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Las firmas de los futbolistas, un lucrativo negocio

Un niño espera con la camiseta la firma de los jugadores, tras un entreno del Barça la semana pasada.

Un niño espera con la camiseta la firma de los jugadores, tras un entreno del Barça la semana pasada. / Pau Gracià

Arnau Segura

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Michal, un chaval polaco de 14 años, sonríe y asiente sin dudar: las firmas de jugadores del Barça y las fotos conseguidas en las puertas de la ciudad deportiva Joan Gamper serán siempre el mejor recuerdo, el mejor souvenir de estas vacaciones en Barcelona. "Vinimos el jueves, el viernes, el sábado, el lunes y hoy, martes", dice su madre mientras él corre con un rotulador en la mano. El domingo no fueron porque el Barça tenía partido y tenían cita en el Camp Nou. "También hemos estado en Montserrat, en la Sagrada Familia, la plaça Catalunya, la Casa Batlló y la Casa Milà, eh", matiza en un intento de justificarse. El padre dice que enmarcará las camisetas firmadas por Alejandro Balde, Frenkie de Jong, Marc-André ter Stegen y Ewa Pajor y las colgará en casa.

Aficionados a la salida de un entreno del Barça a la espera de la firma de los jugadores.

Aficionados a la salida de un entreno del Barça a la espera de la firma de los jugadores. / Pau Gracià

A pocos metros otra familia de Polonia y dos jóvenes de Corea y Rumanía invierten las últimas horas de sus vacaciones delante del hogar del Barça, última escala antes de ir al aeropuerto. Mientras negocian con el reloj suspiran por un autógrafo o una foto: recuerdos eternos que se han convertido en un bien de consumo más del capitalismo y del fútbol. Del valor emocional y simbólico al valor económico, por un negocio cada vez más presente y más lucrativo a costa y a espaldas de los futbolistas.

Primerizos y habituales

En las puertas de la ciudad deportiva del Barça se reúnen primerizos y habituales o fijos en el día a día. Uno de estos últimos certifica la existencia de los revendedores de autógrafos y camisetas y cromos firmados de jugadores. "Vienen con bolsas o mochilas llenas de camisetas. Los jugadores ya saben quienes son y no se paran porque ya les conocen y saben que después las venden. Ahora casi ya no se paran por culpa de este motivo. Les entiendo perfectamente", asegura Marouane, un joven de 17 años que siempre que puede se escapa para conseguir alguna foto con sus ídolos. "Para tenerlas en el futuro", admite.

"Vienen con bolsas o mochilas llenas de camisetas. Los jugadores ya saben quienes son y no se paran porque ya les conocen y saben que después las venden"

Mourane

— aficionado

Otros dos habituales confirman que es un perfil muy recurrente y a la vez muy reconocible porque llegan con muchas camisetas, incluso decenas, y hacen campañas de varios días o semanas. "Yo incluso he hablado con ellos alguna vez. Dicen que se tienen que ganar la vida", dicen.

Un perfil de la plataforma eBay tiene más de 50 enlaces a camisetas firmadas de Lamine Yamal: todas por encima de los 650 euros, muchas por encima de los 1.000 y algunas por encima de los 1.300. Se venden con certificados de autenticidad y con fotos o vídeos que a priori sirven como comprobante, pero la misma foto aparece en más de un enlace. Parece evidente que se utilizan certificados y comprobantes de un artículo para otros, falsificados. Otro perfil vende camisetas firmadas de Lamine Yamal, Leo Messi y Fede Valverde por 650 euros. Otro, de Lamine Yamal y Raphinha por alrededor de 350. En Wallapop un tal Huseyn vende una camiseta del Barça firmada por Messi con la inscripción con cariño para Javier por 180 euros.

Un aficionado muestra la camiseta firmada por Frankie De Jong.

Un aficionado muestra la camiseta firmada por Frankie De Jong. / Pau Gracià

En España incluso existe una página web que se define como "más que una tienda de fútbol" y ofrece camisetas, botas de fútbol y otros artículos firmados o usados por los mejores jugadores del mundo. Incluso venden cajas sorpresa: desde los 65 euros hasta los 325 de la Supreme Mystery Box, con cinco artículos firmados. También superan las 2.200 ventas a través de Catawiki, un portal de subastas online. Esta semana una camiseta del Madrid de Karim Benzema firmada y enmarcada se encaminaba a los 350 euros y otra de Toni Kroos había alcanzado los 185, después de 26 pujas.

