Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Andà p'allá, bobo

Lo que le faltaba al Madrid: Pep Guardiola suma su título nº 41

Andá pallá Bobo by Emilio Pérez de Rozas

Andá pallá Bobo by Emilio Pérez de Rozas / ·

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Emilio Pérez de Rozas

Emilio Pérez de Rozas

Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico

Puede que a algunos de ustedes (¿muchos?, bueno, tampoco pasa nada) esta reseña después de una jornada de motos donde, en Montmeló, ganó un muchacho celestial de nombre Àlex Márquez Alentá y un partido de fútbol, que no fue nada del otro mundo, pero provocó una nueva coronación del gran, del tremendo, del prodigioso Pep Guardiola, les parecerá innecesaria. No pasa nada, son 3.610 caracteres que pueden empezar a borrar desde ya mismo (si quieren).

Miren, estamos a menos de un mes de que se cumplan 18 años de aquel UD Barbastro-Barça B (0-2), rematado después, en el Miniestadi, con una victoria mínima (1-0), que significó el ascenso a Segunda División B del filial del FCBarcelona, entrenado por un joven Pep Guardiola. Yo estuve en Barbastro, me llevó (creo que se lo he contado más de una vez) mi amigo Jordi Tomas, un culé de toda la vida que no quería perderse (además de una gran comida) el bautismo de Pep hacia el estrellato.

Aquel Guardiola, apadrinado por Evarist Murtra, el empresario textil que podía haber sido (que sería) el mejor presidente de la historia del Barça, ha terminado convirtiéndose en el segundo entrenador (de momento) con más títulos de la historia. Y esperen, porque todavía puede ganar, por séptima vez, la Premier League.

El entrenador del Manchester City, Pep Guardiola, celebra con el trofeo de la FA Cup tras la final de la FA Cup inglesa entre el Chelsea y el Manchester City en el estadio de Wembley.

Pep Guardiola muestra su trofeo nº 41 de su brillante carrera como entrenador. / MIKE EGERTON / DPA

Aquel Guardiola, que considera aquel ascenso como el primer gran título de su inmejorable carrera como ‘míster’, acaba de conquistar frente al Chelsea (1-0), en Wembley, su título nº 41: 14 con el Barça (tres Ligas y dos Champìons, entre otros), 7 con el Bayern de Munich (tres Bundesligas) y, de momento, 20 en 10 años con el Manchester City (seis Premiers y una Champions). Guardiola aventaja en seis títulos al rumano Mircea Lucescu, tercero del ranking, y esta a ocho cetros del mítico y popularísimo Sir Alex Ferguson, éste sí el 'special one’, no el del dedo.

Pep Guardiola, que no descarta arrebatarle la Premier League a su alumno Mikel Arteta, sumó ayer su título nº 41: 14 con el FCBarcelona, 7 con el Bayern de Munich y, de momento, 20 en 10 años con el Manchester City.

Los triunfos del ‘señor que mea colonia’, como suelen llamarle aquellos que le quieren dañar (sin conseguirlo), son victorias, cetros, coronas que se celebran por igual en Manchester, Munich…y Barcelona. Por igual. Las victorias de Pep son y serán victorias del Barça, del ‘més que un club’ y, por descontado, del ‘tiki-taka’, que Pep aprendió de Johan Cruyff y fue perfeccionando a medida que aumentaban sus conocimientos y experiencia.

Y, ahora que regresa José Mourinho al Real Madrid, a la Casa Blanca, son coronas de espinas para aquellos madridistas que desprecian todo lo que huele (bien, a colonia) del técnico de Santpedor. Guardiola para Madrid y el Real Madrid siempre será culé, no solo catalán, culé.

Este doblete copero que refuerza su palmarés y, sobre todo, su figura y maestría, se produce cuando el madridismo sociológico, los auténticos merengues, creían que aistirían, este año, a la defenestración, jubilación y entierro de la ‘era Guardiola’ en el fútbol mundial.

Jugadores y cuerpo técnico del Manchester City celebran con el trofeo en el campo tras la final de la FA Cup inglesa entre el Chelsea y el Manchester City en el estadio de Wembley, Londres, el 16 de mayo de 2026. El Manchester City ganó el partido por 1-0. El tercer título de la FA Cup bajo la dirección de Guardiola puso fin a la racha de dos derrotas consecutivas del City en la final.

El Manchester City celebra, en Wmebley, su último título, la FA Cup. / ADRIAN DENNIS / AFP

Y, mientras ellos cosechan ‘nadapletes’ uno tras otro, Guardiola continúa mostrándoles que el mejor camino, no único, cierto, para conseguir títulos y agradar es jugar bien a fútbol. Cierto, tener grandes futbolistas. Por descontado, el MCity se los puede comprar, pero no será por dinero que no los tiene el Real Madrid. Pero, sobre todo, tener, mantener, cultivar, alimentar, regar y transmitir un fútbol asociativo, vistoso, lindo, ofensivo y cómplice.

En un momento en que el Real Madrid, el Madrid que espera resucitar el dedo de ‘Mou’, se pasa el día lamiéndose las heridas e, incluso, ingresando a sus futbolistas en hospitales tras una pelea entre ellos, Pep Guardiola, el estandarte del mejor Barça de la historia, el que ganó, no por los árbitros, sino por su fútbol y futbolistas, alcanza su título 41, el último alfiler en el muñeco vudú del madridismo.

Suscríbete para seguir leyendo