Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Segunda vida (40)

Marta Xargay, exjugadora de baloncesto: "Si no hubiese dejado de jugar, no habría sido madre"

Marta Xargay, en su etapa en el Spar Girona.

Marta Xargay, en su etapa en el Spar Girona. / Marc Martí

Laia Bonals

Laia Bonals

Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico

Mirar el deporte que te lo ha dado todo con la distancia te da perspectiva. Marta Xargay anunció su retirada definitiva del baloncesto profesional en julio de 2021, a los 30 años, citando la necesidad de priorizar su salud mental y física tras experimentar un desgaste extremo. Ahora, ya viviendo otra vida distinta, valora la evolución del baloncesto y del deporte femenino en estos años.

¿Cómo está?

Estoy muy bien, no me puedo quejar. Ahora estoy viviendo en Estados Unidos, en Brooklyn. Tengo dos hijos, que eso es la mitad de mi tiempo. Y estoy bien. Sí es verdad que, después de retirarte, hay un momento de impás, de ver qué pasa y hacia dónde te diriges un poco, pero a nivel personal y profesional estoy bien.

Ahora con más distancia, ¿cómo ve su deporte?

El cambio no ha sido tan brusco. Sí es verdad que al final mi día a día sigue relacionado con el baloncesto. Mi mujer sigue trabajando y jugando al baloncesto, entonces está todo muy relacionado. Sí que es muy distinto en la manera en que lo vivo, pero al final en mi casa se vive baloncesto 24 horas al día.

Ya ha pasado un tiempo desde que se retiró. ¿Cómo ha cambiado su vida desde ese día hasta ahora?

Es bastante diferente. Al final no tengo ningún tipo de responsabilidad a nivel de mantenerme en forma o de seguir mis rutinas diarias, y es verdad que han cambiado mucho. Ahora todo gira alrededor de mis hijos. Mi rutina diaria es llevar a los niños al cole, reuniones... Al vivir en Estados Unidos, en verano, que es cuando la gente está más relajada, es cuando peor es para mí, porque entre mis hijos, ir a los partidos y que a lo mejor ahora viajamos un poco más, estoy más ocupada. Mis días son un no parar.

01/01/1970 Leonor Rodríguez, Marta Xargay y Laia Palau, jugadoras de la selección española femenina de baloncesto, en el PreolímpicoEUROPA DEPORTES SERBIAFIBA/FEB. HORIZONTAL

Leonor Rodríguez, Marta Xargay y Laia Palau, jugadoras de la selección española femenina de baloncesto, en el Preolímpico. / FIBA/FEB / Europa Press

Bueno, no está mal, ¿no? Igual que como deportista, pero en otro ambiente.

Tal cual. Pasé una época en la que no entrené nada, pero ahora estoy intentando volver un poco al ritmo de tener ese ratito para mí y poder entrenar, más que nada porque a nivel mental lo necesito. Al final ha sido toda mi vida. Desde muy pequeñita he hecho deporte y ahora es otro tipo de deporte. No os vayáis a pensar que estoy ahí machacándome, pero bueno, media hora al día: un poquito de pilates, otro día fuerza, otro día cardio… Así que, bueno, un poco de todo.

Usted vivió un tipo de baloncesto. Ahora es otro bastante diferente. 

Ha cambiado un montón. Ya solo el nivel de viaje de los jugadores de hoy en día… Sobre todo ahora que lo vivo desde Estados Unidos. Ojalá el nivel al que están allí llegue muy pronto aquí. Pero ha cambiado a nivel de rutinas y también de entrenamientos. Antes entrenábamos dos veces al día y ahora las jóvenes no saben lo que hacíamos: entrenar mañana y tarde. Y cuando se lo cuentas ya no les gusta. También es verdad que no por entrenar más vas a rendir mejor, y todo se va adaptando y cambiando con los años.

"Muchas deportistas femeninas cuando han tenido una plataforma han ganado y tienen algo que ofrecer. Al final creo que no solo te aportan dentro de su deporte, sino mucho más fuera"

¿Dónde ve más las diferencias o qué le sorprende más?

