REAL MADRID
Mbappé, año III en el Real Madrid: los grandes títulos ya no pueden esperar más
El delantero francés, tras firmar un Mundial portentoso hasta semifinales, encara su tercer curso de blanco con la vitrina de Champions, Ligas y Copas todavía vacía

Kylian Mbappé, durante la pretemporada del Real Madrid. / CHRISTOPHER NEUNDORF / EFE

Cuando Kylian Mbappé, tras siete años de cortejo no correspondido y de giros de guión continuos, llegó al Real Madrid, el equipo blanco era el gran dominador del fútbol europeo. Defendía la Liga y la Champions aquella primera temporada del francés en el Bernabéu, mismos títulos que había conquistado dos campañas antes. Con la incorporación del delantero más letal del planeta (con permiso de Erling Haaland), el Madrid anunciaba el establecimiento de una nueva dinastía, a imagen de la que había protagonizado entre 2014 y 2018 con Cristiano Ronaldo como líder. Pero eso no ocurrió. Ni por asomo.
Las dos primeras temporadas de Mbappé en Madrid se han resuelto con una Supercopa de Europa ante el Atalanta, en su primer partido oficial con la camiseta blanca, y una Copa Intercontinental frente al Pachuca mexicano unos meses después. Ni Ligas, ni Copas, ni Champions League. Tampoco ese Mundial de Clubs que tanto ansiaba Florentino Pérez y en el que el francés apenas pudo tener participación. Un exiguo bagaje que ya no se sostiene.
El aviso del Bernabéu
En su tercer año en el Real Madrid, Mbappé ha de ser al fin el líder prometido. Lo exige el Bernabéu, quien la temporada pasada ya dedicó una sonora pitada al '10' en el partido contra el Oviedo, el penúltimo en casa de la temporada, el primero tras perder la Liga en el Camp Nou, un partido decisivo en el que no participó aduciendo unas molestias musculares en el entrenamiento previo. Un aviso para un futbolista cuyos excelentes números no se han correspondido con éxitos colectivos.

Kylian Mbappe celebra el 0-1 del Real Madrid ante el Schalke 04. / CHRISTOPHER NEUNDORF / EFE
Porque en los registros individuales, pocos reproches pueden existir para Mbappé. En su primer curso igualó su plusmarca personal de 44 goles y el año pasado anotó 42, pese a que diferentes problemas físicos provocaron que solo jugara 44 partidos, 15 menos que en su temporada de debut. La cifra que refleja su debe es la de las asistencias, cinco y seis respectivamente, con diferencia los registros más pobres de su carrera. Goleador, sí; líder de un equipo ganador, no. De momento al menos.
"Es increíble, demasiado bueno, de un nivel estratosférico", le ensalzó José Mourinho en su entrevista en El Chiringuito, valorando que decidió regresar a los entrenamientos dos días antes de lo previsto para poder probarse en el último amistoso de la pretemporada, ante el Schalke. Lo hizo tras completar un Mundial descomunal, en el que marcó 10 goles, segunda mejor marca de todos los tiempos, hasta perder la semifinal contra España.
La convivencia con Vinícius y Bellingham
Ese rendimiento, al igual que sucedió con Vinícius y sobre todo con Bellingham, mosqueó a una parte del madridismo, incrédula ante el rendimiento mundialista de sus tres grandes estrellas tras una temporada en blanco con el Madrid. Las dos últimas temporadas han evidenciado las dificultades para que los tres sintonicen la misma frecuencia. No lo lograron ni Ancelotti, ni un Xabi Alonso al que defendió internamente frente al boicot de otros pesos pesados, ni un Arbeloa que llegó con las manos atadas y el ambiente ya demasiado enrarecido como para construir una dinámica ganadora.

Los jugadores del Real Madrid, el brasileño Vinicius Junior, el inglés Jude Bellingham y el francés Kylian Mbappé, durante un partido. / JUANJO MARTIN / EFE
Ahora llega Mourinho, a quien el francés ha definido como un entrenador "que sabe cómo ganar, que saber dar al equipo la dirección de cómo hacerlo". Su gran reto, precisamente, será generar un ecosistema que permite optimizar y hacer brillar a sus tres delanteros, a quienes se suma Yan Diomande, el fichaje más caro de la historia del Real Madrid. Mucho gallo en el corral.
"Estoy seguro de que vamos a volver a ganar títulos, es lo que queremos y lo que va a pasar, siento que el equipo tiene ganas", afirmaba el delantero en Real Madrid TV estos días. Lo cierto es que, más allá de aquella pitada ante el Oviedo, Mbappé ha salido bastante más indemne de dos años en blanco que Vinícius y Bellingham, quienes han escuchado bastantes abucheos en los últimos meses. Pero esta temporada ya es el límite. Porque la realidad es que el Madrid ganaba cuando no estaba Kylian y ha dejado de hacerlo tras su fichaje. Y, si eso no cambia, pronto se le volverá en su contra.
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