Protagonista azulgrana
Gordon y su flechazo inmediato con el Camp Nou
El exjugador del Newcastle, por quien el Barça pagó 70 millones de euros antes de que fuera titular con Inglaterra en el Mundial de EEUU, se marchó ovacionado en su estreno en el Camp Nou.
LA CRÓNICA: Raphinha lidera a un formidable Barça entre 'estelades'.

Gordon, seguido por Hugo Rincón, avanza con el balón en el partido de este jueves en el Camp Nou. / JORDI COTRINA / EPC

En su primer día, Anthony Gordon se marchó ovacionado. El Camp Nou, un estadio acostumbrado a escrutar con insana curiosidad a sus jugadores, no tiene dudas con ese rubio y dinámico delantero inglés, que le ha entrado de maravilla por los ojos. Ya tuvo un estreno impactante como azulgrana en Elche cuando en apenas seis minutos regaló dos asistencias de gol, por lo que antes de pisar la pradera azulgrana ya era querido. Flick premió ese buen arranque con la titularidad ante el Athletic, donde Gordon completó un partido lleno de pequeños y grandes detalles. Justo la noche en que debutó Rodri en la segunda mitad, el exjugador del Newcastle, por quien el Barça pagó 70 millones de euros antes de que fuera titular con Inglaterra en el Mundial de Estados Unidos, se transformó en una de las estrellas del ataque.
Con Lamine Yamal de menos a más -topó siempre con el cuerpo de un gigantesco Unai Simón- y Raphinha disfrutando de su estrenada condición de nueve (dos partidos, tres goles, y un cabezazo escupido por el palo de la portería del Athletic), el inglés se ha empeñado en demostrar que esa tradición de que a sus compatriotas les cuesta triunfar en el continente puede romperse en su caso. No ha sentido, a sus 25 años, vértigo alguno por abandonar las islas y unirse a la reformulación del ataque que ha diseñado Flick mientras espera ese delantero centro (Julián Álvarez), que tiene pinta de que no llegará en los últimos días del mercado.
Delantero 'made in Flick'
El flechazo ha sido inmediato. En el minuto 80, una vez fue sustituido por Adeyemi, el estadio lo abrazó de forma metafórica. Y, al mismo tiempo, real. No solo por la ovación con la que abandonó el césped, aún con el 1-0 en el marcador, sino porque se coreó hasta su nombre. Gordon es un delantero ‘made in Flick’. Suya fue su petición. Suyo ha sido su rápido encaje en el nuevo orden ofensivo del bicampeón de Liga.

Joan García, Gordon, Pedri y Eric aplauden al público al finalizar el partido entre el Barça y el Athletic de este jueves. / JORDI COTRINA / EPC
El certero regate en carrera (completó con éxito los tres que intentó, cien por cien de eficacia) abre un nuevo panorama para el Barcelona, que encuentra en la antípoda de Lamine un nuevo foco de luz. La estrella vive en la derecha; el inglés, en la izquierda. De esta manera, el ataque es mucho más simétrico, con lo que genera, por lo tanto, más dificultades para ser desactivado por los rivales. El Athletic vivió una tormenta de ocasiones, con 22 disparos y 10 a puerta de los azulgranas, solo sostenido de pie, sin sufrir una humillante goleada porque Unai Simón firmó ocho paradas, algunas de ellas prodigiosas.
Un demonio
Gordon es un demonio. Corre y presiona. Presiona y roba. Roba y va al desmarque, castigando la espalda de la defensa rival, siendo una amenaza permanente. Corre, presiona, roba, se desmarca y además tiende líneas de pase a sus compañeros, sobre todo Lamine y Raphinha, con quienes apenas lleva dos ratos jugando. Pero da el inglés la sensación de que son meses y meses de trabajo paciente. Pues, no. Ni un mes de convivencia y han fusionado sus estilos para darle al Barça de Flick su tradicional idilio con el gol: dos jornadas de Liga, dos victorias, siete a tantos a favor y ninguno en contra.
Y eso que el asistente Gordon de Elche se transformó en un punzante Gordon del Athletic dejando detalles de calidad, llevando por el camino de la perdición a Hugo Rincón, a pesar de que no estuvo lúcido en el remate final, con el punto de mira desviado. Pero el Camp Nou, que tiene un gusto singular y especial cuando se trata de detectar a sus niños mimados, no tuvo dudas. No hubo gol del inglés. Ni asistencias como en el Martínez Valero.
Influencia capital
Poco le importó al templo azulgrana que las estadísticas no avalaran la influencia que tuvo Gordon en el juego del Barça. Una influencia capital porque exhibió también una conexión especial con Xavi Espart, el inesperado inquilino de la banda izquierda de la defensa. “Aprecio mucho lo que veo. Estoy sorprendido de cómo está jugando de lateral izquierdo. Siempre está concentrado, es bueno en las situaciones de uno contra uno en defensa y ataque”, dijo un asombrado Flick sobre el joven. “Es muy bueno tácticamente y es también muy buen jugador técnicamente. Tiene espacio para crecer como cualquier jugador”, apuntó el técnico sobre ese centrocampista, de 19 años, que juega con alma de lateral.
Y Gordon, entretanto, exhibe su felicidad en Barcelona porque nadie repara ahora en Rashford, su compatriota. Un delantero de muy buenos números, pero no tanta comprensión del juego como la que demuestra el exdelantero del Newcastle, quien en su primera noche en el Camp Nou se transformó en uno de los preferidos del pueblo culé.
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