El comercio de cromos

Ninguna de estas páginas atiende a los mensajes de EL PERIÓDICO. Solo un italiano que revende cromos a través de Vinted y Wallapop entre otras plataformas. En su web invita a convertir el amor y la pasión por el fútbol en "una fuente de ingresos" a través del comercio de cromos, "un verdadero negocio". "Son mucho más que simples cromos. Son auténticos objetos de colección y una oportunidad única para invertir en el fútbol", reza una página que en paralelo también ofrece ayuda y herramientas para "vencer a las casas de apuestas".

En su Instagram publica y presenta cromos de jóvenes jugadores como Lamine Yamal, Roony Bardghji o Nico Paz que son perfectos e ideales "para coleccionistas y para inversores, con un enorme potencial de revalorización". Cuenta que empezó a vender cromos el año pasado y que "si se hace con cabeza se puede ganar bastante dinero". Su venta más cara es un cromo de Lamine Yamal por 1.600 euros.

Los compra al por mayor para después revenderlos, pero no explica ni a quién ni por cuánto porque dice que ya no puede dar más información. En eBay hay un sinfín de perfiles que venden cromos firmados: de Lamine Yamal por 350 euros, de Messi, Ronaldinho y Cristiano Ronaldo por 250, de Pedri y Robert Lewandowski por 175. El lema de eBay en Italia es marketplace delle passioni.

Un familiar de primer grado de un jugador del Barça explica que habla con él casi cada mañana de camino al entreno: "A veces me pide que calle un momento porque va a abrir la ventana para firmar o hacerse una foto. De fondo escucho como la gente dice su nombre. Pero muchas veces dice que no se para porque siempre son los mismos". Detalla que en el vestuario hablan de esta situación y explica que "es una pena porque por culpa de toda esta gente que se aprovecha se pierden ocasiones para niños que tienen mucha ilusión, para gente normal". En el club son plenamente conscientes de este fenómeno, también presente en el femenino, y avisan a los fichajes que llegan y a los canteranos que suben de la realidad que existe. Algunos jugadores ya tienen caras conocidas y perfiles detectados.

Críticas a Cancelo

En octubre de 2023, durante su primer período como azulgrana, Joao Cancelo recibió muchas críticas porque les dijo a unos jóvenes a la salida de la ciudad deportiva que eran "unos pesados" porque estaban todos los días ahí. Luego se justificó en las redes sociales: "No son aficionados. Son niños de 20 años que piden autógrafos en cromos o en camisetas para venderlos más tarde. Esto se repite todos los días y son las mismas personas".

Hace ya tiempo que la ciudad deportiva azulgrana es un foco de polémicas. La más sonada fue en abril de 2024, con Íñigo Martínez como protagonista porque bajó de su coche y se encaró con un joven: "Que sea la última vez que me llamas tonto. ¿Me has oído? La última vez que me insultas, la última vez. Y no vayas de chulo porque me cago en Dios".

Existe el fenómeno de los cazadores de firmas y también existe el fenómeno de los jóvenes que buscan ganar popularidad y repercusión en Instagram o en TikTok a través de generar situaciones tensas e incómodas con los jugadores, en Barcelona y en otros epicentros futbolísticos. Persiguen, golpean los coches. Increpan, insultan. También fue viral un caso de Jordi Alba: un hombre saludaba a la cámara y justo después le hacía una peineta con cada mano desde la acera. El actual jugador del Inter de Miami le contestó con otra peineta. Es un problema que viene de lejos y la lista de desencuentros desagradables también incluye a Messi o Lewandowski. En agosto de 2022, apenas un mes después de su llegada, antes de un entreno, el atacante polaco bajó la ventana para atender a aficionados y alguien le arrancó el reloj de la muñeca.

Uno de los primeros futbolistas en criticar el fenómeno de la reventa de camisetas firmadas fue Thibaut Courtois, portero del Madrid. En marzo de 2022 dijo: "Hay gente que se aprovecha de nosotros. Llevan camisetas para que se las firmemos y después las ponen en venta. Solo hay que entrar en eBay y mirar. Yo no tengo problema en firmar, pero duele ver que hay gente que viene cada día con camisetas diferentes para venderlas en internet. ¿Por qué no nos paramos a veces? Porque sabemos que luego se venden las cosas. Con los niños sí, pero cuando te paras por un niño después no puedes dejar colgada a la otra gente y no le puedes decir que no a alguien aunque sepas que va a vender lo que le firmes. ¿Dónde pones el límite? ¿Cuándo te paras y cuando no?".

Una de las reacciones de los jugadores puede ser no firmar pilas de camisetas o de cromos y solo atender a gente con un artículo o a niños, pero un revendedor reveló en el programa Equipo de investigación de La Sexta que se emplean "técnicas" como "utilizar" a personas en silla de ruedas o niños como "cebo" para ablandar a los futbolistas y conseguir que se paren.

