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TENIS

El suplicio de Paula Badosa se prolonga en Madrid: eliminada en el primer partido con un 0-6 final

La tenista catalana cae en su debut en el Mutua Madrid Open tras perder en blanco el set definitivo (7-6, 4-6 y 6-0) contra la austriaca Grabher

Paula Badosa durante su partido en el Masters 1000 de Madrid.

Paula Badosa durante su partido en el Masters 1000 de Madrid. / SERGIO PEREZ / EFE

Sergio R. Viñas

Sergio R. Viñas

Madrid
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"¡Te quiero, Paula!". Mientras Jannik Sinner peloteaba contra Francisco Cerúndolo en una de las pistas exteriores de la Caja Mágica, rodeada de estudiantes adolescentes que abarrotan los pasillos de estos primeros días de Mutua Madrid Open, Paula Badosa (103ª) pugnaba en la Manolo Santana, la pista central del recinto, contra la austriaca Julia Grabher (107ª), pero sobre todo luchaba contra sí misma.

Esa es, para su desgracia, la dialéctica que orienta su trasiego competitivo en los últimos tiempos. Trata de buscar Badosa a aquella tenista letal que un día alcanzó la segunda posición del ranking mundial y conquistó Indian Wells. No hay manera, no la encuentra. Sigue chocándose sobre su propio espectro, también en Madrid, ante ese público que le manifiesta su amor y su apoyo, que se queda mudo cuando Badosa dice adiós tras un solo partido (7-6, 4-6 y 6-0).

La española Paula Badosa, 103 del ranking de la WTA, en acción durante su partido contra la austriaca Julia Grabher,107, con el que abre este martes su participación en el Mutua Open de Madrid. EFE/ Sérgio Pérez

La española Paula Badosa, 103 del ranking de la WTA, en acción durante su partido contra la austriaca Julia Grabher,107, con el que abre este martes su participación en el Mutua Open de Madrid. EFE/ Sérgio Pérez / SERGIO PEREZ / EFE

Inexplicable derrumbe

En verdad, no sorprende su eliminación. Van tres torneos consecutivos en los que la catalana se marcha sin una sola victoria. "Es más una cuestión de cabeza que de físico", había predicho antes de su debut y sus actos correspondieron a sus palabras. Sufrió Badosa un inexplicable derrumbe en el tercer set, ganado en blanco por Grabher, cuando daba la sensación de haber agarrado el partido por las solapas.

Después de un primer set igualado, resuelto en el primer set, Badosa supo imponer su tenis en el segundo, por mucho que su lenguaje corporal desparramara dudas sobre la arcilla madrileña. Sus golpes parecían mejores que su confianza, herida pese a los ánimos que le llegaban desde las gradas, todavía muy vacías, inmerso de momento el torneo en su fase previa.

Y entonces, se fundió a negro, de regreso los demonios que, tras su viacrucis físico, le castigan sin clemencia. Ni un solo juego supo ganar en la manga definitiva, el partido a merced de Grabher, el público madrileño llorando una creciente orfandad que Alcaraz había inaugurado con su renuncia por lesión.

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