Andá p'allá, bobo
Puro festín, con F de Francia, con F de fútbol, con F de favorita

Andá pallá Bobo by Emilio Pérez de Rozas / ·

Cuentan que Madrid está que arde. Cuentan que a los madridistas, no se les puede mentar a la bicha, cuentan que la indignación blanca no tiene medida, no importa qué tipo de seguidor sea, incluso siendo ‘florentinistas’, están todos que se suben por las paredes. Piensan, con razón, que alguien les ha tomado el pelo. Y ese alguien tiene nombre y apellido, se llama Kylian Mbappé.
Cierto, Mbappé ha metido esta temporada, vestido de blanco, 43 goles, pero, de diciembre a mayo, se borró, consiguiendo solo 12 tantos. Y, peor aún, cuando concluyó la temporada, en la que dio la sensación de estar reservándose para el Mundial, su auténtico reto, tuvo el valor de decir que “ahora me voy a preparar en serio y, si tengo que defender, defiendo”. Con Francia, claro.
El Real Madrid persiguió a Mbappé durante años y todavía no lo ha disfrutado… como lo disfruta Francia. Eso sí, los que rodean a Mbappé en el Madrid no son los mismos que los que le arropan y le permiten lucirse con la camiseta de Francia. Mientras Florentino no decida gastarse cientos de millones de euros en Olise, es evidente que Mbappé va a tener que buscarse algún socio en el Bernabéu para lucir como luce con Francia.

Kylian Mbappe festeja su segundo gol ante Suecia. / AL BELLO / GETTY IMAGES
Aquí, que llevamos días y algunas semanas, reclamando que el fútbol, EL FÚTBOL, el juego, EL JUEGO, aparezca en este Mundial, anoche tuvimos un día de gloria, de placer, de tener los ojos como platos, de disfrute. Cierto, Francia aún no ha jugado contra nadie, pero es que los demás favoritos (perdón, aquí solo hay un favorito: FRANCIA) todavía no han hecho ni 15 minutos parecidos a la orgía de fútbol que desplegó la tribu de Olise ante los suecos.
Ni bloque bajo, ni bloque alto, ni equipos defensivos, ni equipos temerosos, ni pérdidas de tiempo, ni conjuntos aburridos, nada de nada, cuando te pones delante de Francia, del PSG, más Olise, prepárate porque van a ir a por ti, por tierra, mar y aire, por fuera y por dentro, con centros y sin ellos, con paredes y sin ellas, con extremos o laterales, con remates de cabeza o disparos desde 30 metros.
Escribes juntos los nombres de Mbappé, Dembélé, Olise, Barcola y Doué y piensas en fútbol, juego, desequilibrio, fantasía, complicidad, gol, gol, gol. Francia ha demostrado ser una delicia. Veremos cuando le ataquen.
Cuando te gusta el fútbol, te gusta la mejor Francia y, ¡ojalá!, la mejor España. Cuando te gusta el fútbol, te gusta el espectáculo, las ganas de agradar, la intención de que, quiera o no tu rival (y frente a Francia, casi nadie quiere), vas a jugar al ataque. No hay nada parecido en esta vida, en el fútbol y, sí, en este Mundial, a Mbappé, Dembélé, Olise, Barcola y Doué juntos. Nada.
Estará Messi, volverá Lamine Yamal, aparecerá Haaland, veremos a Kane, igual a Cristiano Ronaldo, pero el quinteto francés da miedo solo escribirlo, pronunciándolo. Tiene tanto ataque, tanto desequilibrio, tanta movilidad, tanta complicidad, tanto gol, tanta precisión, que, ahora, hoy, veremos mañana, parecen invencibles.

Didier Deschamps, seleccionador de Francia, la gran favorita. / AFP
Falta, sí, verlos ante una gran selección. Posiblemente, ante una selección que sea capaz, no de tutearles, cosa difícil, pero sí de poner a prueba esa defensa, que puede ser de lo más débil. Puede, incluso, que cuando jueguen contra alguien importante, Deschamps decida cambiar su tercer delantero por un cuarto centrocampista. O puede que no, que decida ganar por 6-4, como apostaba Johan Cruyff.
Lo cierto es que, a menudo, hemos visto a los defensas de Francia hacer cosas muy distintas a las que hacen sus delanteros y esa debe ser, digo, no sé, la esperanza de aquellos que pelean por arrebatarle el título a Francia. Todos hemos visto las cosas que suele hacer, de vez en cuando, Upamecano; o como ha terminado el año Koundé en el Barça (¿su regreso se parece al de Mbappé, verdad?) o sí Digne (tienen a Théo Hernández, cierto) es, realmente, el lateral que precisa este (casi) campeón.
Pero mientras todo eso sucede, cantemos victoria: hemos visto fútbol, juego, diversión. Lo necesitábamos. Todos. Incluso el Mundial.
Suscríbete para seguir leyendo
- Alonso: 'No hay nada como ganar, ganar te cambia la vida
- Así quedan los cuartos de final del Mundial, al completo: todos los cruces, fechas, horarios y análisis
- Brasil exige la salida de Ancelotti y clama contra Neymar: 'Hemos creado un monstruo
- Bélgica golea a la Estados Unidos de Trump e Infantino y se medirá a España
- El talismán Merino mete a España en cuartos en el último baile de Cristiano
- La afición portuguesa se harta de Cristiano tras caer ante España: 'No te queremos matar, pero ya basta
- Tour de Francia 2026, en directo: recorrido en Barcelona, horarios, etapas y última hora de la llegada de los ciclistas
- Oleada de traspasos en la NBA: Antetokounmpo a los Heat, Jaylen Brown a los Sixers y LeBron James sin equipo