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Andà p'allá, bobo

Francia-España, que se preocupen ellos

Andá pallá Bobo by Emilio Pérez de Rozas

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Emilio Pérez de Rozas

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Yo nunca olvidaré la actitud del gran, del inmenso, del profético Johan Cruyff el día antes de un sorteo, cualquiera, de la Copa de Europa, ahora llamada Champions.

Y no lo olvidaré porque los periodistas no parábamos de preguntarle, un día tras otro, qué rival prefería o que rival no quería para esa eliminatoria a vida o muerte, lo que ahora se conoce como ‘mata mata’.

Y el ‘Profeta del Gol’ que siempre tenía explicación para todo, resolvía la pregunta con la misma explicación con la que, no solo demostraba su habilidad, no lingüística pero sí futbolística, sino también su sabiduría: “Si mi equipo está bien, que se preocupen ellos”.

Y hasta aquí hemos llegado. Viajamos a Estados Unidos, Canadá y México para jugar este partido, el del martes, entre las dos mejores selecciones (con mucho) del mundo, del Mundial. Y lo hemos conseguido brillantemente. En casa están ya un montón de selecciones muy chulas, sí. Así que uno puede, por descontado, cuestionar la lista de Luis de la Fuente pero, luego, debe felicitarle, porque tenía razón. Él y los suyos, pues quisiera recordar que el primer cántico que se oyó cuando empatamos con Cabo Verde fue que De la Fuente no se aclaraba sin Pablo Amo, el ayudante que se fue de la selección. Y ya ven donde ha terminado De la Fuente con su familia de futbolistas: con una formación raquítica ante Cabo Verde y con 16 futbolistas enteros, íntegros, sobrados ante Bélgica.

Somos un equipo muy, difícil de vencer. Los franceses, lo saben. Tenemos todo tipo de recursos y podemos jugar de múltiples maneras. Quien gane el martes, gana el Mundial. Ese es el cántico general y eso, ya de salida, ya de por sí, es un enorme éxito de España.

De la Fuente confió en los suyos, como, en su momento, confiaron otros seleccionadores, como Vicente del Bosque y Luis Enrique, sin demasiada fortuna. De la Fuente se llevó un puñado de futbolistas, casi todos buenísimos, perdón, perdón, todos buenísimos y fundamentales (Lamine Yamal, Laporte, Nico Williams, Rodri, Pedri…) agotados, lesionados y/o en vías de recuperarse del todo.

Pero De la Fuente tenía un plan y le ha salido redondo. No escribiré, no, que le está saliendo. Le ha salido a la perfección, con matrícula de honor, incluso: estamos donde queríamos estar, donde necesitábamos estar, donde prometimos estar, donde merecíamos estar, donde soñamos estar y, ahora, si puede, que nos elimine la mejor selección del mundo, Francia. Pero, ¡ojo!, si puede. Es posible que De la Fuente piense lo mismo que Cruyff (y yo, por descontado) y es que Francia hubiese preferido, miren lo que les digo, jugar la semifinal del martes frente a cualquier otra selección, sí, sí, menos España.

AMDEP8606. LOS ÁNGELES (ESTADOS UNIDOS), 10/07/2026.- Mikel Merino de España celebra un gol este viernes, en un partido de cuartos de final del Mundial de la FIFA 2026 entre España y Bélgica en el estadio SoFi en Los Ángeles (Estados Unidos). EFE/ Lavandeira Jr

Mikel Merino celebra el gol del triunfo español ante Bélgica. / LAVANDEIRA JR. / EFE

Nosotros sabemos que no estamos como en la Eurocopa. Nosotros sabemos que hemos ido creciendo, pero que nuestras estrellas no están 'on fire', a su mayor nivel, por más MVP que le diesen anoche a Lamine Yamal. Nosotros sabemos que vamos a tener que hacer un partido mucho mejor que los seis anteriores, pero sabemos que tenemos nuestras armas para eliminarles.

Y ellos, lo saben. Mbappé, sin ir más lejos, podría contarles a sus colegas que los futbolistas españoles (los ha sufrido dos años seguidos en el Real Madrid, donde no le han dejado ganar un solo título, pese a su aureola) son buenísimos, espectaculares y, sobre todo, son un equipo.

Es posible, les contará, que Francia tenga cuatro Lamine Yamal, vale, pero el equipo que tiene España es buenísimo. Y, cuando hablo de equipo, vuelvo a la convocatoria de De la Fuente: están jugando todos, todos contribuyen, todos salen y entran, todos rinden, todos marcan la diferencia, todos sirven, todos cumplen y el manejo de ese banquillo, sin Pablo Amo, es espectacular: anoche se la jugó con Fabián y marcó y repitió con Merino y nos dio la victoria.

España es un equipo, es una plantilla, son amigos, cómplices, no dependen de un solo futbolista, no tienen egos y, ahora, cuando se miren al espejo, pueden estar orgullosísimos de lo que han hecho. Y es, ahora, quién sabe, cuando pueden sacar lo mejor de sí mismos.

Somos un equipo muy, muy, difícil de vencer. Y ellos, los franceses, lo saben. Tenemos todo tipo de recursos y podemos jugar de múltiples maneras. No tenemos nada que perder y mucho que ganar. Quien gane el martes, gana el Mundial. Ese es el cántico general y eso, ya de salida, ya de por sí, es un enorme éxito de España.

Anoche, lo siento mucho, pero, incluso sin la lesión de Courtois, (que duro ver llorar a un gigantón, a todo un porterazo), España fue muy superior a Bélgica. Lo fue de salida y lo fue al final. Puede que no deslumbremos, que no seamos la campeona de Europa, que se haya apagado el juego de extremos pero, bueno, bueno, Nico Williams y Lamine Yamal están volviendo, espera, espera, que igual nos sorprenden el martes.

Es un equipo, es una plantilla, son amigos, cómplices, no dependen de un solo futbolista, no tienen egos y, ahora, cuando se miren al espejo, pueden estar orgullosísimos de lo que han hecho. Y es, ahora, tal vez, quién sabe, cuando pueden sacar lo mejor de sí mismos.

Hay un grito único que flota alrededor de este grupo: están muertos, la temporada los ha dejado esqueléticos, tiesos, sin apenas fuerzas, a todos, y, por tanto, el martes harán falta, como poco, 16 gladiadores, 16 jabatos. Enfrente estarán unos sobraditos que se saben superiores.

Pero, insisto, estos franceses harían bien en tenernos en cuenta. Ya les hemos ganado. Y tenemos fútbol para eliminarlos. Como diría Luis Moya, mítico copiloto del campeonísimo Carlos Sainz, “quién dijo miedo habiendo hospitales”.

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