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Mundial 2026

Estados Unidos fue mejor con once y con diez ante una flojísima Bosnia

Balogun, que acabó expulsado, y Tillman certificaron el pase a octavos para Estados Unidos, que se medirá a Bélgica

Estados Unidosfue superior a Bosnia-Herzegovina y está en octavos del Mundial 2026.

Estados Unidosfue superior a Bosnia-Herzegovina y está en octavos del Mundial 2026. / EFE

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Ivan San Antonio

Barcelona
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Estados Unidos jugó un partido serio ante Bosnia-Herzegovina. No fue un gran partido, pero sí lo suficientemente bueno para imponerse a un rival inoperante que puso sobre el césped muy poco fútbol, insuficiente para plantar cara ante los anfitriones. Los de Pochettino planteaban cosas y, además, las ejecutaban con más o menos solvencia. Les bastó para estar en octavos, donde espera Bélgica. Habrá que ver si les vale ante rivales de mayor calado.

Pulisic y Balogun, ambos de Estados Unidos, son los dos únicos futbolistas que participaron en el partido con un valor de mercado de 40 millones de euros, según Transfermarkt. Para hacerse a la idea de la diferencia entre ambas selecciones, el valor de USA es de 385 millones, por los 146 de Bosnia-Herzegovina. Sin embargo, esta diferencia parece poca si tenemos en cuenta las poblaciones de ambos países: 340 millones en Estados Unidos; poco más de tres millones en Bosnia. Se puede ser una superpotencia mundial y, en el fondo, no ser nadie en el mundo del fútbol. Ni unos ni otros tienen un Mundial, pero la historia futbolística de los ex yugoslavos es mayor, aunque eso a veces no sirva de nada.

Estados Unidos y Bosnia-Herzegovina, durante su eliminatoria de dieciseisavos del Mundial 2026

Estados Unidos y Bosnia-Herzegovina, durante su eliminatoria de dieciseisavos del Mundial 2026 / EFE

Explicamos esto porque el partido, en el fondo, no tuvo demasiada historia y, por momentos, se convirtió en un bodrio insoportable, con balones largos a Dzeko en los visitantes y con intentos más o menos útiles del propio Pulisic y McKennie por los locales. Ni el meta bosnio, Vasilj, ni el americano, Freese, tuvieron demasiado trabajo en la primera mitad. Por lo menos no de forma clara. El estadounidense intervino en un disparo duro, pero muy lejano, de Demirovic y en un córner que se convertía en olímpico de Alajbegovic. Por su parte, el meta europeo hizo lo mismo en un centro de McKennie y un disparo lejano de Robinson. El ritmo era lento y cansino.

Lo más destacado del primer tiempo fue el penalti que pidió Balogun tras, esta vez sí, una acción eléctrica en el área del conjunto que dirige el elegante Barbarez (eso dicen). Se revisó, pero hace falta más para tanto castigo. El mismo jugador vio puerta tras un error en la salida de Sunjic, aunque estaba en fuera de juego. Para entonces, el jugador del Mónaco, estadounidense de casualidad, ya se había convertido en el mejor del partido. Ofrecía cosas ante tanta pereza. Si ustedes son apostadores, apuesten a que de esta eliminatoria no saldrá el campeón, aunque los americanos pusieron mucho más fútbol que su rival, que le hizo el pasillo al anfitrión.

Estados Unidos y Bosnia-Herzegovina, durante su eliminatoria de dieciseisavos del Mundial 2026

Estados Unidos y Bosnia-Herzegovina, durante su eliminatoria de dieciseisavos del Mundial 2026 / EFE

Sin embargo, uno de los dos fue menos malo y ese fue USA, que acabó siendo incluso bueno porque intentaba jugar ante un rival que solo echaba balonazos arriba. Uno de ellos, recuperado por la defensa, acabó, tras un par de combinaciones, a pies de Balogun, que esta vez estaba en posición correcta y pudo celebrar el gol definiendo ante Vasilj. Lo merecía Estados Unidos por su apuesta ante un oponente cuyo fútbol tosco, obsoleto y arcaico era inversamente proporcional a la supuesta elegancia de su entrenador, que en el fondo también olía a naftalina.

Balogun, que estaba en todas, volvió a estar muy cerca enviando un remate forzado al larguero tras un pase picado de McKennie que recogió Dest y la puso en el área. La verdad es que los últimos veinte minutos de Estados Unidos fueron buenos, todo hay que decirlo. Eso sí, ante un rival ausente y malo de solemnidad.

Se va Dzeko lesionado y Balogun, expulsado

Al poco de arrancar la segunda parte, Dzeko, que igual había tocado tres balones, se tocó el muslo, se quitó el brazalete y se marchó el campo, lo que aprovechó su técnico para hacer un triple cambio. De perdidos, a la Bahía de San Francisco, que es donde se jugaba el partido. Los cambios algo hicieron porque la posesión se igualó y aunque la inoperancia era la misma, Estados Unidos ya no vivía tan cómoda.

Dzeko se marchó lesionado del Estados Unidos - Bosnia-Herzegovina

Dzeko se marchó lesionado del Estados Unidos - Bosnia-Herzegovina / BENJAMIN FANJOY / EFE

La prueba es que Balogun no parecía el mismo y ya no era protagonista por sus acciones ofensivas, sino que lo fue por una entrada tan involuntaria como peligrosa sobre Muharemovic, al que rebanó el gemelo con los tacos para acabar doblándole el tobillo. No lo quiso hacer, pero lo hizo y el VAR llamó a Raphael Claus, colegiado brasileño que le mostró la roja directa. Empezaba un nuevo partido y Pochettino atendía preocupado desde la banda.

A partir de ahí, Bosnia empezó a creer que podía jugar a otra cosa que al balonazo. Y lo hizo. Y empezó a parecer un equipo. En parte, también, porque su rival jugaba con diez. Sin embargo, quien marcó fue Pulisic, aunque lo hizo en fuera de juego. La jugada junto a Tillman y McKennie había sido bonita. No tanto como la falta que, esta vez sí, transformó Tillman desde la frontal, cerrando la persiana a un partido que fue de menos a más, pero que no llegó a mucho. Estados Unidos-Bélgica en octavos.

Fuente: Sport