Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

FÚTBOL

"Los pavos reales" de Florentino han dejado de ser un equipo de fútbol

Ancelotti se lo advirtió a Florentino al marcharse a Brasil y Xabi avisó del monstruo que habían creado al ser despedido: "No sabía que venía a entrenar a una guardería".

Vinicius encara a Eric durante el 'clásico' en el Camp Nou

Vinicius encara a Eric durante el 'clásico' en el Camp Nou / JORDI COTRINA

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Fermín de la Calle

Fermín de la Calle

Madrid
Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico

De todos los diagnósticos que se hagan de este Real Madrid hay uno que está por encima de cualquiera: hace mucho que dejó de ser un equipo de fútbol. Y mucho más de un club ejemplar como el que fue hasta no hace tanto. El Real Madrid se plantó en Barcelona descompuesto. Su presidente ha abandonado al equipo a su suerte en este final de temporada lamentable. Su estrella, Kylian Mbappé, decidió no subir al avión para ahorrarse el mal trago del Camp Nou. No es la primera vez que lo hace esta temporada en la que su falta de compromiso es notoria. En el banquillo se sienta un Arbeloa que no tiene ni capacidad ni jerarquía para hacerlo, alguien que llegó promocionado por el hijo del presidente y al que los jugadores no se han tomado en serio en ningún momento. Y del vestuario lo mejor que se puede decir, es lo que comentó Xabi Alonso a José Ángel Sánchez el día que lo despidieron al regresar de Arabia a mediados de enero: "No sabía que venía a entrenar a una guardería".

21 puntos en una vuelta

La imagen del Real Madrid arrastrándose en el Camp Nou ante un Barcelona que jugó a medio gas es un digno colofón para una temporada lamentable. En una vuelta de Liga, la que va desde hoy al triunfo del Madrid en el Bernabéu ante el Barça el día que Vinícius desafío a Xabi Alonso al ser sustituido, los blancos han pasado de tener siete puntos de ventaja a acabar a 14 de los azulgrana. Florentino le rió la gracia al brasileño y el equipo se desmoronó. Lo que ha pasado desde entonces solo ha ido confirmando que este Madrid está podrido. Lo ocurrido esta semana en el vestuario define lo que lleva pasando dos años y lo que provocó que Ancelotti se marchase encantado a Brasil. Lucha de egos, desencuentros, faltas de respeto, faltas de compromiso… El vestuario del Real Madrid, como ha comentado Florentino en estos días a su entorno, "está lleno de pavos reales". Pero no olvidemos que quien lo ha alimentado es Florentino.

Volvamos al fútbol. Este Real Madrid tiene un grave problema de falta de talento futbolístico. No hay jugadores diferenciales, no hay futbolistas con carisma, no hay líderes. El Real Madrid no es un equipo de fútbol. Es una banda de ricos que salta al campo a justificar su sueldo millonario esperando que el talento individual de alguno resuelva la papeleta. Y les ha ido bien así durante algún tiempo, pero cada vez ocurre con menos frecuencia. Arbeloa se plantó en el Camp Nou con el once que pudo. Su estrella no quiso venir, su capitán se quedó en casa KO tras pelearse con un compañero, la nómina de lesionados de larga duración (Militao, Rodrygo, Mendy, Carvajal…) retrata a los servicios médicos.

Lo único positivo fue el regreso de Courtois, que es el escudo de la camiseta de este equipo. Pero hasta Thibaut, que se sacrificó y se apuntó a ir al matadero del Camp Nou tras un mes y medio fuera por lesión, no tuvo un día afortunado. En el primer gol le compró el lenguaje corporal a Rashford y el inglés clavó la falta en su escuadra. Por delante del belga aparecía un lateral que no defiende (Trent Alexander-Arnold) y un central que comete errores muy groseros que le inhabilitan para jugar a este nivel (Asencio). Yen el mediocampo, un equipo que ha tenido a Modric, Kroos y Casemiro, ha degenerado en futbolistas tan notables en lo físico (Tchouameni y Camavinga) como vulgares con el balón en los pies. De Bellingham lo mejor que se puede decir es que tiene problemas de compresión futbolística. De lo extradeportivo, mejor ni hablar. Y con el brazalete estaba Vinícius, un jugador desequilibrante, sobre todo para su equipo.

Y ante este panorama trágico, Florentino ha decidido que la mejor manera de meter en cintura a "este vestuario lleno de pavos reales" es recuperar para el banquillo a Mourinho. La cuadratura del círculo. La última decisión desesperada del presidente blanca, que cada vez se acerca más a la situación límite que le llevó a abandonar el cargo en su primera etapa. En unos días se confirmará lo inevitable: vuelve Mourinho. Nerón regresa a Roma.

Suscríbete para seguir leyendo