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ENCUENTRO HISTÓRICO

El día en que Olmo se hizo una foto con Messi a regañadientes

Ocurrió hace mucho. Ocurrió hace 20 años. Pero Dani Olmo no se ha olvidado. Es más, lleva 20 años esperando encontrarse con Leo Messi, frente a frente, para pedirle disculpas por aquella niñería. Y mañana, por fin, en toda una finalísima del Mundial, podrá abrazarse a Leo y pedirle disculpas. Messi, ni se acuerda, fijo.

Dani Olmo, con 8 años, se hizo una foto con desgana con Leo Messi.

Dani Olmo, con 8 años, se hizo una foto con desgana con Leo Messi. / @daniolmo

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Emilio Pérez de Rozas

Emilio Pérez de Rozas

PALMA
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Todo el mundo tiene un sueño ¿a qué sí? Dos, tres, cuatro, cinco, vale, cierto, varios, pero no se deben pedir todos pues corremos el peligro de que no se cumpla ninguno. Pues les contaré que el fabuloso Dani Olmo (Terrassa, Barcelona, 1998), uno de los futbolistas que ha revolucionado 'La Roja' para bien, está a punto, a horas, de cumplir dos de sus cinco sueños más bestias, más soñados, más perseguidos: jugar la final de un Mundial y poder conocer, verse, cruzarse, saludar a Leo Messi. Esa es una deuda que Olmo lleva arrastrando 20 años. Exacto, 20 años.

El niño Olmo tenía 8 años y pateaba contra una pared, totalmente desentendido de un partido local que se jugaba en Castelldefels. Su padre, Miguel, se acercó y le susurró que Leo Messi estaba en la tribuna. “Y papá me dijo: ‘Ve y sácate una foto con él’. Pero yo quería seguir jugando, pero mi padre no paraba de insistirme”, recordó, hace unos días, la estrella azulgrana en una charla con Cristian Grosso, del diario argentino ‘La Nación’.

Spain's forward #10 Dani Olmo (C) is closed down by French players as he runs with the ball during the 2026 World Cup football tournament semi-final match between France and Spain at the Dallas Stadium in Arlington on July 14, 2026.  (Photo by Aric Becker / AFP)

Dani Olmo, rodeado de jugadores franceses, en el estadio de Dallas. / ARIC BECKER / AFP

“Y, finalmente, fuí y me hice la foto. Debo reconocer que fue a regañadientes y se nota por la cara que tengo en la foto, donde no parezco muy contento. Recuerdo no haber abierto la boca, no le dije una sola palabra a Leo. Esperé el clic y regresé a mi balón, como si fuera yo el que le hacía un favor a Leo. Hoy, que ya han pasado 20 años, estoy feliz de que mi padre me forzase a hacerme aquella foto, pues la tengo enmarcada en casa”, cuenta el centrocampista de España.

Olmo, que el domingo puede ser uno de los estiletes que utilice Luis de la Fuente para complicarle la vida y el partido a la rocosa Argentina de su ídolo Leo Messi, recuerda aquella anécdota inolvidable por muchas razones, pero, muy especialmente, porque “nunca y, cuando digo nunca, es nunca, me he vuelto a cruzar con Leo. Jamás. Y es algo que me jode. Contra Cristiano sí he tenido la oportunidad de jugar, pero contra Leo nunca. Y, no solo jugar, ni siquiera vernos”.

Cuando tenía ocho años, su padre obligó a Dani Olmo a hacerse una foto con Leo Messi en Castelldefels y el niño se la hizo con desgana. Desde aquel día, Olmo no ha coincidido nunca con Messi. Y tiene ganas de pedirle disculpas.

Y, entonces, Olmo recuerda que la primera vez que soñaba y creía que se iba a repetir aquel repentino encuentro de 2006, en Castelldefels, fue en la ‘finalísima’ con Argentina, pero no pudo producirse. “Cuando Leo ya estaba en París, jugamos dos partidos en Champions, pero en el primero yo me ausente por una pequeña lesión y, en el segundo, el que no viajó fue Leo. No se ha dado de momento”. Y, ahora, se verán en la final del Mundial de EEUU, México y Canadá.

Grosso le dice “y sí, en un futuro, Leo acaba siendo, de nuevo, compañero suyo…” “¡Uffff!, Dios, eso sería muy bonito, eso sería un sueño y, ahora, hablo como aficionado, como seguidor del Barça, no como futbolista. Tener a Leo en su último año de carrera en Barcelona sería un sueño. Pero esas cosas son complicadas, ¿no? Como culé, todo el mundo sabe que a Leo le tenemos un cariño muy especial, y no sé qué pensará él, pero no nos debe nada. Todo lo que nos ha dado a la afición es increíble e irrepetible”.

"Leo podrá tener la edad que tenga, pero siempre será un jugador diferente, hasta que se retire. Si jugamos la final con Argentina, vamos a marcar a Leo como si tuviese 20 años, ya verá. A Leo no le puedes dejar un metro nunca”.

Dani Olmo

— Estrella del Barça y de la selección española de fútbol.

Olmo asegura en esta charla que, el domingo, será el primero en pedirle la camiseta a Leo “aunque estará cara, muy cara”. Para Olmo, “Leo es una inspiración, es un ídolo, es el mejor de la historia y mi padre me va a tener que perdonar, porque él es muy de Diego (Armando Maradona, claro). Pero, bueno, a mí me pilló la época de Leo, entonces para todos nosotros es el referente”.

Olmo le confiesa a ‘La Nación’ que cuando piensa en un centrocampista, piensa en Busquets o en Riquelme. “Ya era uno de mis ídolos cuando estaba en Villarreal y en Boca, otro equipo de mi padre y mío, claro. Riquelme cambió un poco el fútbol. Él fue el que dijo que Sergio (Busquets) cambió el fútbol del nº 5, que el nº 5 debía jugar como tal y no como un 10. Y para mí, conceptualmente para el puesto, Riquelme ha sido una insignia. El hacía absolutamente todo, él jugaba de 10, de 8 y en cualquier posición en la que lo metieran lo resolvía todo con clase y elegancia. Para mí era diferencial, me gustaba verlo en video y en Youtube. Lo hacía todo fácil, y por eso, digno de admirar”.

Messi celebra la remontada de Argentina frente a Inglaterra.

Messi celebra la remontada de Argentina frente a Inglaterra. / AFP

Y, claro, llega un momento en la conversación que aparece la comparación entre Leo Messi y Lamine Yamal y Olmo, pura sensatez, puro sentido común, se muestra firme. “Mire, Leo podrá tener la edad que tenga, pero siempre será un jugador diferente, hasta que se retire. Ya le puedo asegurar que si nosotros llegamos a la final y nos toca Argentina, vamos a marcar a Leo como si tuviese 20 años, ya verá. A Leo no le puedes dejar un metro nunca”.

¡Ah!, la comparación, nos olvidábamos de la comparación. “La comparación con Lamine”, añade Olmo, “no tiene sentido y lo reconoce hasta el propio Lamine. No tiene sentido comparar a ningún jugador de la actualidad ni de la historia -bueno, quizás a Diego- con Leo. Porque Leo es único, sus ocho Balones de Oro y todo lo que ha hecho. Es único. Lamine también es único en su especie, es diferencial, con 19 años nos ha dado muchísimo tanto a nivel de club como de selección, y nosotros también estamos ahí para apoyarlo, para hacerlo mejor. Pero él está centrado en hacer su camino y en demostrarlo ganándose su propio nombre, sin entrar en comparativas con Leo, porque no sería bueno para nadie".

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