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LA MARCHA DEL CAMPEÓN

Flick reconfigura el ataque del Barça: sin 'nueve' marca el doble de goles

El técnico alemán firma el mejor inicio goleador en su tercer año con Raphinha de delantero centro tras perder a Lewandowski y Ferran

Gordon felicitado por Raphinha y Olmo tras la jugada del tercer gol durante el partido frente al Rayo.

Gordon felicitado por Raphinha y Olmo tras la jugada del tercer gol durante el partido frente al Rayo. / Jordi Cotrina / EPC

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Marcos López

Marcos López

Barcelona
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Apenas son tres partidos. No es nada en la inmensidad de una temporada en la que, en el mejor de los casos se pueden alcanzar los 60. No es nada, pero, al mismo tiempo, es mucho. Tres encuentros y 12 goles ha marcado el nuevo Barça de Flick, guiado por un certero Raphinha, que ha anotado cinco tantos. O sea, el brasileño suma el 42% de un equipo que ha vivido una profunda revolución en el ataque, capaz como ha sido Deco, el director deportivo azulgrana, de fichar hasta tres delanteros en un verano de grandes cambios.

Juega el Barça sin ‘nueve’, un delantero cazagoles. Y Flick, que en su corta vida como entrenador de clubs solo había tenido a Robert Lewandowski (primero en el Bayern Múnich, luego, en el Barça) como eje de su delantera, se ha reinventado a sí mismo.

Raphinha y Lamine Yamal celebran el segundo gol azulgrana frente al Rayo Vallecano en el Camp Nou.

Raphinha y Lamine Yamal celebran el segundo gol azulgrana frente al Rayo Vallecano en el Camp Nou. / JORDI COTRINA / EPC

71% de acierto

Si no tienes ese especialista construyes uno. Y en tiempo récord. Escogió a Raphinha para darle la capa de ‘nueve’, que ha ofrecido una verdadera exhibición inicial. Todo empezó ante el Elche (tres remates a puerta, dos goles). Luego se mantuvo fiable contra el Athletic (un tiro a puerta, un gol) y repitió con el Rayo (tres disparos a puerta, dos goles).

Es tan contundente el capitán que su porcentaje de acierto (71%) asombra a todos. A todos, menos a Flick, el autor intelectual de tan prodigiosa transformación. “No me sorprende el nivel de Raphinha, es un jugador de clase mundial. Claro que me esperaba ese rendimiento”, dijo el técnico con naturalidad, quien ha mutado todos los mecanismos ofensivos del Barça, acostumbrado como estaba durante los dos primeros años a vivir de la genialidad de Lamine Yamal.

“No me sorprende el nivel de Raphinha, es un jugador de clase mundial. Claro que me esperaba ese rendimiento”

Hansi Flick

— Entrenador del Barça

Hansi Flick silba para reclamar atención durante el partido de liga entre el FC Barcelona y el Rayo Vallecano en el Camp Nou.

Hansi Flick silba para reclamar atención durante el partido de liga entre el FC Barcelona y el Rayo Vallecano en el Camp Nou. / Jordi Cotrina / EPC

Mayor simetría

Antes, todo se orientaba hacia la banda derecha, el kilómetro 0. Era origen y final del ataque azulgrana. Ahora, en cambio, existe otro poderoso foco de luz en el costado izquierdo, donde la apuesta por Xavi Espart, un lateral con alma de centrocampista (suya fue la asistencia a Raphinha en el 1-1 al Rayo), y la ubicación de Anthony Gordon más pegado junto a la cal (extremo de fino pie y veloces piernas) configura una nueva piel en el equipo.

De pronto, y tras los tres primeros encuentros, el Barça es un equipo más simétrico, y a la vez más imprevisible, en su camino hacia el gol. Han cambiado dos de las tres piezas de su delantera. Solo Lamine Yamal sigue en su sitio.

Raphinha, sustituido por Hamza Abdelkarim en el tramo final del Barça-Rayo del Camp Nou.

Raphinha, sustituido por Hamza Abdelkarim en el tramo final del Barça-Rayo del Camp Nou. / Jordi Cotrina / EPC

De 6 a 12 goles

Raphinha se ha desplazado de la izquierda hacia el centro, y el equipo tiene ahora mucho más juego interior, lo que supone una ventaja añadida para los extremos, que reciben el balón hasta en mejores condiciones. No es nada casual, por lo tanto, que en el verano en el que Lewandowski se marchó camino de su refugio estadounidense en Chicago y de que Ferran Torres eligiera el reencuentro con Luis Enrique en el Paris SG, el Barça haya sido más eficaz que nunca.

En el primer curso de Flick, el Barça anotó seis goles en los primeros 270 minutos. Fueron siete en la segunda temporada. Ahora, y sin un ‘nueve’, con Gabriel Jesus mirándolo desde la grada del Camp Nou, suma 12, justo el doble del estreno del alemán. Tiene al Pichichi en su equipo: Raphinha suma cinco tantos en la Liga en un espectacular arranque de temporada que lo equipara al mejor Messi; Mbappé lleva cuatro.

Gabriel Jesús, nueva incorporación azulgrana, en el palco antes del comienzo del partido de liga entre el FC Barcelona y el Rayo Vallecano en el Camp Nou.

Gabriel Jesús, nueva incorporación azulgrana, en el palco antes del comienzo del partido de liga entre el FC Barcelona y el Rayo Vallecano en el Camp Nou. / JORDI COTRINA / EPC

Tres por un Diomande

Y Flick no solo ha moldeado en un mes esa nueva forma de atacar, sino que ha reconfigurado sus tripas. Deco le ha traído tres delanteros por el precio de un Diomande.

A Gordon, convertido en el niño mimado del Camp Nou que se ha entregado a su dinamismo, lo fichó antes del Mundial (70 millones de euros), esquivando la exagerada inflación que se vive en la Premier. A Karim Adeyemi (22 recibió el Borussia Dortmund) exprimiendo su deseo de venir a Barcelona, asumiendo ese coste aunque si hubiera esperado un año estaría gratis en el Camp Nou. Y Gabriel Jesus (10 millones al Arsenal) supone una solución creativa (“me ha sorprendido la oportunidad de tenerlo es un delantero top, encaja muy bien en nuestro estilo”, confesó Flick) para ese nuevo ataque.

El Barça ha comprado tres delanteros (Gordon por 70 millones; Adeyemi, 22, y Gabriel Jesús, 10) por menos dinero que el Madrid por uno: Diomande ha costado 120 millones.

Anthony Gordon, durante del partido entre el FC Barcelona y el Rayo Vallecano.

Anthony Gordon, durante del partido entre el FC Barcelona y el Rayo Vallecano. / JORDI COTRINA / EPC

Por estos tres nuevos delanteros, el Barça ha abonado 102 millones. O sea, justo la mitad de lo que recibió por el traspaso de Ferran Torres (50 pagó el Paris SG). El Madrid ha invertido 120 por Diomandé, que no es ni titular en los tres primeros partidos porque Mourinho considera que se debe ir “con calma”. Apenas ha jugado 57 minutos en tres encuentros: 26 ante el Espanyol, 6 frente a la Real Sociedad y 25 contra el Málaga. Y no ha chutado ni una sola vez. Ni fuera, ni a puerta.

Flick, entretanto, ha firmado el mejor inicio goleador de su época en el Barça.

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