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Fútbol

El milagro de Jèssica Álvarez (49 años): de sobrevivir a una caída haciendo puenting a ser la futbolista más veterana de Catalunya

Continúa jugando en el primer equipo de L’Escala. Un verano más, la futbolista deberá decidir si cuelga definitivamente las botas o continúa desafiando la lógica del tiempo

La futbolista catalana Jèssica Álvarez.

La futbolista catalana Jèssica Álvarez. / CEDIDA

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Ivan Garcia

L'Escala
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Jèssica Álvarez (1977) es un claro ejemplo de que la pasión por el fútbol no tiene edad ni barreras. A raíz de un accidente de puenting, tuvo que dejar la natación, su principal disciplina en aquel momento. Lo que nadie imaginaba entonces es que el destino le reservaba una de las trayectorias más longevas del fútbol femenino del país. «He sido la jugadora más veterana de L’Escala y también de Catalunya», explica Jèssica Álvarez, que el pasado 27 de junio cumplió 49 años. La más joven del equipo ha sido Berta Molins, de 15. Al final de cada temporada, como ocurre ahora, se repite la misma historia: dice que se retira, pero el momento nunca llega.

Este verano tendrá que volver a decidir si cuelga las botas o si prefiere seguir pisando los campos de fútbol. «Cada año digo que es el último, pero todavía sigo corriendo detrás del balón. Realmente tengo ganas y energía. Es curioso, y creo que podría jugar más tiempo. Es cierto que el fútbol exige mucho sacrificio y el cuerpo ya no te acompaña tanto; sin embargo, por gasolina, yo creo que seguiría».

Un milagro médico y deportivo a los 17 años

Detrás de su eterna juventud sobre los terrenos de juego se esconde una biografía marcada por la superación. Álvarez siempre ha sido una persona muy deportista. Practicó baloncesto, judo, ballet y, especialmente, natación, disciplina en la que competía en campeonatos, compaginándolo todo con los entrenamientos de fútbol. Sin embargo, su vida dio un giro radical cuando tenía 17 años. «A solo diez días de hacer la selectividad y las pruebas de acceso al INEFC, sufrí un terrible accidente haciendo puenting. Se rompió la cuerda y sufrí 37 fracturas por todo el cuerpo. El diagnóstico fue devastador, pero fui una luchadora y poco a poco me fui recuperando. Eso no solo me permitió volver a caminar, sino también retomar mi pasión por el fútbol», recuerda.

La rotura de ligamentos y del pie no la frenan

Su trayectoria posterior fue impecable y extensa en el fútbol catalán y estatal. Antes de aterrizar en L’Escala, vistió las camisetas de clubes históricos. «He podido jugar con el Barça, el Villarreal, el Girona, L’Estartit, el Banyoles, el Cornellà de Terri, el Camallera y La Pera. Como ocurre en el fútbol masculino, en el femenino también vamos cambiando de equipo. Estoy contenta porque he podido disfrutar de buen fútbol, también a nivel nacional con L’Estartit, el Banyoles, el Girona, el Cornellà y con el Base Montjuïc de Barcelona». También realizó varios entrenamientos con la selección catalana, aunque no llegó a debutar.

Jèssica Álvarez, con L'Escala.

Jèssica Álvarez, con L'Escala. / CEDIDA

Hace ocho años, sin embargo, sufrió un nuevo susto. «En el último partido de Liga con L’Estartit, en el que nos jugábamos la permanencia en la Liga Nacional, me rompí los ligamentos. Sufrí la triada». Todo el mundo dio por hecha su retirada, pero un año y medio después volvía a vestirse de corto, esta vez con el Cornellà de Terri, que militaba en Primera División. «Y hace menos de dos años me rompí el pie derecho jugando con el Camallera y, en solo seis meses, ya volvía a pisar el campo». Álvarez, que es diestra, juega con tornillos en el pie desde hace un año y medio.

Pionera en los banquillos y referente en L’Escala

La jugadora confiesa que le habría gustado vivir el fútbol femenino actual, disfrutando de la visibilidad, el apoyo y los campos de césped que ahora son habituales. «En mi época, jugaba con niños y los campos eran de tierra». Más allá de jugar, Álvarez también ha ejercido como entrenadora durante 15 años. Ha dirigido equipos como el Girona, La Pera, el Cornellà y el Porqueres. De hecho, presume de un hito histórico: «Fui la primera entrenadora que llevó a un equipo de niñas alevines del Cornellà de Terri a competir en las categorías masculinas del MICFootball».

Jèssica Álvarez con la camiseta del Girona.

Jèssica Álvarez con la camiseta del Girona. / CEDIDA

Esta temporada, la 2025-26, Álvarez ha jugado con el FC L’Escala, que este año ha estrenado el primer equipo femenino de su historia después de muchos años de esfuerzo. La jugadora, satisfecha con la sexta posición lograda, ha cerrado el curso con dos goles. «Ha sido una experiencia muy bonita. He disfrutado y he tenido mis minutos». Su valor en la plantilla, sin embargo, ha ido mucho más allá de su rendimiento sobre el césped. Álvarez ha aportado al grupo una dosis indispensable de veteranía, capacidad de superación y experiencia vital, con el claro objetivo de ayudar a las jugadoras más jóvenes que apenas empiezan.

Paralelamente, practica ciclismo, pádel y paddle surf. También ha sido campeona de petanca. Todo ello lo compagina con su vida laboral: actualmente es la directora de Recursos Humanos de una de las asesorías más importantes de Girona.

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