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Andá p'allá, bobo

Laporta corta el grifo a los veteranos del Barça para aliviar las finanzas

Andá pallá Bobo by Emilio Pérez de Rozas

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Emilio Pérez de Rozas

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Es posible, muy posible, que esto que les voy a contar no interese nada, nada, a los 32.934 socios que votaron a favor de Joan Laporta en las últimas elecciones, aunque, tal vez, quién sabe, si interese a los 81.570 socios que prefirieron no ir a votar. Y puede que, alguno de ellos, tampoco demasiados, se arrepienta de no haber votado al asistir a un nuevo episodio de trilerismo del gobierno laportista.

Si quieren, podemos ir poco a poco. Por ejemplo, Joan Laporta, sus familiares, sus amigos y los enchufados de sus amigos tomaron posesión del FCBarcelona en 2021 e, inmediatamente, denunciaron que en la caja del club no había un euro y tuvieron que pedir prestado para pagar las nóminas de los empleados.

Cinco años después y, según cuentan, tras salvar al club de la desaparición, reflotar la economía del Barça, hacer milagros, ¡no hay un euro en la caja!, lo que significa que, de nuevo, deben pedir un préstamo de 210 millones de euros para “ampliar la tesorería” y fichar. Ese eufemismo (“ampliar la tesorería”) es una manera, como otra cualquiera, de no reconocer que se trata de una nueva palanca o confesar que se sigue acumulando deuda, hipotecándose aún más.

Cuando Joan Laporta tomó posesión de la presidencia del FCBarcelona, en 2021, denunció que no había un euro en caja. Hoy, cinco años después, tras, según dicen, haber salvado al club de la desaparición, no hay un euro en tesorería y tienen que pedir prestado, de nuevo.

Continuemos la exposición. Esa nueva petición de préstamo debería contar, digo, ¿no?, con la aprobación de la asamblea de compromisarios, porque estamos hablando de una cantidad que supera el 10% del presupuesto de ingresos. Es decir que en la asamblea donde deben aprobar el préstamo de 500 millones (o más) para poder seguir reformando el Spotify Camp Nou (siguen sin hablar de los dos Palaus, que ni están programados y prometieron), deberían presentar a aprobación este ‘pellizco’ para tesorería y, quien sabe, si para comprar a Julián Álvarez, que tanto éxito está teniendo en el Mundial.

El tema no acaba aquí. Ninguno de los 32.934 socios que votaron a Joan Laporta para que arrollara a Víctor Font, ni el propio Víctor Font, ni, mucho menos, los 81.570 socios que no votaron han levantado la mano, la voz, para reclamar, para protestar, para mostrar su sorpresa por el hecho de que, a 10 de julio, aún no se conocen las cuentas del último ejercicio. Cierto, tienen tiempo, pero da que pensar ¿no? Cada año ha sucedido lo mismo.

Un banquero prudente, esos que miran el EBITDA de una empresa (indicador financiero que mide el beneficio bruto de explotación de una empresa antes de deducir los intereses, impuestos, depreciaciones y amortizaciones, es decir, el beneficio bruto, ingresos menos gastos) antes de conceder un préstamo, jamás le dejaría dinero al FCBarcelona, jamás.

Joan Laporta, en la Sala París, donde aceptó algunas preguntas de los periodistas.

Joan Laporta, en la Sala París del FCBarcelona. / VALENTÍ ENRICH / SPORT

Entonces, ¿por qué el Barça no para de recibir préstamos y dinero? Pues, sencillamente, porque hay cantidad de entidades que sí quieren prestarle dinero a unos intereses que el Barça silencia al ser, sin duda, escandalosos, fuera de mercado y, sobre todo, porque esas entidades consiguen como garantía de cobro, por ejemplo, los derechos de televisión, es decir, algo que tiene gran valor (permanente) y está fuera del alcance del Barça. Y lo está porque, si el Barça no paga, el pago de las televisiones va directamente al banco o entidad que ha prestado el dinero al Barça. Al fin y al cabo, el Barça sigue hipotecado. Y ya pagará el que venga. El Barça tiene un montón de cosas pignoradas, que ya no son suyas. A decena de años vista.

Y, por último, les contaré algo que, posiblemente, desconocen y que, posiblemente, escandalice a alguno de los 81.570 socios que no fueron a votar (desde luego, no escandalizará a ninguno de los 32.934 que votaron a Laporta).

En su momento, el presidente Sandro Rosell, para ayudar a la Agrupación de Veteranos y, sobre todo, para ayudar a los exfutbolistas azulgranas en apuros o con problemas económicos, se comprometió por escrito (y cumplió, como los siguientes presidentes) a donar el 0,5% del total de las fichas del equipo profesional a la Agrupación.

Laporta acaba de anunciar a la Agrupación de Veteranos que suspende, momentáneamente, la ayuda que recibían del club, al considerar que los exfutbolistas tienen suficiente dinero en caja como para seguir funcionando. "Cuando se acaben el dinero que tienen, volveremos a hablar", les dijeron.

Pues bien, la desesperación por conseguir dinero líquido, el vacío de tesorería, repito, igual que en 2021, pero cinco años después del gobierno de Laporta, ha hecho que el club anunciase, el pasado 29 de junio, al Patronato de la Fundación de Veteranos y, a continuación, a la Asamblea de Exjugadores, que esa donación queda congelada “de momento”, dado que la Agrupación tiene dinero ahorrado para poder seguir funcionando. “Cuando se acaben el dinero que tienen, volveremos a hablar de esa subvención; de momento, queda suspendida”.

Yo no sé si el señor Oriol Amat, que un día de estos, digo, tomará posesión de su cargo como nuevo presidente de la Comisión Económica del FCBarcelona explicará algún día todo esto o deberemos esperar a que Xavier Sala i Martín aparezca, clandestinamente, en la asamblea que deberá aprobar esas dos palancas y/o préstamos de 210 y 500 millones de euros, para contarnos que todo está bajo control. Todo.

PD. Me olvidaba, los responsables de la tesorería culé tienen, además de todos estos problemas, otro añadido recientemente por el nuevo-viejo presidente: ha concedido una paga extra a los empleados del club para tenerlos contentos y no protesten cuando, en septiembre, entren más amigos y/o conocidos.

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