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EL BICAMPEÓN QUIERE MÁS

Àlex Márquez no descarta pelear por el título que le falta

Él sigue caminando, corriendo, sin precipitación y con determinación. Lo dijo su hermano Marc: "Àlex es diesel". El pequeño de los Márquez Alentá sigue cosechando triunfos y ha decidido que también él puede soñar a lo grande, al fin y al cabo es todo un bicampeón, sí señor.

Àlex Márquez (Ducati) celebra, feliz, su victoria de ayer en Montmeló.

Àlex Márquez (Ducati) celebra, feliz, su victoria de ayer en Montmeló. / ALEJANDRO CERESUELA

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Emilio Pérez de Rozas

Emilio Pérez de Rozas

MONTMELÓ
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Y ahí sigue él. Es el único que le ha ganado un gran premio a Aprilia este año. Él, el más modesto subcampeón del mundo de MotoGP de la historia. Él, el ‘hermanísimo’. Él, Àlex Márquez Alentá, el 73 y brillante vencedor ayer de la carrera al ‘sprint’ del Gran Premio de Catalunya.

Él, que sigue peleando para que la gente valore lo mucho que vale (solo el ‘Pistolas’, su tremendo hermano Marc y el ‘triburón’ Pedro Acosta han sido capaces de dar el salto a MotoGP ganando los dos títulos menores), mantiene intacta su ilusión de proclamarse algún día campeón de la máxima categoría. “Àlex es diesel, lo va a lograr”, insiste siempre ‘Il Cannibale’, nueve veces campeón del mundo.

Él, que ayer dominó la carrera al ‘sprint’ desde la cuarta a la última vuelta, cree que “jamás hay que perder la ilusión, la esperanza y las ganas de ganar este grandioso título, lo importante es estar siempre en la batalla y, sobre todo, llegar a la mitad del Mundial con posibilidades de plantar batalla”.

Àlex Márquez volvió a demostrar ayer, en Montmeló, que es uno de los grandes, enormes, pilotos de MotoGP. Antes de la carrera al ‘sprint’, recibió la visita en su boxe del italiano Claudio Domunicali, CEO de Ducati, para desearle, en ausencia de Marc, la mayor de las suertes. Es decir, el triunfo que, minutos después, conquistaría.

Claudio Domenicali, CEO de Ducati, le desea la mejor de las suertes, ayer, a Àlex Márquez.

Claudio Domenicali, CEO de Ducati, le desea la mejor de las suertes, ayer, a Àlex Márquez. / EMILIO PÉREZ DE ROZAS

“No es momento, no, de plantearse nada, es momento de afinar la moto, no equivocarse, aprovechar las oportunidades que aparezcan y saber conservar cuando no puedes lograr lo máximo”, comentó Àlex a El Periódico una vez celebrada la victoria en la carrera corta de Montmeló. “Sé que muchos habrán sufrido con la última vuelta, pues tenía cerca, muy cerca, a Pedro (Acosta), pero sabía que si hacía la vuelta perfecta sería el vencedor. Solo se trataba de repetir una vez más un giro perfecto. He cerrado varias puertas y he ganado. Nunca he visto peligrar la victoria. Otra cosa será el domingo, en la carrera larga”.

Àlex, que ya ganó en Jerez el único GP que no ha ganado Aprilia (Marc Bezzecchi venció en Tailandia, Brasil y EEUU y Jorge Martín, en Francia), cree que en la carrera de ayer le exigió “demasiado y demasiado pronto” al neumático delantero y, al final, acusó ese desgaste. “Sé que esta noche”, comentó Àlex antes de irse a dormir, “mi equipo encontrará ese poquito que me falta para poder pilotar con la fluidez y la alegría de Jerez”.

"Por supuesto que no hay que renunciar a nada ni perder la ilusión. Ahora vienen cuatro o cinco carreras muy importantes. Hay que llegar a mitad de campeonato con posibilidades de plantar batalla".

Àlex Márquez

— Piloto del equipo Gresini y subcampeón de MooGP.

Repito, él no está pensando en nada más que en seguir siendo uno de los buenos, de los mejores y quiere apurar su último año en Ducati (todo el mundo lo da como el gran fichaje de KTM para los próximos dos años, con la nueva 850cc) tratando de conquistar el único título que le falta.

Àlex está, ahora, a 62 puntos del italiano Marco Bezzecchi (Aprilia), a quien ayer le restó 11 puntos (“bueno, los que perdimos en Le Mans”), cuando aún restan 617 puntos en juego. Marc, su hermano, está a72 y muchos, muchos, consideran que, una vez recuperado de su hombro derecho, llega a tiempo de renovar su cetro.

“Las próximas cuatro o cinco carreras (Mugello, Hungría, Brno, Assen, Sachsenring…) van a ser fundamentales”, señala Àlex, que recuerda que tanto él como su hermano son rápidos en los clásicos trazados europeos. “Esto es muy largo, mucho y pueden pasar muchas cosas, esperemos que todas sean buenas, pero no siempre es así. Pienso en Marc, sí; pienso en el año pasado de Jorge (Martín)…no sé, esperemos estar todos sanos y pelear en la pista de la mejor manera”.

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