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FÚTBOL INTERNACIONAL

¿Por qué los clubs de la Premier pueden gastar más de 100 millones por cualquier jugador?

Enzo Fernández, Morgan Rogers y Elliot Anderson lideran los traspasos más caros del mercado de verano en la liga inglesa, que ha gastado más de 4.000 millones, cinco veces más que la Liga

Enzo Fernandez, fichaje récord de la Premier.

Enzo Fernandez, fichaje récord de la Premier. / ADRIAN DENNIS / AFP

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Albert Guasch

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Producía ternura leer este verano recordatorios del fichaje por el Barça de Ronaldo Nazário. Hace 30 años de aquello. Costó 2.500 millones de pesetas, unos 15 millones de euros, un récord mundial en el mercado de entonces. Los diarios preguntábamos a expertos a dónde se dirigía el mundo del fútbol, qué locura era esa. Hoy 15 millones es una oportunidad de mercado, un riesgo bajo, un chico que justo despunta en un filial, un relleno. En la Premier en particular operaciones de 15 millones de euros las cierra el asistente del asistente del director deportivo. Inglaterra acaba de poner el lazo a un mercado veraniego de opulencia, en el que se ha gastado más de 4.000 millones de euros, cinco veces más que la Liga, y los fichajes de más de 100 millones se han normalizado.

Nadie se escandaliza por nada ya en el fútbol actual, pero un repaso somero a la lista de los últimos traspasos en la Premier genera ante todo perplejidad. Porque los protagonistas de los suntuosos fichajes no son unos Ronaldo Nazário precisamente. ¿145 millones por Enzo Fernandez? (Del Chelsea al Manchester City). ¿138 por Morgan Rogers? (Del Aston Villa al Chelsea). ¿135 por Elliot Anderson? (Del Nottingham al Manchester City). Tres jugadores que no desequilibran, que no son goleadores natos, que no cambian partidos. Y lo mismo con otros futbolistas que han movido unas cantidades impactantes. Hablar de hiperinflación es quedarse poco.

¿Qué pasa en la Premier? Ya se sabe que el músculo británico es fuerte. Ninguno de los clubs, propiedad casi todos de poderosos fondos de inversión, tiene problemas para cuadrar cuentas. Los ingresos por televisión marcan diferencias. Parece que cualquier medianía, bien representado, puede mover cifras astronómicas. ¿Sandro Tonali, 108 millones? ¿Matheus Fernandes, 99? ¿Savinho, 87? No únicamente el gol es caro y no es de extrañar que en comparación con hace una década, con el mercado de 2016, el volumen económico de las operaciones se haya triplicado con holgura. De 1.200 millones a los 4.000 de ahora.

La comparativa constante

En los medios ingleses se han entrevistado a directores técnicos y expertos en el mercado y existe la consideración general de que un traspaso multimillonario sirve de precedente para los demás. Establece un punto de referencia. Si Anderson cuesta 135, pues Rogers no puede ser menos. Este episodio demuestra la rapidez con la que se mueve el mercado. Y constata que jugadores y agentes siempre quieren más. El futbolista inglés es, además, particularmente caro. Y como los clubs no necesitan vender para afinar presupuestos, sus peticiones siempre van al alza.

Elliot Anderson en el partido entre Inglaterra y Ghana del Mundial 2026.

Elliot Anderson en el partido entre Inglaterra y Ghana del Mundial 2026. / RICHARD PELHAM / Getty Images via AFP

Luego se ha instalado la teoría de priorizar a futbolistas curtidos en la Premier y a sus exigencias físicas. El mantra es que el nivel de intensidad es superior a las demás ligas. El Manchester United, por ejemplo, sería paradigmático de experiencias fallidas con fichajes costosos procedentes de campeonatos foráneos. De ahí que el City se atreva a pagar al Chelsea 145 millones por el argentino Enzo Fernández, la operación más elevada de la historia de la Premier. Ya obtuvo ese honor en enero de 2023 con los 121 millones que el club londinense pagó al Benfica. Un jugador correcto que en el Barça sería presumiblemente carne de banquillo.

El Tottenham de Roberto De Zerbi, desesperado por salir de la cornisa del descenso, ha sido el más fiel a esta política: ha gastado mucho en 10 futbolistas, todos de la liga inglesa. No ha cambiado de moneda en los 355 millones invertidos. El City de la era post-Guardiola es el que más ha invertido de todos, 529 millones, y también ha seguido bastante esa idea, aunque la excepción ha sido el joven marroquí Ayyoub Bouaddi, procedente del Lille por 100 millones.

El objetivo de todos es entrar en la Champions, competición lucrativa por los ingresos del día de partido, por el mero hecho de participar y por acuerdos comerciales. La búsqueda del rendimiento inmediato, pues, prevalece. Algún club, algún jugador, alcanzará un día la cifra redonda de los 200 millones. Se intuye que más pronto que tarde se llegarán a los 220 pagados por Neymar por el PSG al Barça. El récord aún permanece. Se intuye que será un club de la Premier.

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