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polémica en el Fútbol

La propuesta de Infantino para privatizar el Mundial, en cifras

Infantino estudia crear una empresa para gestionar y vender acciones del Mundial

El plan de Infantino de privatizar el Mundial pone en pie de guerra al mundo del fútbol

Dani Olmo, durante la celebración del Mundial con España

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Begoña González

Begoña González

Barcelona
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El fútbol mundial se encuentra en estos días ante la que podría ser una de las decisiones más importantes de todos los tiempos. Gianni Infantino, presidente de la FIFA, propuso hace a penas unos días un cambio radical del modelo económico de la organización a partir de la privatización del Mundial de fútbol. La propuesta, que ha generado una oleada de críticas provenientes de muchos sectores diversos del fútbol, supondría el mayor cambio económico en la historia de la FIFA. El presidente pretende abrir por primera vez la puerta a inversores privados en la explotación comercial de la Copa del Mundo (masculina, femenina y el Mundial de clubes) mediante la creación de una nueva sociedad, FIFA Forward Enterprise (FFE), una operación con la que aspira a multiplicar la financiación destinada a las 211 federaciones miembro.

Estas son las principales cifras que resumen el proyecto:

20.000 millones de dólares

Ese sería el valor estimado de FIFA Forward Enterprise, la nueva filial que concentraría todos los ingresos comerciales de la FIFA: derechos audiovisuales, patrocinio, venta de entradas, licencias y el resto de negocios asociados a sus competiciones.

4.200 millones de dólares

Es la cantidad que la FIFA calcula que podría captar en una primera fase mediante la venta de participaciones minoritarias de esa nueva empresa a inversores privados. El organismo insiste en que esos socios no tendrían capacidad de decisión sobre la gobernanza del fútbol ni sobre la organización de los torneos.

Un 30 % de la nueva sociedad

Según el plan adelantado por diversos medios, la FIFA estudia vender hasta un 30% de FIFA Forward Enterprise a inversores seleccionados, manteniendo el control accionarial y deportivo de la compañía.

Más de 10.000 millones para el desarrollo del fútbol

La FIFA sostiene que la entrada de capital privado permitirá elevar la inversión destinada al desarrollo del fútbol mundial por encima de los 10.000 millones de dólares en los próximos ciclos, frente a los 2.700 millones previstos si la propuesta no sale adelante.

Hasta 40 millones de dólares por federación entre 2027 y 2030

Cada una de las 211 asociaciones miembro recibiría 20 millones de dólares a través del programa FIFA Forward, frente a los ocho millones inicialmente presupuestados para ese periodo.

A esa cantidad se sumarían otros 20 millones mediante el nuevo FIFA Fast Forward Programme, destinados a proyectos estratégicos como estadios, ciudades deportivas, centros de entrenamiento o instalaciones para el fútbol base.

86 millones de dólares en doce años

En la carta remitida a las federaciones, Infantino asegura que, sumando ambos programas durante los tres próximos ciclos mundialistas, cada asociación podría percibir hasta 86 millones de dólares. El presidente de la FIFA compara esa cifra con los tres millones que, según afirma, recibían las federaciones en periodos equivalentes antes de su llegada al cargo.

53 días para decidir

Las 211 federaciones disponen hasta el 19 de septiembre para pronunciarse sobre la propuesta. Según publicó The Times, Infantino ha vinculado la aprobación del proyecto al incremento de la financiación, advirtiendo de que, si el plan es rechazado, el reparto global de ayudas sería casi un 75% inferior.

La clave del proyecto

Aunque la FIFA seguirá siendo formalmente una organización sin ánimo de lucro y conservará el control del calendario, las reglas y las competiciones internacionales, por primera vez permitiría la entrada de capital privado en la explotación comercial de su principal activo: el Mundial. Ese es precisamente el punto que ha provocado la fuerte oposición de la UEFA, varias confederaciones continentales, federaciones nacionales y asociaciones de clubes, que consideran que la iniciativa abre la puerta a una privatización parcial del negocio de la Copa del Mundo.

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