europa, puso el punto y final a la historia de amor entre el Barça y Alexia. Con el objetivo cumplido, Alexia podía dar el paso. Con la calma y la tranquilidad de que dejaba el equipo una vez logrados todos las metas marcadas, con el póquer de títulos en la temporada y volviendo a derrotar al OL Lyonnes. El cuento perfecto, la historia con un final feliz que le permitía tomar una decisión nada fácil. Con lágrimas en los ojos, Alexia celebró el trofeo. Con emoción y la tristeza a partes iguales, ya que se sabía terminando su historia como azulgrana.


"Ha llegado el momento de reconocer que lo he dado todo por estos colores", confesó en el video donde anunciaba su decisión de dejar el club. "Con una exigencia y una obsesión diaria por mejorar constantemente durante 14 años. Siempre he dicho que esta camiseta no se puede defender a medias. Y yo reconozco que me he vaciado. Por eso quería deciros que este domingo será mi último partido como jugadora del FC Barcelona Femení. He sido y siempre seré una culé más, como vosotros. Por eso no quiero que sea un momento triste. Esto solo es una etapa que termina. Pero, por suerte, nací y moriré culé. Así que nos volveremos a ver", cerró la capitana azulgrana. Así se puso punto y final a la historia perfecta entre Alexia y el Barça.
Un reportaje de El Periódico
Texto: Laia Bonals
Coordinación: Rafa Julve