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Andà p'alla, bobo

La prensa florentinista blanquea al Real Madrid y a un rehabilitado José Mourinho

Andá pallá Bobo by Emilio Pérez de Rozas

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Emilio Pérez de Rozas

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Todo esto se veía venir. Después de dos ‘nadapletes’ consecutivos, lo nunca visto (o casi), acompañado de dos Ligas consecutivas del FCBarcelona, el Real Madrid, perdón, Florentino Pérez, no se podía quedar con los brazos cruzados. Algo tenía que ocurrir.

Lo primero que tuvo que ocurrir es que el ‘ser superior’ se vio obligado a abandonar la planta noble de ACS y el palco del Santiago Bernabéu para afrontar unas elecciones, las primeras en décadas, con muy mala cara y sin afrontar riesgo ni debate alguno. Eso ya fue histórico. Y, mientras, oírse que el banquero Anas Laghrari es su Alejandro Echevarría, cosa que no le debió gustar nada.

Luego, comprobar con dolor (mucho dolor y desprestigio) que Luis de la Fuente no convocaba a ninguno de sus futbolistas: ni uno. Y, mira, España, con 26 futbolistas (los mejores) que no eran del Real Madrid, se ha paseado por el Mundial, ha conquistado la Copa del Mundo y bordado, sin hilo blanco, la segunda estrella en la camiseta de ‘La Roja’.

Puede ser (yo no lo dudo ni medio segundo) que la razón por la que el primer fichaje de la nueva era fuese Marc Cucurella era para asegurarse, deprisa y corriendo, representación blanca en la ceremonia de entrega de la Copa del Mundo. Fijo. Créanme, fue así. La cabeza de ‘Flo’ da para eso y para mucho más.

Marc Cucurella, uno de los cuatro fichajes del Real Madrid de Mourinho.

Marc Cucurella, uno de los cuatro fichajes del Real Madrid de Mourinho. / AFP

El ruido siguiente (Bernardo Silva, Denzel Dumfries o Ibrahima Konaté) fue insignificante, ya que la pieza mayor era Michael Olise, que, al final, la perdieron y por más que, luego, afrontaron y consiguieron el fichaje del marfileño Yan Diomande, su Lamine Yamal, por la friolera de 120 millones de euros, lo cierto es que el Atlético de Madrid le dijo que “no” a Pérez por Julián Álvares y el Bayern de Munich le sugirió que ni se acercase a Olise.

Pero, queridos amigos, lo del Real Madrid es para nota, sobre todo dada su inmensa capacidad para convencer al personal de que ellos, no solo son únicos, pese a llevar dos años (casi) a cero, bueno, a cero, sino que, además, hacen las cosas mucho mejor que todos.

Y en esas están todos los voceros de la corte, blanqueando la nueva era de Florentino Pérez. Según los escritores de la corte, lo que ha hecho que Diomande fiche por el Real Madrid no son los 120 (o más) millones de euros que pagarán por él, ni siquiera las decenas de millones de ficha que tendrá el muchacho, no, no, los escritores blancos aseguran que “la realidad es que ha sido la cintura y el poder de convencimiento del Real Madrid el que ha inclinado la balanza del lado madridista”. Lo dicho: son únicos.

El Real Madrid, que no tuvo ni un solo convocado en la lista de 26 mundialista campeona de Luis de la Fuente, se apresuró a fichar a Marc Cucurella durante el Mundial para tener un madridista (virtual) en la ceremonia de entrega de la Copa del Mundo.

Como son únicos (veremos cómo les sale esa maniobra cuando empiece el fuego real) para intentar blanquear, ahora, a José Mourinho, del que media España, perdón, España entera, tiene demasiadas pruebas (“Mou, tu dedo nos enseña el camino”, pancarta única y lamentabilísima) de su impresentable comportamiento.

Y como prueba de ese intento desesperado por rebajar tan esperpentica personalidad, aquí tienen un párrafo de los últimos días: “El propio ‘Mou’ profundizó sobre su cambio personal hace apenas un año en una entrevista a UEFA”, narraba un periodista madrileño. “Antes”, contaba el técnico portugués, “pensaba más en mí, era más egocéntrico, y he cambiado de tal manera que siento que soy más altruista. Siento que estoy en el fútbol para ayudar a los demás, más que para ayudarme a mí mismo. Estoy aquí para ayudar a mis jugadores, más que para pensar en lo que va a pasar en mi vida. Pienso más en el club, pienso más en la alegría de los aficionados, más que en mí mismo".

¡Ojito! que ha empezado el blanqueo del Real Madrid más blanco. Veremos qué ocurre cuando pite el árbitro, Vinicius Júnior (¿no serán capaces de venderlo, verdad?) vuelva a hacer de las suyas, ‘Mou’ no se pueda reprimir y Real Madrid TV escupa sobre los colegiados.

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