Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Miguel Indurain (61 años), leyenda del ciclismo: "Antes nos alimentábamos con pasteles y bocadillos, no geles y barritas"

"Durante las etapas comíamos bocadillos de jamón y queso", recuerda a sus 61 años

El exciclista Alberto Contador (43 años), sobre sus desayunos en competición: "Me hacía una tostada de Nutella bien cargada y, a lo mejor, me apetecía un croissant que había en el buffet”

El día que el Tour prohibió fumar

Miguel Induráin

Miguel Induráin / Alex Whitehead/SWpix.com/Shutter

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google

David Cruz

Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico

Si has seguido la evolución de la nutrición deportiva a lo largo de los años, te habrás dado cuenta de todo lo que ha cambiado en pocas décadas. Y el último que lo ha explicado de forma muy clara ha sido Miguel Indurain, la leyenda viva del ciclismo.

El cinco veces ganador del Tour de Francia ha recordado cómo era la alimentación durante su etapa como ciclista profesional, muy diferente a la que siguen los corredores actuales.

"Antes, durante la etapa, no nos tomábamos barritas ni geles, sino bocadillos de jamón y queso o pasteles que nos compraban los masajistas del equipo", explicó el navarro al comprar la preparación de los años noventa con la del ciclismo moderno.

En aquella época, la planificación nutricional no estaba tan desarrollada y era habitual recurrir a alimentos tradicionales para afrontar el enorme desgaste físico de cada jornada.

Indurain también ha confesado que, en algunas ocasiones, llegaba a sufrir las condiciones 'pájaras', esas caídas brucas de energía que pueden arruinar una carrera. Según recuerda, no siempre se debían a una única causa. A veces la deshidratación, el frío tras sudar durante horas o incluso la concentración en la competición hacían que olvidara comer a tiempo.

Durante su carrera deportiva, siempre siguió una alimentación muy controlada, basada principalmente en pasta, arroz, frutas y verduras. Las carnes rojas y los huevos apenas tenían presencia en su dieta, ya que el objetivo era mantener un peso óptimo sin perder capacidad de rendimiento.

Con la supervisión de su equipo médico, llegó incluso a reducir varios kilos de forma progresiva para mejorar sus prestaciones sobre la bicicleta.

Hoy, alejado de la alta competición, el navarro continúa cuidando su alimentación por un motivo diferente. El exciclista ha reconocido que convive desde hace años con el colesterol alto, una condición que ya padecía cuando dominaba el Tour de Francia. Por ello, mantiene una dieta mediterránea equilibrada y sigue practicando ejercicio con frecuencia, aunque sin la exigencia de sus años como profesional.

Fuente: Sport