Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

NBA

Wembanyama rompe el récord de tapones en playoffs y Edwards le arruina la fiesta: "Nadie se esperaba que jugase"

Los Timberwolves asaltan San Antonio en el primer partido de las semifinales de la Conferencia Oeste (104-102)

Victor Wembanyama frente a Rudy Gobert y Julius Randle.

Victor Wembanyama frente a Rudy Gobert y Julius Randle. / RONALD CORTES / Getty Images via AFP

Giacomo Leoni Amat

Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico

Entre algodones llegó Edwards para arruinar la fiesta de los Spurs, y pálido se quedó Wembanyama cuando planeaba ganar con otro recital como el de su debut en playoffs contra Portland. El Frost Bank Center se volvió a teñir para la ocasión, pero ni el colorido ambientazo ni los 12 tapones de récord que registró el pívot francés aguantaron la incesante ofensiva de los Timberwolves. Como una manada de lobos, mordieron hasta que se impusieron en el clutch envalentonados por las heroicidades de Ant Man, que se apoyó en la defensa de Gobert y el ataque de Randle para arrebatar el primer partido de la serie (104-102).

Nueve días después de sufrir una hiperextensión en su rodilla izquierda, Edwards no solo resurgió antes de tiempo contra todo pronóstico, sino que fue decisivo. Salió del banquillo y en 25 minutos anotó 18 puntos, 11 de ellos en el último cuarto para decantar la balanza a su favor, que hasta el momento solo se había inclinado en un rango de seis puntos hacia ambos equipos. A falta de cuatro minutos los Timberwolves ganaban de nueve puntos, pero estuvieron a punto de echarlo todo a perder cuando Chamapagnie falló un triple sobre la bocina que habría puesto a los Spurs por delante. Randle fue el que más puntos acumuló del partido (21), mientras que nadie forzó más perdidas que Gobert (4).

Presencia estabilizante

"Nadie se esperaba que jugase", admitió Mike Conley a sus 38 años, todavía en busca de su primer anillo. El base fue titular en lugar de DiVincenzo, quien sufrió una rotura del tendón de Aquiles en la serie contra Denver. "Le dije que era mi héroe antes del partido", añadió Conley sobre Edwards, quien reconoció la importancia de su presencia: "Sé que el hecho de estar ahí tranquiliza a todo el equipo". Su actuación no se limitó a los números, sino al impulso que transmitió a sus compañeros. El impacto que tuvo en ataque no fue igual que el de Wembanyama en defensa, pero estuvo mejor en el global y le clavó un triple en la cara para confirmar que estaba de vuelta con uno de los highlights de la noche.

A pesar de lograr el tercer triple-doble con tapones de la historia de la NBA, el parisino no estuvo acertado desde el tiro, y él mismo asumió la responsabilidad de la derrota, argumentando que no había gestionado bien su energía: "La usé mucho en un lado de la cancha. En el otro lado, en ataque, gasté demasiada energía en cosas que no ayudaron al equipo, así que la culpa es mía." Sus ocho fallos desde la línea de tres puntos suponen un récord negativo de la franquicia en playoffs, y terminó con 11 puntos en 17 lanzamientos. Junto a De'Aaron Fox, anotaron 10 de sus 31 tiros, fallando todos y cada uno de los 12 triples que intentaron.

Tapones y fallos

Los Spurs llegaban a esta partido con un porcentaje de acierto del 42% en triples durante la primera ronda de los playoffs, pero se estancaron en un 28%. Ni la imperial defensa interior de Wembanyama pudo compensar la mala puntería, y los Timberwolves no dejaron de insistir hasta que derribaron la torre francesa: "Simplemente tienes que actuar como si no estuviera ahí. Va a conseguir tapones, es la persona más alta del mundo, pero si sigues atacando constantemente a veces no estará ahí", apuntó McDaniels sobre su mentalidad y el plan de partido de Chris Flinch.

El entrenador de Minnesota elogió al enemigo, pero lamentó que los árbitros dejaran pasar algún que otro tapón ilegal: "Sí, tuvo muchos bloqueos, pero también hubo un par de interferencias no sancionadas. Son puntos valiosos que nos gustaría recuperar." A pesar de la épica victoria, Flinch también hizo autocrítica. "Creo que pudimos haber atacado de forma más inteligente en la segunda mitad, pero creo que lo hicimos mejor". El análisis del técnico coincidió con el de Wembanyama, que acumuló siete tapones en la primera parte, pero sintió que la segunda parte se le había escapado de las manos: "Creo que jugué los últimos 16 minutos del partido, más o menos, y todo me pasó volando. Eso no es bueno. Significa que no controlé el partido como me hubiera gustado". El segundo duelo de la serie es el miércoles de madrugada, y los Spurs están obligados a ganar en casa si no quieren viajar a Minnesota 2-0 abajo.

Suscríbete para seguir leyendo