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La ronda española

Pogacar cancela la tercera etapa de la Vuelta

El astro esloveno advirtió el serio peligro por la granizada que caía en Font Romeu y detuvo la carrera antes de que lo hicieran los jueces. No hubo ni tiempos, ni vencedor del día.

Pogacar cancela la tercera etapa de la Vuelta

Javier Lizón / EFE / Vídeo: Reuters

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Sergi López-Egea

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Font Romeu (enviado especial)
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Una tremenda granizada que cubrió de blanco al Pirineo franco catalán obligó a cancelar la tercera etapa de la Vuelta cuando sólo faltaban 16 kilómetros para llegar a la meta de Font Romeu. Era imposible circular en bicicleta; un peligro letal, jugarse la vida sin razón alguna. El granizo se hizo hielo al bajar la temperatura y convirtió la carretera en una pista de patinaje.

Tadej Pogacar, como gran patrón de la carrera y vestido de rojo, se colocó al frente del pelotón y mando parar a la tropa, como si fuese el oficial principal de la carrera. Ni valieron los tiempos, ni nada que contar en el terreno deportivo.

Se esperaba una ofensiva del fenómeno esloveno y lo único que hizo fue actuar con cautela, darse cuenta de que era innecesario tomar riesgos sin ninguna lógica deportiva y detener la carrera antes de que los comisarios reaccionaran.

La orden del 'jefe'

Los ciclistas se refugiaron en casas de Mont Louis donde estaba la cumbre principal del día, donde se esperaba con sol y moscas el ataque de Pogacar y donde el líder de la prueba ordenó frenar y parar de pedalear. Poco después, Javier Guillén, director general de la Vuelta, confirmó que la etapa se cancelaba y, poco a poco, todos se fueron trasladando hacia Andorra donde dormía la totalidad de la caravana de la carrera, ciclistas incluidos, ante una cuarta etapa que, afortunadamente, se anuncia este martes con buen tiempo por el principado pirenaico.

A las 17.50 horas, cuando los corredores ya se habían secado y estaban vestidos con prendas invernales y se preparaba su evacuación, se emitió un escueto comunicado oficial: “Por la seguridad de los corredores, la etapa 3 ha sido cancelada debido al granizo y a las condiciones meteorológicas adversas”. El combate se aplazó para Andorra y los días siguientes.

Tormenta de gran calibre

No se recordaba en los Pirineos tormenta de tal calibre desde 2016 cuando cayó una granizada espantosa en Andorra, concretamente en la cima de Arcalís, donde finalizó la novena etapa del Tour que ganó el neerlandés Tom Dumoulin. Ese día no se canceló la etapa, aunque se destrozó buena parte de la infraestructura de la ronda francesa. Se fue la luz en la meta, cayó internet y se inundó la carpa que servía de sala de prensa y que estaba situada junto a la línea de la llegada.

Hace siete años, otra granizada puso patas arriba a la Vuelta. Al igual que lo que había ocurrido en el Tour de 2016, una tormenta con granizo incluido azotó a los ciclistas en los kilómetros finales. Supuso la primera victoria de un joven corredor de 20 años que se presentaba ante la sociedad ciclista internacional. Se llamaba Pogacar. La etapa quedó marcada por las imágenes de la protesta de Marc Soler, con gestos de sus brazos, muy enfadado, porque los técnicos del Movistar, entonces su equipo, lo obligaron a parar cuando iba escapado y esperar a Nairo Quintana.

Esta vez la tempestad fue más bestia y sobre todo el descenso entre Mont Louis y el inicio de la subida final a Font Romeu se afrontaba por una carretera que el granizo convirtió en intransitable.

La suspensión en el Tour 2019

Si el ciclismo se traslada a los Alpes, entonces es necesario recordar la cancelación en plena disputa de la etapa reina, la antepenúltima, antes de llegar a Tignes en el Tour de 2019. Se desbordaron ríos, hubo desprendimiento de rocas y se inundó la carretera. Los corredores fueron neutralizados por los jueces en la cima del Iseran e hicieron a ritmo de tortuga, por seguridad, el descenso hacia Val d’Isère. Se dio el triunfo a Egan Bernal, que iba en fuga y que al final lo recompensó con la victoria final en el Tour en perjuicio sobre todo de Julian Alaphilippe, que anunció la semana pasada que se retiraba del deporte profesional.

El ciclismo no se celebra en un pabellón cerrado y suceden estos inconvenientes. La tormenta fue inesperada, lo que a veces ocurre en la montaña. Había una alerta amarilla, pero ni mucho menos se esperaba que el cielo cayese sobre la cabeza de los corredores.

Ahora, llega el turno a Andorra

Pogacar tomó la delantera a los jueces para mantenerse, con lluvia y seguramente sin ella, un día más al frente de la general antes de que se afronte la etapa clave de Andorra con las ascensiones a Envalira, Beixalis, Ordino y La Comella, descenso incluido, antes de llegar a la meta de la capital del país.

De momento, la Vuelta está teniendo un inicio accidentado; en lo deportivo, por la cancelación de la tercera etapa y en lo ambiental por la polémica con la ‘influencer’ Erola Jons. Ojalá cambie el ambiente.

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