Si te soy sincera, no me puedo quejar. Yo jugué en Salamanca seis años y el pabellón estaba lleno cada noche. Fui una privilegiada en ese sentido. Pero sí es verdad que ahora muchos pabellones están llenos. Hemos conseguido ese reconocimiento por el que muchas luchamos durante años. Los aficionados están volcados y me llena ver que al final se ha conseguido. Y ahora mucha más gente apoya el deporte femenino.

¿Cómo ve la evolución del deporte femenino? ¿Cree que las generaciones más jóvenes son conscientes de todo lo logrado?

No sé si son conscientes o no, pero a veces va bien recordarlo. Esto es lo que se merecen, pero también es lo que nos merecíamos nosotras. Lo hemos hecho con todo el amor y lo hemos luchado con todas nuestras fuerzas. Puede que no sean conscientes porque lo han tenido desde el principio, y no es su culpa. Pero sí es bueno recordar que hay que seguir luchando, que nunca hay que conformarse. También creo que son agradecidas. El otro día, por ejemplo, vi a Iyana Martín y siempre tienen palabras bonitas y recuerdan lo que se ha hecho antes.

¿Cómo recuerda esos momentos? Hubo buenos, pero también momentos duros.

Todo es bueno. Al final, todo es aprendizaje. Como en cualquier profesión, hay momentos buenos y malos. Cuando lo pasas mal parece que no se acaba, pero todo lo malo pasa. Yo intento quedarme siempre con lo bueno. Me llevo mucha gente y momentos mágicos que no podré volver a vivir como jugadora.

ADC56. Belgrade (Serbia), 07/07/2019.- Marta Xargay (L) and Laia Palau (R) of Spain kiss the trophy after winning the FIBA Women's Eurobasket 2019 final match between Spain and France in Belgrade, Serbia, 07 July 2019. (Baloncesto, Francia, España, Belgrado) EFE/EPA/ANDREJ CUKIC. HORIZONTAL

Marta Xargay (L) and Laia Palau (R) of Spain kiss the trophy after winning the FIBA Women's Eurobasket 2019 final match between Spain and France in Belgrade, Serbia, 07 July 2019. / ANDREJ CUKIC / EFE

¿En ese momento era consciente de que estaban cambiando las cosas?

Creo que tuvimos buenas maestras: Amaya, Elisa, Marta Fernández, que fue compañera de equipo, nos enseñaron el camino. Seguimos su ejemplo. Nos lo pusieron un poco más fácil. Y es verdad que cuando ganas, y ganamos siete medallas seguidas, te allana el camino y te prestan más atención. Cuando los medios de comunicación te dan más bola te pueden ver y seguir. Yo me acuerdo de tener conversaciones con gente y decir: "pues el baloncesto femenino tampoco está tan mal". ¿Qué significa eso? Bueno, es diferente al masculino, pero te da otras cosas. Y cuando la gente ha visto lo que era el producto, al final lo ha comprado.

¿Cree que es el gran quid de la cuestión la visibilidad del deporte femenino?

Por supuesto, eso seguro. Yo me acuerdo cuando empecé a jugar que baloncesto femenino en la tele no había nunca. Me acuerdo de tener una camiseta de Lisa Leslie y era muy complicado conseguir una camiseta de una jugadora de la WNBA. Cuando el producto se puede exponer… Y al final no solo pasa en el baloncesto. Si te paras a pensar, muchas deportistas cuando han tenido una plataforma han ganado o tienen algo que ofrecer. Al final creo que muchas deportistas femeninas no solo te aportan dentro de su deporte, sino mucho más fuera. Y mucha gente se puede sentir identificada con ellas o sentir que le aportan algo. Y es verdad que desde que estoy en Estados Unidos he visto un cambio muy grande también a nivel de marketing, de apoyo al deporte femenino. Vas a cualquier pabellón y están llenos. Y bueno, llevábamos muchos años diciéndolo y, al final, nos han hecho caso.

"Hay muchas cosas que no se ven. Las mujeres no piden ayuda porque sí, la piden porque es necesaria" 

El deporte femenino va muy de la mano de eso que decía: no solo juegan, también representan algo más.

