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BALONMANO

El Barça gana la 13ª Copa del Rey seguida con un destrozo al Bidasoa (17-37)

Emil Nielsen liquidó pronto la emoción con una sensacional actuación con 14 paradas en el descanso (8-20)

La plantilla azulgrana posa el trofeo de la Copa del Rey.

La plantilla azulgrana posa el trofeo de la Copa del Rey. / VICTOR SALGADO

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Joan Domènech

Joan Domènech

Barcelona
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No tuvo color la final. Sirvió para subrayar la apabullante superioridad del Barça en el balonmano español, algo fuera de toda duda. La conquista de la Copa del Rey, la decimotercera consecutiva, la trigésima de la historia. pareció ser un entrenamiento de competición ante el último, y máximo, plato fuerte de la temporada azulgrana: la final a cuatro de la Champions League del próximo fin de semana.

El Barça-Bidasoa, uno de los platos fuertes de la Liga Asobal despertó la añoranza por el pasado, con duelos competidos, marcadores reñidos y tensión en el parquet. Ni una de esas sensaciones se vivió en Alicante, la sede de la fase final (17-37), así que el Barça recopiló el sexto título de la temporada: Supercopa de Catalunya, Supercopa Ibérica, Mundial de clubs, Copa de España y Liga ASOBAL cayeron antes. En Colonia la espera el pleno de los siete títulos, que ya se produjo en 2000 y 2015. La plantilla ha levantado tantos trofeos que cedieron el honor a Adrián Sola, el más joven del grupo, para que fuera el primero en elevar la copa.

Una parada de Emil Nielsen.

Una parada de Emil Nielsen. / Dani Barbeito / SPO

Goles en cascada

El inicio del partido fue tan contundente que desapareció pronto la emoción. El Barça se colocó con 0-3 en el marcador y el técnico del Bidasoa, Álex Mozas, pidió un tiempo muerto. No tuvo efecto. Con el 0-7, pidió el segundo, y entonces marcó Ignacio Valles con un tiro semiraso. Por entonces, Emil Nielsen llevaba cinco paradas, y Leonel Maciel, el meta del Bidasoa era el sostén de su equipo.

Tan pronto se vio desesperado el cuadro irundarra que Mozas mandó jugar sin portero, lo que fue castigado sin piedad por los azulgranas. Gracias a las paradas de Nielsen, los goles caían en cascada, fuera con un tiro lejano del meta danés o con contragolpes sin oposición.

Los porteros, los mejores

Los diez goles de diferencia se establecieron pronto en el marcador (2-12, m. 15) y se mantuvieron hasta el descanso, cuando la renta barcelonista se amplió al 8-20. Nielsen llevaba 14 paradas y Dika Mem sumaba seis goles. Ninguno de los dos seguirá en la plantilla la próxima campaña, lo que abre un interrogante sobre el futuro dominio del Barça. En las competiciones españolas se mantendrá. Nielseen, por supuesto, se llevó el galardón al mejor jugador del partido.

Carlos Ortega pidió un tiempo muerto en el primer tiempo a un brevísimo signo de relajación (un error en el pase inusual), mientras veía complacido el partido de los suyos, completísimo atrás con las intervenciones de Nielsen y la concentración ofensiva, aunque Maciel trataba de tapar las vías de agua que se abrían en la defensa. El meta del Bidasoa también fue el mejor de los suyos.

Dika Mem culmina un ataque azulgrana durante la final.

Dika Mem culmina un ataque azulgrana durante la final. / VICTOR SALGADO

El Barça trató de mantener su rigor defensivo y concedió muy pocas facilidades, así que el guion no varió. La progresión goleadora se elevó, y los azulgranas, a los diez minutos de la segunda mitad, ya doblaban a su oponente en el marcador (13-26).

Ortega sustituyó a Nielsen, ovacionado por su exhibición con sus 18 paradas (14-28), y la entrada de Viktor Hallgrimsson estuvo a la altura: a seis minutos del final, el Barça alcanzó los 20 puntos de diferencia (15-35). El marcador iba a ser una anécdota.

Bidasoa Irún - 17 - FC Barcelona, 37

Bidasoa: Maciel, Xavier González (1), Jevtic, Furundarena, Nevado (1), Gorka Nieto (3, 1p), Dariel García -equipo inicial- Cavero; (1), Tuá (2), Peciña, Rodrigo Salinas, Esteban Salinas (1), Mujica (4), Mielczarski (3), Nacho Valles (1) y Skrzyniarz (ps).

Barcelona: Nielsen (1), Dani Fernández (4), Mem (8), N’Guessan (1), Makuc (1), Frade (7), Aleix Gómez -equipo inicial-; Fábregas (2), Janc (3), Carlsbogard, Sola (2), Petar Cikusa (2), Elderaa (1), Grau (1), Barrufet (4, 2p) y Hallgrímsson.

Árbitros: Jorge Escudero Santiuste y Jesús Escudero Santiuste (cántabros).

Marcador cada cinco minutos: 0-3, 0-7, 2-12, 3-14, 6-17, 8-20 (descanso), 10-21, 13-27, 14-30, 15-33, 16-35 y 17-37.

Pabellón: Centro de Tecnificación de Alicante (4.500 espectadores).

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