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A 350 KMS/H.

Mientras el Rey León este vivo, que esperen todos los Simba

A 350 Km/h con Emilio Pérez de Rozas

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Emilio Pérez de Rozas

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Aquí estoy para volver a hablarles de mi ídolo. Lo siento, que le vamos a hacer. Como no piensan darle el Premio Princesa de Asturias de los Deportes y como nunca, jamás, explicarán por qué, me toca a mí premiarle, de vez en cuando, ¿siempre?, vale, siempre, con unas líneas.

Miren, lo que ha hecho, lo que está haciendo, lo que hizo y lo que pretende hacer Marc Márquez Alentá es de las cosas más bestias que se han hecho en la historia del deporte mundial. Me dirán que otros hicieron más, no sé yo. Lo que sí sé es que no lo hicieron con la dificultad, contra las adversidades y con el sacrificio, dedicación, pasión y coraje que lo está haciendo ‘Il Cannibale’, a quien ya todos consideran el mejor piloto de todos los tiempos.

La victoria nº 103 del mayor de los Márquez Alentá se produjo ayer en uno de sus jardines preferidos, el trazado de Motorland, en Alcañiz, Aragón, que, además, ha dedicado una de sus curvas al nueve veces campeón del mundo. Para que se hagan una idea, no de por qué debería tener ya en sus vitrinas el premio Princesa de Asturias del Deporte, les contaré que MM93 cumple su 19º año en el Mundial, tiene 33 años y continúa derrotando a generaciones enteras de pilotos y candidatos a heredar, no ya su trono, sino su carisma y vitrina.

Nadie, nadie, consigue subirse al podio en el 57% de los grandes premios que disputa, nadie. Nadie, nadie, logra la ‘pole positions’ en el 35% de las carreras que celebra. Nadie, nadie, gana el 34%, es decir, una de cada tres carreras que disputa. Y, pasados los 30, es decir, con 33 y un contrato por dos años más con Ducati, Márquez acaba de empatar con Valentino Rossi, con las mismas 18 victorias de ‘treinteañero’. Eso sí, uno de sus ídolos, el australiano Mick Doohan, logró 33. Aún le faltan, pero…eso, es Marc Márquez.

Todo el equipo Lenovo Ducati celebra con Marc Márquez su triunfo de ayer en Aragón.

Todo el equipo Lenovo Ducati celebra con Marc Márquez su triunfo de ayer en Aragón. / ALEJANDRO CERESUELA

Dicen que es un Marc Márquez diferente, distinto, que ha cambiado ¡cómo no va a cambiar si lleva 19 años en el Mundial!, que, ahora, utiliza mucho más la cabeza que antes, que se programa para ahorrar energía cuando toca, acumularla y soltarla en los momentos que la necesita. Por ejemplo, este fin de semana, en Alcañiz, donde todo el mundo le exigió, le exigimos, que ganase. No que ganase, no, que arrasase. Y, no solo el sábado, sino también el domingo.

Y él cumplió con una clarividencia asombrosa, bueno, ya nada asombra en Marc Márquez, tanto el sábado como el domingo. En la prueba al ‘sprint’, se coló ante Marco Bezzecchi en la primera curva y “chao pescao”, arrasó. Y, ayer, le costó un poquito más, teniendo que aguantar el tipo cuando ‘Bezz’ se le emparejó en una recta a 300 kilómetros por hora y fue él, con 33 años, quien frenó más tarde y dejó helado al piloto de Aprilia.

Miren, para que sean conscientes, insisto, no para que apoyen que le den el premio Princesa de Asturias del Deporte, no, simplemente para que sepan de que tipo de animal competitivo estamos hablando, cuando Marc Márquez dio el salto, en 2013, a MotoGP, tras arrasar en 125cc y Moto2, tardó dos granes premios, bueno, uno, en ganar su primer GP de la máxima categoría y fue en EEUU. Antes, es decir, en Catar, acabó tercero. ¿Saben detrás de quién? De dos tipos que se llaman Jorge Lorenzo (cinco títulos mundiales) y Valentino Rossi (nueve cetros mundiales). En ese 2013, Marc ´pulverizó todos, todos, los récords de precocidad de la categoría.

