BALONCESTO
El éxito de Sophie Cunningham, la 'MAGA Barbie': zapatillas de baloncesto agotadas tras su polémica sobre las personas trans
Las declaraciones de la jugadora de la WNBA respecto a la participación de mujeres trans en el deporte femenino fueron alabadas por el sector conservador de EEUU, que han encumbrado su fama

Sophie Cunningham en un partido de los Indiana Fever. / Geoff Stellfox/Getty Images
Si hay una deportista que está viviendo un ascenso meteórico -y tortuoso- a la fama es sin duda la estadounidense Sophie Cunningham. Se trata de una jugadora de la WNBA que ni tan solo forma parte del quinteto titular de su equipo, los Indiana Fever, pero que en menos de 24 horas desde su lanzamiento, la baloncestista de 29 años vendió todas sus zapatillas disponibles en la página web de Adidas.
Un hito impresionante teniendo en cuenta que son pocas las jugadoras de la WNBA que tienen su propia línea de zapatillas. Cunningham, sin ser una superestrella dentro de la pista, consiguió un acuerdo con la marca alemana e hizo 'sold out' en la web en menos de un día. Las zapatillas de baloncesto Adidas Crazy Energy salieron a la venta por 110 dólares (unos 96 euros). Su diseño se resume en un degradado que va de rosa a blanco, con algunos detalles en azul claro.
Y es que su controvertida popularidad se debe a su actitud confrontativa dentro de la pista y, sobre todo, a sus declaraciones en contra de la participación de mujeres trans en competiciones femeninas. Unas palabras que fueron aplaudidas por el sector conservador de Estados Unidos y criticadas por el bando más progresista.
Cunningham, apodada la 'MAGA Barbie', en relación al movimiento Make America Great Again vinculado a Donald Trump, ya saltó a la fama después de que la temporada pasada impidiera una canasta de una jugadora rival con una acción digna de Artes Marciales Mixtas. La cogió por la cabeza y la retorció para arrojarla al parquet. De ahí, en este mundo de viralidades instantáneas, apoyada por una imagen de rubia rebelde, su fama se disparó. Vallas publicitarias frente al Madison Square Garden; contrato para aparecer en la famosa edición bikini de Sports Illustrated y también una línea propia de zapatillas. Algunos llegaron a sugerir su candidatura a próxima vicepresidenta de EEUU. Por el Partido Republicano, claro.
"Hombres biológicos"
Sus declaraciones contra las atletas trans la han acabado de encumbrar. "He recibido muchas críticas negativas por supuestamente odiar a las personas trans. Y yo pienso: nunca he dicho eso ni una sola vez", afirmó Cunningham en ESPN. "Creo que estoy aquí para transmitir amor. Pero también creo que ese amor va de la mano de la verdad y la honestidad. Y quiero proteger a las chicas jóvenes en los vestuarios, o a las chicas jóvenes que practican deporte y que no deberían tener que competir contra hombres biológicos"
"Dije lo que creía que era sentido común", concluye la jugadora de los Indiana Fever. Sobre sus vínculos con el movimiento ultraconservador, trató de echar balones fuera. "Me sitúo claramente en el centro", afirmó. "Estoy de acuerdo con algunas cosas de ambos bandos y en desacuerdo con otras. Y eso es todo lo que siempre he dicho sobre mis convicciones políticas. Pero a la gente le encanta sacar conclusiones precipitadas".
En cualquier caso, la jugadora de la WNBA ya es toda una celebridad en Estados Unidos y sus primeras zapatillas son un éxito. Aunque no cabe duda de que el revuelo causado por sus comentarios entre lo político y lo deportivo es uno de los motivos. Pero no es el único. Cunningham también se hizo viral recientemente después de señalar a una jugadora rival, DeWanna Bonner, durante más de 20 segundos con el dedo.
El 'clip' fue carne de memes durante varios días. Trascendió más allá de la WNBA, más allá del baloncesto. Todo por una situación un poco absurda, por una técnica que su compañera Caitlin Clark recibió y no Bonner después de un intercambio subido de tono en medio de un partido. Y como vio que Bonner se enojaba cuando Cunningham cuestionó la decisión a los árbitros, mantuvo el dedo en alto. "La vi tan cabreada que no pude resistirme a alargar la situación. Bastante ridículo, lo admito", explicaría después.

Las zapatillas adidas Crazy Energy Sophie Cunningham. / IMAGO / Icon Sportswire
La jugadora de Columbia (Missouri) es lo que se conoce como una 'role player', una jugadora que no es una estrella, pero que se encarga del trabajo secundario y cumple funciones muy específicas para ayudar al equipo. De hecho, este fin de semana se celebró el 'All Star' de la liga y Cunningham no fue seleccionada para disputar el evento.
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