En las puertas de la ciudad deportiva del Barça un aficionado le dice a otro que coja las muletas del maletero del coche: "Así les darás pena". Por su parte, el joven turista coreano tiene atada la maleta a un árbol con una cinta por si tiene que salir corriendo en busca de la firma. Cada vez que aparece un coche la escena se llena de miradas inquisidoras para descubrir el conductor y todo el mundo corre, aprovechando la rotonda y los semáforos. Algún jugador se salta algún semáforo en rojo para huir.

En 2023 Sergio Ramos también fue muy criticado porque en un vídeo firmaba camisetas del Sevilla, su club del momento, y del PSG y rechazaba por dos veces una camiseta del Real Madrid. "Antes de ese momento ya le había firmado unas seis camisetas del Madrid. Es gente que luego las subasta o vende en internet", aclaró después en las redes sociales. Desde el Sevilla explican que es una realidad que atañe básicamente al Barça y al Madrid, pero que saben que "existe" y que en el club se detectó a partir de la figura tan mediática de Ramos. "Ahora estamos más vigilantes e intentamos controlarlo y actuar de forma preventiva para proteger los derechos del jugador: si vemos a alguien con diez camisetas o diez estampas alertamos al jugador de que son para vender, pero luego depende de ellos", apuntan.

En el Betis, otro de los grandes equipos de LaLiga, también conocen esta realidad, pero matizan que "no hemos sufrido ningún caso muy grave ni es un continuo como para haber tenido que tomar medidas al respecto". El testimonio del programa Equipo de investigación detallaba que "lo más rentable es Barça y Madrid" y de hecho desde el Atlético de Madrid, el Athletic Club y el Girona cuentan que de momento tampoco han sufrido este fenómeno. "Es un fenómeno que empieza a darse y hay gente que saca mucho dinero a través de este mercado negro, pero aquí no llegamos a este punto por el perfil de jugadores", reconocen desde el Espanyol en este mismo sentido. Hay "sospechosos habituales" y "especialistas" en lograr autógrafos y camisetas, pero es difícil separar el grano de la paja, discernir entre el revendedor y el coleccionista de toda la vida. Desde la Real Sociedad constatan que "cada vez más jugadores han tomado la decisión de no firmar o hacer una firma falsa".

"No vengáis más", dijo Guardiola

No es una realidad exclusiva del deporte porque es tan o más habitual en otros mundos como el cine o la música. Ringo Starr, batería de los Beatles, dejó de firmar en 2008, por citar uno de tantos ejemplos: "Firmaba un disco el martes y el miércoles ya estaba en eBay. Decidí que la gente ya había hecho suficiente dinero conmigo". Y no es una realidad exclusiva del contexto español porque es tan o más común en otros países, sobre todo en Inglaterra. También fue viral la reacción de Pep Guardiola delante de un grupo de revendedores a principios de 2025: "No vengáis más. No os firmaré más. Conozco vuestras caras. Id a la escuela, preparaos. Sois muy jóvenes para estar aquí perdiendo el tiempo. ¿Queréis pasaros la vida haciendo esto? ¿Cuáles son vuestros sueños?". Le pedían que firmara autógrafos, camisetas, Funko Pops, de todo.

En agosto de 2025, Phil Foden, una de las estrellas del Manchester City, el equipo de Guardiola, les pedía a unos jóvenes: "¿Cuántos autógrafos queréis que os firme? ¿Qué vais a hacer con ellos? ¿Los colgaréis en eBay?". Uno de los jóvenes le rogaba un último autógrafo y él contestaba, con una sonrisa: "Si te lo firmo me das la mitad del dinero que vas a sacar". En su caso le pedían que firmara su dorsal, el '47'. Igual que a Noussair Mazroui, jugador del Manchester United y protagonista del último gesto viral contra los revendedores. Hace unas semanas le pidieron que firmara dos números '3', su dorsal, e hizo dos garabatos. Recoger las firmas encima de los dorsales es una sofisticación más del revendedor porque maximiza las posibilidades y minimiza los riesgos: no se apuesta todo a una sola carta y no hay que pagar los 100 euros de la camiseta hasta que se consigue la firma. También hay quien utiliza camisetas falsas porque son más baratas, pero no son tan populares.

La consecuencia de este fenómeno es que aleja más si cabe al aficionado del jugador. "Vimos a Lewandowski y Szczesny, pero no se pararon", dicen los padres de Michal, el chaval polaco de 14 años. Justo delante de la salida de la ciudad deportiva del Barça alguien ha jugado al tres en raya con un rotulador sobre la calzada mientras esperaba y suspiraba por un recuerdo para toda la vida cada vez más difícil.

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