Como mujer podemos hacer más de una cosa a la vez. No por ser deportista dejas de ser persona. Es verdad que tienes mucha responsabilidad. Ahora que soy madre lo veo: veo a chicas más jóvenes y pienso que a mi hija le puede gustar cómo actúa una persona u otra. Y solo en el campo ya estás transmitiendo valores y enseñando cómo eres realmente. Entonces llevamos más carga y creo que tenemos una responsabilidad enorme. A veces es positiva y otras no tanto, pero cuando ves que haces feliz a alguien, que aportas algo o ayudas, todo vale la pena.

Hablemos de maternidad. ¿Cómo la vivió durante su carrera?

Yo te digo que si no hubiese dejado de jugar, no habría sido madre. Más que nada por las ayudas. Ahora veo que tener hijos requiere muchas ayudas, porque es otro trabajo. Tienes que estar pendiente 24 horas al día, sobre todo cuando son pequeños. Yo he tenido la suerte de estar en Estados Unidos y ya retirada, así que ha sido un poco más fácil, pero las noches sin dormir las hemos pasado igual. Hay muchas cosas que no se ven. Las mujeres no piden ayuda porque sí, la piden porque es necesaria. 

JJOO02. RÍO DE JANEIRO (BRASIL), 20/08/2016.. De izquierda a derecha, las jugadoras de baloncesto de España Alba Torrens, Laia Palau y Marta Xargay celebran la medalla de plata obtenida tras el partido por la final del torneo de baloncesto femenino de los Juegos Olímpicos Río 2016 que disputaron ante Estados Unidos hoy, sábado 20 de agosto de 2016, en el Arena Carioca 1 del Parque Olímpico de Río de Janeiro (Brasil). EFE / Elvira Urquijo A.. JJOO. Baloncesto femenino. Final. España-EEUU. Medallas. Medalla de plata

De izquierda a derecha, las jugadoras de baloncesto de España Alba Torrens, Laia Palau y Marta Xargay celebran la medalla de plata obtenida tras el partido por la final del torneo de baloncesto femenino de los Juegos Olímpicos Río 2016 que disputaron ante Estados Unidos del sábado 20 de agosto de 2016, en el Arena Carioca 1 del Parque Olímpico de Río de Janeiro (Brasil). / ELVIRA URQUIJO A / EFE

¿Qué falta para que no haya esa barrera con la maternidad? ¿Para que las deportistas puedan ser madres sin tantos miedos?

Recursos, tanto durante el embarazo como después. Yo en el primer embarazo estaba ya retirada y por lo tanto daba igual como volviera, pero los recursos durante y después son claves. No porque tú hayas parido ya estás lista para volver. El proceso de volver, tener apoyo médico, nutricional, físico… y también en casa. Ser madre —y padre— supone mucho trabajo. Pero, sobre todo, hacen falta recursos.

"No pedimos cobrar lo mismo que los hombres, pero sí cobrar en función de lo que generamos. Somos profesionales"

Hacen falta aún muchos cambios para que el deporte femenino ocupe el espacio que se merece. 

Hay que tratarlo como deporte, a secas. Somos profesionales. Habrá diferencias entre masculino y femenino, pero seguimos siendo deportistas. Esta claro que a nivel físico no es lo mismo. Los chicos se preparan de forma diferente, muchas de nosotras no llegamos a hacer el mate... Pero queremos ser deportistas. Yo lo que siempre he querido es que me trataran como tal. No pedimos cobrar lo mismo que los hombres, pero sí cobrar en función de lo que generamos. No estoy pidiendo los 70 millones que cobran ellos, porque sé que a nivel de marketing, de ventas, no llegamos a eso. Pero si que todo vaya relacionado. Ahora que se ha visto que el deporte femenino vende, que te traten igual que hubiesen tratado a un chico. Marcar las diferencias que hay, pero tratar de manera profesional a ambos. 

La frase de que el deporte femenino "no vende" ya no cuela. 

El claro ejemplo es el Barça. Llenó de nuevo el Camp Nou. Siempre ha estado allí, pero el producto nunca se ha vendido de la manera que lo están haciendo ahora. 

Suscríbete para seguir leyendo