Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

ACTUALIDAD AZULGRANA

Ebrima Tunkara, el último talento precoz de la Masia que Flick se ha llevado de pretemporada: "Su potencial es enorme"

Nacido en Gambia, es el jugador más joven, con apenas 16 años, que Flick se ha llevado de pretemporada. Un futbolista de zurda exquisita y físico privilegiado cuya historia tiene cierto parecido a la de Lamine Yamal

Ebrima Tunkara, el último talento precoz de la Masia que Flick se ha llevado de pretemporada: "Su potencial es enorme"

FCB

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Albert Guasch

Albert Guasch

Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico

En noviembre de 2017, a Albert Puig Alcaide, entonces entrenador en los prebenjamines del Barça, le avisaron de que había un niño al que valía la pena echarle un ojo, así que fue a ver un Cerdanyola de Mataró-Vilassar de Mar de jugadores de 7 y 8 años. Tenía apuntado el nombre de Unai Jiménez, pero acabó prendado de otro chico, un gambiano del 2010 llamado Ebrima Tunkara.

Así rememora a EL PERIÓDICO lo que sucedió aquella mañana. "A estas edades se juegan partidos de cuatro cuartos de 10 minutos y ese día debutaba Ebrima para el Cerdanyola porque justo acababa de obtener la ficha federativa. Una casualidad. Enseguida me impresionó. E hice algo inusual: nada más terminar el primer cuarto ya llamé a Marc Serra, coordinador de Fútbol-7 del Barça. Le dije que estaba viendo un niño que rompía todos los esquemas".

Ebrima Tunkara

Ebrima Tunkara / Dani Barbeito

Contactó Puig Alcaide con los responsables del Cerdanyola, que le explicaron por encima la historia del niño. Llevaba solo unos meses en España, apenas hablaba castellano y aún se estaba adaptando. Su padre, Abdul, consiguió juntar a la familia después de 10 años en Catalunya, en el barrio de Mataró cercano a Rocafonda, y a través de un amigo lo habían apuntado en el club.

Puig fijó una fecha para pasar una prueba en Barcelona en la que no brilló. Siguió en el Cerdanyola el resto de la temporada, aunque entrenaba los martes en la Ciutat Esportiva. A partir del siguiente curso ya formó parte de la entidad azulgrana, por la que ha pasado por todas las categorías durante seis años, del prebenjamín al Barça Atlètic.

Ahora está entrenando con el primer equipo de Hansi Flick en Inglaterra. Del pelotón de chicos de la cantera que han viajado al stage es el más joven con apenas 16 años. Se le considera el proyecto más arrebatador que sube de la Masia, un futbolista de zurda exquisita y físico privilegiado, de juego explosivo y potente arrancada. Combina la posición de interior con la de extremo. "Es un prototipo de jugador poco replicado. De su perfil no abundan. Tiene llegada y tiene gol", analiza Albert Puig, quien lo ve más para jugar por dentro que por fuera.

Escepticismo inicial

Volviendo la mirada atrás, Puig no ha olvidado el día que Ebrima hizo la primera prueba. No fue nada bien. Hacía un frío al que no estaba acostumbrado y jugó como paralizado, descentrado. Jordi Roura y Aureli Altamira, directores entonces del fútbol formativo azulgrana, se mostraron escépticos. "‘¿Estás seguro de que vale?', me dijeron. Y era normal, ¿eh? Yo le había visto cruzarse todo el campo y marcar goles de todos los colores. Pero aquel día…", rememora el técnico.

Ebrima Tunkara, el último prodigio precoz de la Masia.

Ebrima Tunkara, el último prodigio precoz de la Masia. / FCB

"Estas cosas pasan. Hemos visto de todo. A veces vienen nerviosos o quieren hacer más cosas de las que pueden. Pero confiamos en su criterio. Lo había visto jugar muchas veces más que nosotros", apunta Roura. Otro scouter del Barça que vio a Tunkara fue Isidre Gil. Su informe también resultó positivo. Así que lo ficharon.

Como en el caso de Lamine Yamal, ingresó pronto en la residencia de la Masia. Puig lo tuvo dos años a sus órdenes, en el prebenjamín la campaña 2018-19 y cuando saltó al fútbol 11, la 2021-22. "Era un chico muy bondadoso, muy sencillo. Se notaba que tenía muy presente su país. Hubo un episodio significativo: en Palma, en lugar de la típica charla antes de un torneo, propiciamos que sus compañeros le preguntaran cosas de cómo era su vida antes de venir a Catalunya. Les contó que jugaba descalzo en las calles y con dos palos como porterías, la dificultad de encontrar agua potable o lavabos, o lo mucho que caminaba para llegar a la escuela. Yo creo que todos los que estaban ahí aún se acordarán".

Como Lamine, ha ido devorando etapas, jugando en categorías por encima de su edad. Pero no es Lamine, claro, aunque la tentación de compararles es grande, empezando por los orígenes africanos, siguiendo por la vecindad de Mataró y acabando por la precocidad. Lamine es un caso único, que debutó con Xavi Hernández con 15 años. "No comencemos con lo del nuevo Lamine. Hay que dejarle tranquilo. No podemos compararlo con nadie. Son diferentes. Aún es un poco irregular, pero tiene muchísimas condiciones. A ver cómo evoluciona, pero tiene mucho potencial", reflexiona Roura.

Ha sido internacional de forma consistente. En el último Europeo sub-17 fue elegido como mejor jugador. En enero firmó su primer contrato profesional, guiado por el superagente Pini Zahavi. Y ahora entrena con el primer equipo después de una última temporada en que llegó a debutar con el filial.

Muy musculado

En las fotos de las revisiones médicas del primer equipo impactó la musculatura de su torso, como un Hulk, a lo Adam Traoré. "La genética le ayuda. Lo descubres al ver a su padre, que es tan grande que parece un jugador de la NBA. Pero Ebrima es muy coordinado", remarca Albert Puig.

En el primer amistoso a puerta cerrada de este verano, ante el Europa, marcó el tercero de los cuatro goles del Barça. Falta ver si Flick se enamora de él como en su día los técnicos del fútbol base. Si debuta, sería el primer jugador de Gambia de la historia azulgrana.

Por cierto, Unai Jiménez forma parte ahora de los equipos inferiores del Girona, donde el director deportivo de la cantera es precisamente Albert Puig Alcaide.

Suscríbete para seguir leyendo