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ARGENTINA-EGIPTO (3-2)

Messi escribe otra página inolvidable para que Argentina sobreviva ante Egipto

Argentina perdía por 0-2 en el minuto 78 y el astro dio una asistencia y marcó un gol antes de que Enzo firmara el triunfo.

Leo había fallado antes un penalti y se veía abocado a un desastre colosal ante Egipto, al que le anularon un tanto.

La tensión acompañó de miles de aficionados argentinos durante el encuentro de octavos de final del Mundial frente a Egipto

EFE

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Joan Domènech

Joan Domènech

Barcelona
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Lionel Messi obró otra gesta para recordar. Escribió una página indeleble en el libro de los Mundiales que evitó, paradójicamente, una catástrofe antológica, un petardazo legendario. La victoria de Argentina sobre Egipto por 3-2 pasará a ser inolvidable.

Argentina perdía por 0-2 en el minuto 78, entre otras razones porque Egipto había aprovechado dos ocasiones de oro para marcar y Messi había desperdiciado un penalti, desviado por el meta Mostafa Shobeir. El segundo en la actual edición, el cuarto en todos los torneos, lo que le eleva a encabezar esta fea lista de los futbolistas con más penaltis fallados. Pero es el máximo goleador de la historia (21) y es el único que ha sido capaz de marcar en nueve partidos consecutivos: cuatro en Qatar, cinco en Estados Unidos.

Lágrimas por el drama

Acabó Messi el partido llorando como nunca se le ha visto llorar. Y no fue por su yerro, o tal vez sí, sino por el vaivén emocional vivido durante 90 largos minutos, larguísimos, horrorosos, en Atlanta, que terminaron en un baño de felicidad que por un tiempo apagará el drama vivido por el campeón, que sufrió tanto o más como en la anterior eliminatoria ante Cabo Verde por idéntico resultado (3-2). Aquel, con prórroga.

Pero en el minuto 79 Messi lanzó un centro preciso para que Cristian Romero cabeceara y acortara distancias. Y en el 83, el astro soltaba un trallazo que doblaba las poderosas manos de Shobeir, las mismas que le habían frustrado en la primera mitad y le había cargado con un insoportable sentimiento de culpa que no se sacó de encima hasta que marcó el gol, como lo demostró su apasionada celebración.

Mostafa Ahmed Shobeir detiene el penalti lanzado por Lionel Messi en el primer tiempo del Argentina-Egipto en el Atlanta Stadium.

Mostafa Ahmed Shobeir detiene el penalti lanzado por Lionel Messi en el primer tiempo del Argentina-Egipto en el Atlanta Stadium. / Alberto Boal / EFE

Un segundo de distracción

El partido hacía bajada para Argentina y, esquivada la tragedia, la albiceleste trató de evitar la prórroga, entonces ya un mal menor. La eliminación, humillante por cómo discurría el duelo, les estaba esperando, pero el sentimiento de supervivencia se transformó en un contraataque cuando empezaba el tiempo añadido. El único contraataque de Argentina en un partido en el que tuvo que asumir el mando. Se marchó Lautaro Martínez por la banda solo y centró al área. Había un defensa egipcio y Enzo Fernández. Y Enzo, más bajito que su oponente, cabeceó a la red.

Ese defensa que se despistó un segundo, entre que miraba la bola y perdía de vista al mediocampista, era Yasser Ibrahim. El central egipcio cabeceó estupendamente un centro de Marawan Attia y ganó el salto a Lisandro Martínez. No le costó mucho: le saca diez centímetros de altura. Lisandro se equivocó luego en el 0-2.

Shobeir, otra celebridad

La sorpresa del cuarto de hora concedía un gran margen de tiempo a Argentina, pero levantar un gol es costoso ante cualquier equipo, sobre todo ante un adversario que asume esa ventaja como un tesoro extraordinario que hay que proteger con la vida. O sea, con todo.

Messi se vio a sí mismo despidiéndose de la élite al día siguiente de Cristiano Ronaldo, como si hubieran acordado ambos la partida, igual que cuando comenzaron en el Mundial 2006. Cristiano cayó frente a España, que admite una disculpa tratándose del campeón de Europa; Leo lo haría con la vergüenza de ser eliminado por Egipto, convirtiendo a Shobeir en una celebridad internacional como hizo con Yazeed Abu Laila, el meta de Jordania que le paró el primero. Messi se redimió en ambos casos. En la fase de grupos, casi inmediatamente; ante Egipto se lo impidió el poste en una falta directa y tuvo que esperar hasta el epílogo.

Protestas egipcias

Egipto vio pasar la gloria por delante de sus narices. Había disfrutado de un 0-2 dos veces; la primera, con un magnífico contrataque tramado por Haissem Hassan, el futbolista del Oviedo; Mo Salah, que lo ha sido del Liverpool, y Mostafa Ziko, que lo es del Pyramids. El gol (m. 59) fue anulado por una falta previa a Tagliafico en ataque, de ahí que los egipcios protestaran airadamente el 3-2 por una falta a Salah no sancionada. Los tres repitieron la misma jugada en el 67 y situaron el duelo en el terreno de la epopeya. Para quien lo ganara.

Yasser Ibrahim corre celebrando su gol, el momentáneo 0-1, en el duelo de octavos de final de Egipto frente a Argentina en Atlanta.

Yasser Ibrahim corre celebrando su gol, el momentáneo 0-1, en el duelo de octavos de final de Egipto frente a Argentina en Atlanta. / AFP7 vía Europa Press / AFP7 vía Europa Press

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