Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Andà p'allá, bobo

Florentino tiene razón: en el Real Madrid no pasa (casi) nada

Andá pallá Bobo by Emilio Pérez de Rozas

Andá pallá Bobo by Emilio Pérez de Rozas / ·

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Emilio Pérez de Rozas

Emilio Pérez de Rozas

Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico

No sé si el Florentino Pérez de siempre, es decir, el de las grabaciones escandalosas, ruidosas y ciertas. No sé si el Florentino Pérez de la comparecencia oficial, aquella en la que los miembros de Comunicación del Real Madrid sufrieron en sus propias carnes la impotencia y la imposibilidad de arrebatarle el micrófono a su presidente. No sé si el Florentino Pérez que tanto le gustó a Josep Pedrerol. No sé si el Florentino Pérez que salió a desmentir que estuviese enfermo, que padeciese algún trastorno cognitivo para calmar, especialmente, a los accionistas de ACS (esos sí que dan miedo, no los socios del Real Madrid). Pero alguno de esos Florentino Pérez, o todos, tienen, no uno, sino mil problemas juntos y dificilísimos de resolver.

Una cosa está clara, cristalina, transparente: contra lo declarado, comentado y afirmado por Florentino Pérez, el Real Madrid, como club, como institución, como compañía futbolística de referencia, está en llamas y, para prueba, como demostración, no solo lo ocurrido hasta ahora, que ya es suficiente, sino lo sucedido en las últimas 24 horas, la prueba más evidente de que esa casa, la Casa Blanca, es la mansión del terror.

Anoche, tuvieron que retirar pancartas contra Florentino Pérez en el Santiago Bernabéu. Florentino se enfrentó a varios aficionados, antes de sentarse en la primera fila del palco. El equipo fue pitado, muy especialmente, Mbappé y, al final, como epílogo, la estrella francesa se mofó de Arbeloa, se río de su entrenador, lo puso a los pies de los caballos y protestó, en público, porque el técnico, que no para de pegarse tiros en el pie, le ha dicho que, en estos momentos, es el cuarto delantero tras Vinicius, Gonzalo y Mastantuono.

Hay quien piensa que la repentina aparición de Florentino Pérez se produce para que los accionistas de ACS no duden de su salud, desmentir categóricamente que padezca una enfermedad cognitiva, más que para estimular a los socios del Real Madrid y salir fortalecido de unas elecciones expres.

Florentino intenta reforzar su posición en entredicho con unas elecciones por sorpresa, rápidas, donde, de nuevo, no aparezca rival alguno, entre otras cosas porque tiene tantos frentes abiertos (y alguno económico, peligroso) que lo que no puede permitir es que alguien externo a su montaje pueda entrar en el club. Joan Laporta pasó ese mismo examente (y temor) con matrícula de honor.

El fracaso del gran negocio del nuevo estadio, el pretendido cambio societario del club, el desastre con los técnicos escogidos, dos ‘nadapletes’ seguidos y, sobre todo, el incendiario y horroroso enfrentamiento que se vive en el vestuario blanco, con Vinicius por un lado y Mbappé por otro, hace que Florentino no tenga más remedio que seguir al mando.

Por eso, lo primero es tranquilizar a los accionistas de ACS, dar la cara y repetir mil veces, en la Casa Blanca y en La Sexta, ¡mil veces!, que está fuerte, sano, que duerme lo suficiente y que puede, y debe, seguir dirigiendo, no solo el Real Madrid, sino “una empresa del tamaño de ACS, con 170.000 empleados y 50.000 millones (no sé si de dólares o de euros, da igual) de facturación anual”. Parado ese golpe (si es que lo ha parado), Florentino puede dedicarse, ahora, al Real Madrid.

Tres membres de seguretat es disposen a retirar una pancarta contra Florentino Pérez, ahir al Bernabéu. | EL PERIÓDICO

Miembros de seguridad retiran una pancarta contra Florentino, anoche, en el Bernabéu. / EL PERIÓDICO

Hay quien piensa que recomponer el Real Madrid es, en estos momentos, imposible. Ni siquiera trayendo a un viejo sargento gruñón como José Mourinho. El vestuario está roto. El presidente ha escogido a Mbappé (se lo dijo a Pedrerol: “Vinicius, bueno Vinicius…”) y Arbeloa escogió a Vinicius para sobrevivir. Y el Santiago Bernabéu hasta vería con buenos ojos que se fuesen los dos y viniese, no sé, ¿Vitinha? ¿Haaland? ¡O, incluso, los dos!

Con el excel en la mano, desprenderse de Vinicius sería lo mejor. No costó nada, lo ha ganado todo, lo han exprimido hasta el final y, si no renueva, no tendrán demasiados problemas. Vini está más que amortizado. Desprenderse de Mbappé es, en estos momentos, imposible. No solo porque es el preferido del ‘ser superior’, sino porque nadie va a pagar 350 o 400 millones de euros por él. No hay que olvidar que Mbappé tiene diferida la prima multimillonaria de fichaje, que ha sido repartida entre sus ingresos anuales.

Arbeloa ha sido incapaz de solucionar el problema existente en el vestuario. El técnico escogió a Vinicius para sobrevivir y el presidente quiere a Mbappé, que jamás olvidará que 'Vini', Valverde y Bellingham provocaron la salida de Xabi Alonso, el entrenador preferido por el francés.

El pulso que Mbappé, que ya salió mal, muy mal, de Mónaco y París (eso nunca hay que olvidarlo a la hora de intentar sacárselo de encima), se atrevió a lanzarle anoche al pobre de Arbeloa (ya todo el mundo se atreve con Arbeloa) no es solo contra el ‘míster’, es también contra el grupo, capitaneado por Vinicius y donde están Valverde y Bellingham entre otros, que se cargaron a Xabi Alonso, que era el técnico que le gustaba al goleador francés.

Después de una segunda temporada consecutiva sin ganar nada, el Real Madrid está muriendo de forma lamentable y, sobre todo, está mostrando todas sus costuras y, lo que es peor, emitiendo la duda de si hay alguien al mando.

No es extraño, pues, que Florentino crea que la mano dura e, incluso, la actitud siempre desagradable, altiva, retadora, de ‘Mou’ pueda poner firmes a futbolistas que, como Vinicius, Mbappé, Valverde o Bellingham, se creen los dueños del club.

Suena ridículo que Florentino Pérez, que se ha pasado 11 años sin hablar, pretenda, ahora, en 24 horas, vender que el escenario que está viviendo el Real Madrid, por segundo año consecutivo, es de lo más normal en el mundo del fútbol, incluso con futbolistas que se pegan hasta acabar en el hospital. Cada día surge un incendio y cada día el mundo del fútbol y el otro se sorprenden de que un club de ese nivel conviva con el caos, el desconcierto y el ridículo con tanta naturalidad. Ya nada sorprende en el Real Madrid. Nada.

Suscríbete para seguir leyendo