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Mundial 2026

El '9' de Brasil en el Mundial 1966 fue el 'chófer' del presidente del Barça Enric Llaudet

Walter Machado da Silva pasó de jugar el Mundial de Inglaterra con Brasil a fichar por el Barça pero quedarse sin debutar de manera oficial

Walter Machado Da Silva.

Walter Machado Da Silva. / Archivo

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Jaume Marcet

Barcelona
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Entre 1958 y 1970 Brasil ganó tres de los cuatro Mundiales que se disputaron en estos doce años de diferencia. El nexo común entre estas tres copas del mundo ganadas por la 'canarinha' fue Pelé.

'O Rei' es uno de los mejores futbolistas de todos los tiempos y su leyenda no se forjó solo a base de goles y magia sino especialmente por su espectacular impacto en los mundiales.

En el Mundial del 1962 Pelé tuvo una incidencia limitada ya que sufrió una lesión que le hizo perderse la fase decisiva del campeonato.

En Inglaterra le sucedió algo parecido, pero Brasil no sobrevivió sin Pelé. Nuevamente el juego violento secó a Pelé y el resto de futbolistas brasileños no se las apañaron para superar la primera fase.

Brasil ganó a Bulgaria pero perdió ante Hungría y Portugal. Ante los lusos la delantera de la 'canarinha' estaba formada por Jairzinho, Pelé, Da Silva y Paraná. Era una época en la que la Brasil de Vicente Feola apostaba por el 4-2-4.

Pelé acabó el partido cojo y la Portugal de Eusebio lo aprovechó para eliminar al conjunto brasileño. Aunque no marcó ningún gol una de las estrellas de aquel equipo que ha quedado en el olvido era Walter Machado Da Silva conocido como Silva Batuta en su país.

Da Silva jugó en el Mundial de 1966 con Inglaterra.

Da Silva jugó en el Mundial de 1966 con Inglaterra. / Archivo

La fama de los jugadores brasileños era tan grande en aquella época que el Barça quería sí o sí un crack de la 'canarinha'.

La idea inicial del club blaugrana presidido por Enric Llaudet era intentar contratar a Pelé pero las astronómicas pretensiones del Santo y del '10' de la 'canarinha' frustraron cualquier intento.

El Barça optó entonces por el jugador brasileño que se vislumbraba como 'el nuevo Pelé. Y este era Walter Machado Da Silva. El intermediario Gerardo Sanella ofreció al Barça contratar a un futbolista técnico y goleador que deslumbraba en el Flamengo, cedido por el Corinmthians.

Nos situamos en el verano de 1966. Brasil ha fracasado en el Mundial que ha ganado Inglaterra. En España, con dictadura franquista, hace cuatro años que las fronteras se han cerrado y los clubs no pueden contratar futbolistas extranjeros.

Esta medida restrictiva tuvo como causa el pobre papel de la selección española en la anterior Copa del Mundo. En 1962, España fracasó en el Mundial de Chile y se decidió que solo pudieran jugar futbolistas españoles en el campeonato liguero.

Esta medida que beneficiaba en teoría los intereses de la selección continuaba vigente.

Pese a ello Enric Llaudet decidió contratar a Da Silva por 12 millones de pesetas. ¿Por qué el Barça contrató al que estaba considerado mejor cabeceador del momento si no era posible fichar extranjeros?

Llaudet lo calificó como 'una jugada de poquer' pero el farol le salió rana. Llaudet había mantenido una conversación con Juan Antonio Samaranch que provocó la decisión imprudente del presidente blaugrana.

Walter Machado Da Silva no llegó a debutar de manera oficial con el Barça.

Walter Machado Da Silva no llegó a debutar de manera oficial con el Barça. / Archivo

El que posteriormente fuera presidente del COI ejercía entonces como delegado Nacional de Educación Física y Deportes.

Samaranch deslizó que la prohibición de contratar jugadores extranjeros sería abolida en breve. Llaudet quiso actuar rápido y fichó al delantero que acompañaba a Pelé en el ataque de la 'seleçao'.

Da Silva no lo dudó y firmó sin ser consciente de lo que le esperaba: "Estoy muy contento de ir a Barcelona. Conozco a varios de sus jugadores, con quienes hice buena amistad en el Mundial. Evaristo me habló muy bien del Club. Espero que mi rendimiento será eficaz"

En la revista France Football describían así la nueva adquisición del Barça: "Sus driblings, sus pases, la precisión en el pase, la facilidad para bajar el balón y la facultad para demostrarse y bailar al contrario, son tantas como en el Corinthians. Silva es el jugador que necesita el Barcelona".

Pese a que su calidad era indudable, la apuesta no salió bien ya que la normativa seguía vigente y el Barça solo podía alinear a su crack brasileño en partidos amistosos.

La idea era recaudar dinero para sufragar el coste de la operación y a la vez mantener activo a un crack que no podía competir en el Barça que entrenaba Roque Olsen en aquella temporada 1966-67.

De jugar el Mundial del 66 Da Silva pasó a disputar 14 encuentros amistosos. En estos partidos no oficiales anotó nueve goles y justificó su dama de gran jugador pero la legislación permanecía inalterable pese a las predicciones erróneas de Samaranch.

Walter Machado Da Silva jugó en el Racing de Avellaneda.

Walter Machado Da Silva jugó en el Racing de Avellaneda. / Archivo

En una entrevista realizada en La Vanguardia en el 2017 Da Silva deslizó que el Real Madrid estaba detrás de la insistencia en no abrir las fronteras para la llegada de extranjeros al fútbol español.

El Barça resistía y luchaba para cambiar el marco legal pero la situación se hacía insostenible. Un periodista insistió a Llaudet en el error de haber fichado a Silva y el presidente respondió con una frase que pasó a la historia: "Pues si no puede jugar lo tendré de chófer, que viste mucho. Siempre había querido tener un chófer negro”.

Esta 'boutade' racista generó gran controversia, pero Llaudet quiso quitarle hierro al asunto y fue al aeropuerto a recibir al jugador ejerciendo él de chofer.

La revista Barça dedicó su portada a Da Silva.

La revista Barça dedicó su portada a Da Silva. / Archivo

Da Silva se acabó hartando de jugar amistosos y pidió volver a su país. El Barça lo cedió al Santos de Pelé y posteriormente recaló en el Flamengo.

El 'chófer' de Llaudet y estrella brasileña volvió al Camp Nou para disputar el trofeo Joan Gamper en la edición de 1968. Da Silva anotó un gol de chilena a Iríbar en la semifinal y dos a Sadurní en la final. Pero esta ya es otra historia.

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