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Conflicto abierto

El Rayo permite el acceso al Estadio de Vallecas a los técnicos regionales

El recinto cuenta con graves deficiencias de seguridad que impedirán al conjunto madrileño iniciar la Liga en su habitual emplazamiento.

Inspección en el estadio de Vallecas.

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El Rayo Vallecano permitió este martes el acceso al Estadio de Vallecas a los técnicos de la Comunidad de Madrid encargados de evaluar el estado de las instalaciones y abordar una serie de obras urgentes e imprescindibles para el uso del recinto en condiciones de seguridad.

El pasado 28 de julio, ese departamento regional anunció que suspendía cautelarmente la concesión del recinto deportivo, que es propiedad de la Comunidad de Madrid, tras detectarse graves deficiencias de seguridad en las instalaciones del popular barrio madrileño que da nombre a la entidad y donde juega el equipo franjirrojo.

Después de negarle el paso hasta en dos ocasiones durante la semana pasada, el club abrió las puertas y permitió este martes el acceso a los operarios regionales, dando cumplimiento al compromiso adquirido el pasado lunes por su presidente, Raúl Martín Presa, en la reunión que mantuvo con Mariano de Paco, consejero de Deportes del Gobierno regional.

Crisis "vergonzosa"

Según confirmaron a EFE fuentes de la Consejería, al menos cinco personas de la Comunidad accedieron al interior del estadio para supervisar las instalaciones en base a la auditoría elaborada previamente.

En mitad de la polémica, la campaña de abonados del club, que la temporada pasada disputó por primera vez una final europea, continúa y aficionados y peñas protestaron estos días y denunciaron la situación mientras asisten a una crisis que muchos consideran "vergonzosa".

"Ahora, porque estamos bien deportivamente, pero en el momento que el Rayo baje a Segunda esto va a ser una caída libre", comenta a EFE Félix, uno de sus abonados, mientras espera su turno para renovar el abono.

Félix, que tiene 53 años y en octubre cumplirá 43 siendo socio del Rayo, asemeja el procedimiento de renovación al de hace décadas, algo impropio de 2026: el club ha dispuesto una mesa en la zona de taquillas por la que, uno a uno, los aficionados van pasando para cumplimentar, bolígrafo en mano, una ficha con sus datos actualizados que luego entregarán junto con su antiguo abono para, previo pago, recibir el nuevo.

¿Inicio en Burgos?

La pregunta ahora es cuánto tiempo durará el proceso de obras y cuándo podrá el Rayo volver a disputar sus partidos como local en Vallecas, algo que, de momento, es toda una incógnita y genera incertidumbre entre los aficionados, que adelantan el dinero del abono si saber si verán a su equipo.

De momento, las alternativas pasan por iniciar la competición doméstica jugando en El Plantío, estadio del Burgos, que está a 240 kilómetros al Norte de la capital de España, con las consecuentes incomodidades que conllevaría el desplazamiento, o por llegar a un acuerdo con el CD Leganés, pagar lo que piden y hacerlo en Butarque, ubicación que, al menos, queda dentro de la misma región de Madrid.