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MUNDIAL 2026

No solo Haaland: por qué Noruega está brillando en el Mundial... y en un montón de deportes

El país escandinavo ha potenciado un modelo de formación en el que los niños juegan sin marcadores para potenciar la parte lúdica del deporte

Su selección de fútbol es un apéndice más de un modelo de crecimiento que también protagonizan Hederberg, Ingrebrigtsen, Carlsen, Ruud...

Los jugadores de Noruega celebran la clasificación para la fase eliminatoria del Mundial 2026.

Los jugadores de Noruega celebran la clasificación para la fase eliminatoria del Mundial 2026. / CHARLY TRIBALLEAU / AFP

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Sergio R. Viñas

Sergio R. Viñas

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En el total de su historia mundialista hasta la presente edición, Noruega solo había ganado dos partidos de los ocho que disputó. Ya igualó el registro en las dos primeras jornadas del Mundial 2026, derrotando a Senegal e Irak. En esos ocho partidos previos, los escandinavos habían marcado un total de siete goles. Tras la fase de grupos, ya está uno por encima de esa cifra. Kjetill Rekdal figuraba como el máximo goleador de la historia noruega en Mundiales, con dos tantos. Erling Braut Haaland ya lleva cuatro.

El formidable ariete del Manchester City, claro está, es quien pone rostro a la que ya es la mejor generación de futbolistas que ha conocido Noruega. Un grupo que buscará este martes (19.00 horas, Dazn) en Dallas alcanzar los octavos de final frente a Costa de Marfil, en un duelo para el que es favorita, con lo que igualaría su mejor resultado en un Mundial.

Erling Haaland ya ha marcado cuatro goles en el Mundial.

Erling Haaland ya ha marcado cuatro goles en el Mundial. / ANGELA WEISS / AFP

Cierto es que el listón no estaba precisamente alto, apenas tres clasificaciones previas para la fase final de un Mundial (1938, 1994 y 1998) y, lo que es aún más sorprendente, una única participación en una Eurocopa (2000). El bronce olímpico de Berlín 1936 es la única medalla de las vitrinas escandinavas.

Muchos más que Haaland

Haaland y sus goles podrían bastar, en un escenario hipotético, para explicar por qué Noruega ha alcanzado este Mundial. Pero no son suficientes para argumentar por qué son una de las selecciones revelación de esta cita, tras aplastar a la débil Irak (4-1) y derrotar a la selección que ganó la final de la última Copa de África, Senegal (4-3). En el último partido, ya clasificada, perdió contra Francia (1-4) tras reservar a todos sus titulares.

Aquí, además de al tótem Haaland, corresponde mencionar los nombres de Martin Odegaard, capitán del Arsenal ganador de la Premier y finalista de la Champions; Alexander Sorloth, goleador del Atlético; Antonio Nusa, joven y prometedor extremo del RB Leipzig; y al seleccionador Stale Solbakken, el técnico que lleva desde 2020 dando forma a esta generación única.

Martin Odegaard es el capitán de Noruega.

Martin Odegaard es el capitán de Noruega. / BUDA MENDES / Getty Images via AFP

Y no se puede desligar el éxito del fútbol noruego de su crecimiento en otras muchas disciplinas. Noruega ha destacado en los últimos tiempos donde casi nunca lo hizo gracias a figuras como Magnus Carlsen (ajedrez), los hermanos Ingebrigtsen y Karsten Warholm (atletismo), Alexander Kristoff (ciclismo), Casper Ruud (tenis), Viktor Hovland (golf), Kristian Blummenfelt (triatlón) o, sin salir del fútbol, Ada Hegerberg y Caroline Graham Hansen. Aunque en fútbol femenino fueron potencia desde su expansión internacional, ganando el segundo Mundial de la historia, en 1995.

El rey Klaebo

Mención aparte merecen los deportes de invierno, en los que Noruega siempre fue una potencia y ahora, excluida Rusia de las competiciones internacionales, lo es todavía más. En Milán-Cortina 2026, los escandinavos dominaron el medallero por tercera cita olímpica consecutiva. Seis de sus 18 oros se colgaron en el cuello del esquiador de fondo Johannes Klaebo, el mejor olímpico de invierno de toda la historia.

Johannes Høsflot Klæbo celebra su noveno oro.

Johannes Klaebo ganó seis oros en Milán-Cortina 2026. / DPA vía Europa Press

A Noruega, una de las democracias más asentadas del planeta, nunca le faltaron recursos, no es estrictamente una cuestión de dinero este apogeo, pero sí en parte de su distribución. En un país gélido, la apuesta formativa se centró habitualmente en los deportes de invierno. En las dos últimas décadas, Noruega ha ampliado sus miras, desarrollando centros bajo techo en los que desarrollar el talento de disciplinas que suelen practicarse al aire libre.

El modelo formativo de Noruega

Y más allá de las infraestructuras, el país más septentrional de Europa adoptó hace años un método de desarrollo deportivo en el que los niños compiten sin marcadores hasta los 11 años. Se prima el disfrute ocioso y la experimentación en diferentes disciplinas frente a la histeria por el resultado. La especialización, la tecnificación y la competición real no arrancan hasta la adolescencia.

El índice Greatest Sporting Nations mide el rendimiento deportivo global de cada país en función de su población. Noruega ha liderado ese ranking en tres de los últimos cuatro años, incluyendo en 2025. La web Sports Ranking hace una clasificación general, sin ponderar los habitantes de cada país, y la nación escandinava figura en el de este año en curso en sexta posición, por delante de potencias como Francia (7ª), Japón (8ª), Alemania (10ª), Gran Bretaña (12ª) y también España (13ª). Los JJOO de Invierno tienen mucho que ver en ese puesto, claro.

Noruega tiene apenas 5,6 millones de habitantes, una cifra equiparable a la de la Comunidad Valenciana y por debajo de la Comunidad de Madrid, Catalunya y Andalucía. Tras la minúscula Cabo Verde (0,5), Bosnia-Herzegovia (3,1) y Croacia (3,8) es el cuarto país más pequeño en la fase eliminatoria de este Mundial. Un hito que lleva el rostro vikingo de Haaland, sí. Pero esa es solo la portada de un libro con infinidad de capítulos.

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