Marc Márquez derrotó ayer, entre otros, a Pedro Acosta, al que todos señalan como su sucesor. Pues bien, Márquez tardó dos grandes premios en conseguir su primera victoria, en 2013, en MotoGP; el 'tiburón de Mazarrón' lleva 55 grandes premios en la máxima categoría y aún no ha ganado.

Pedro Acosta, que dio el salto a MotoGP en 2024, tras arrasar también en Moto3 y Moto2, lleva 55 grandes premios en la máxima categoría y aún no ha ganado su primer GP. Eso sí, el año que viene será compañero de ‘ET’ en el Lenovo Ducati y, por descontado, todo el mundo le señala ya como el auténtico heredero si es capaz, claro, de soportar la presión de vivir en el mismo taller de alguien que ha hecho exclamar, ayer mismo, a Francesco ‘Pecco’ Bagnaia, tricampeón del mundo, que vive los peores momentos de su carrera deportiva. Todo, desde que Marc Márquez se sentó a su lado.

Cuando Marc Márquez dice que un título más o menos no le cambiará la vida, es rotundamente cierto. Marc Márquez 2.0 está ya de vuelta de todo. El título que quería, que soñaba, el cetro que le convertía en leyenda, el galardón de los galardones, la guinda para que le concediesen el premio Princesa de Asturias del Deportes, era el noveno título, el conquistado el pasado año. ¿Por qué?, porque era el título que premiaba la resurrección, una gesta única, la de habitar en el infierno durante cuatro años por culpa de las lesiones y un montón de operaciones, y resucitar, resurgir.

El piloto español de MotoGP Marc Márquez tras ganar la carrera esprint celebrada este sábado con motivo del Gran Premio de Aragón de MotoGP que se disputa este fin de semana en el circuito turolense de Motorland Alcañiz. EFE/Javier Cebollada. Agrega foto

Marc Márquez (Ducati), tras ganar, el sábado, la carrera al 'sprint' de Aragón. / Javier Cebollada / EFE

El no quería el noveno, él quería el título que le convirtiese en histórico, en el único que, viviendo en el infierno, habiendo sido desahuciado por todo el mundo, resucitó, demostrando que aún era veloz, aguerrido, piloto y ganador.

Él es ‘Mufasa’, el Rey León y le importa muy poco quien sea ‘Simba’, ya se apañarán los demás. Es más, todos los ‘saimbas’ de la parrilla de MotoGP saben que van a tener que sudar sangre si quieren destronarle. Marc es una mezcla de todas las virtudes, incluida la fuerza, la sagacidad, la experiencia, la velocidad, la pillería, el coraje y la determinación del rey de la manada.

Hubo un tiempo este año, sí, sí, en los inicios del Mundial, que ‘Mufasa’ estaba herido. Es más, quedó relegado en la clasificación, a 102 puntos del líder, entonces el italiano Marco Bezzecchi (Aprilia), que este fin de semana sufrió un correctivo tremendo a manos del Rey León. Y, como coinciden todos los expertos, lo dejaron vivo y alguien que ha resucitado cien veces es perfectamente capaz de volver a reinar con la seguridad y firmeza que Márquez lo hizo en Alcañiz.

Ahora, todos los 'simbas' ya saben que pueden perder este Mundial. Hasta ahora lo intuían. La manera que Marc Márquez utilizó para lograr el ‘pleno al 37’ en Aragón este fin de semana, demuestra que, dosificándose o no, con el brazo derecho recuperado o no (no, no lo está), con la segunda mejor moto (la Ducati es inferior, ahora, a la Aprilia), él, como ya hizo con una Honda inferior, es capaz de marcar la diferencia.

Y quien avisa no es traidor. Y, menos, siendo el Rey León.

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