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BARCELONA-PANATHINAIKOS (79-93)

El marcador disimula una auténtica paliza: el Barça llegó a perder de 31 puntos

Xavi Pascual, tras la derrota, no asegura su continuidad a final de temporada

Xavi Pascual, deprimido, en un lance del partido ante el Panathinaikos.

Xavi Pascual, deprimido, en un lance del partido ante el Panathinaikos. / Dani Barbeito / SPO

Joan Domènech

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Barcelona
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Si ganar al Panathinaikos era una empresa difícil, el desafío adquiría proporciones bíblicas con los 17 puntos de desventaja en el descanso (38-55). Lejos de que se produjera una gesta para recordar, lo que se vio fue una derrota colosal. Otra paliza encajada en el Palau, disimulada en el marcador (79-93), y que quita de las manos al Barça el acceso al play off' si no media la ayuda de otros resultados.

Sin síntomas de ilusión, más bien de abatimiento, el 49-80 con que empezaba el último cuarto propició que la hinchada mirase al palco. No tenía a quien silbar, ausente Josep Cubells, el ex máximo responsable de la sección, mientras el Panathinaikos se paseaba a placer por una cancha en otros tiempos temida. El siempre aplaudido Xavi Pascual acabará pitado a este paso.

Cale busca un pase detrás de Hayes-Davis.

Cale busca un pase detrás de Hayes-Davis. / Dani Barbeito / SPO

El extraordinario acierto ofensivo del conjunto griego en el tiro (67% de dos, 12 de 22 triples) vino acompañado por una durísima defensa, mientras que los azulgranas fueron una calamidad en todas las facetas: 11 de 33 en triples, 12 rebotes menos. Acabaron bajando los brazos, rendidos a su destino, sin malgastar un esfuerzo, baldío, gratuito, demagógico siquiera. Si evitaron una sonrojante paliza fue por la generosidad del Panathinaikos, que bajó los brazos en el sentido contrario, como indicó claramente el último parcial en contraste con los tres primeros (30-13).

El partido pintó mal desde el inicio por la facilidad con que Panathinaikos conseguía penetrar y anotar en la zona azulgrana. Acabó fatal porque nadie le puso remedio. Tiros fáciles en los que Cedi Osman (12 puntos) se forró en el primer cuarto.

Miles Norris yace en el suelo tras una acción defensiva ante el Panathinaikos.

Miles Norris yace en el suelo tras una acción defensiva ante el Panathinaikos. / Dani Barbeito / SPO

El Barça nunca encontró la manera de frenar al cuadro griego mientras, en cambio, se veía en profundas dificultades para llegar a canasta. Tenía que fiarlo todo al lanzamiento lejano y el acierto inicial le permitió tener a la vista la diferencia, siempre adversa. Miles Norris la acortó antes del parón (23-27), pero volvió a dispararse en la reanudación (25-38).

Sin el lesionado Tomas Satoransky en la lista, ni tampoco Juan Núñez, aunque anda cerca de volver, empezó a mandar Juani Marcos, hasta que Darío Brizuela, fatal el pobre, le dio un respiro. Vesely se había cargado rápidamente con dos personales y debió entrar pronto Willy Hernangómez, cuando su hermano Juancho ya llevaba siete puntos, 2-12 en favor del pequeño, el visitante, en el ecuador y al final. Las complicaciones llegaron a un punto que Pascual situó a Punter de base para que el equipo exhibiera más amenazas de tiro. Ni se inmutó Ergin Ataman, calmadísimo con el viento a favor. Del 36-46 se pasó al 38-55. Peor, incluso. La máxima diferencia llegaba al descanso.

Xavi Pascual, deprimido, en un lance del partido ante el Panathinaikos.

Xavi Pascual, deprimido, en un lance del partido ante el Panathinaikos. / Dani Barbeito / SPO

Norris, Parra y nada más

Tras una reacción, breve, simbólica de cuatro puntos, el desastre siguió precipitándose sobre el parquet pese a la obstinación de un orgulloso Norris y el constante luchador que es Joel Parra.

Brizuela no remontó (había empezado con una pérdida, un mal pase y un triple que no tocó aro), Clyburn falló un triple y un mate en la misma jugada y Vesely sacó un cero en todo (puntos y rebotes). Sus demoledores rivales (Osman terminó con 21 puntos y cinco compañeros alcanzaron dobles dígitos) les dejaron que se redimieran ante su público y que el marcador disimulara la patética actuación que vio el Palau.

A la conclusión del partido, el técnico Xavi Pascual no aseguró su continuidad a final de temporada, mostrándose críptico con su futuro: "Me siento el máximo responsable del ridículo que hemos hecho. Cuando termine la temporada explicaremos muchas cosas y hablaremos de todo. Ahora intentaré tener la máxima calma posible. Tenemos que estar todos unidos. Cuando termine (el curso) tendremos tiempo para hablar, para valorar. Veremos dónde tenemos que estar y si estaremos". 

Shengelia y Hayes-Davis discuten al final del encuentro.

Shengelia y Hayes-Davis discuten al final del encuentro. / Dani Barbeito / SPO

FC Barcelona, 79 - Panathinaikos, 93

Barcelona: Marcos (2), Punter (10), Clyburn (10), Shengelia (10), Vesely (0) -cinco inicial-; Willy Hernangómez (2), Brizuela (2), Norris (15), Cale (10), Parra (18).

11 de 33 triples (Norris, 3), 23 rebotes, 8 ofensivos (Norris, 3), 20 asistencias (Marcos, 7).

Panathinaikos: Grant (2), Nunn (14), Osman (21), Juancho Hernangómez (12), Lessort (10) -cinco inicial-; Grigonis (-), Sloukas (12), Hayes-Davis (14), Mitoglou (2), TJ Shorts (6), Kalaitzakis (0), Faried (-).

12 de 22 triples (Osman, Sloukas, 3), 35 rebotes, 8 ofensivos (Lessort, 3), 20 asistencias (Sloukas, 5).

Parciales: 23-27, 15-28,11-25, 30-13.

Árbitros: Robert Lottermoser, Olegs Latisevs, Manuel Attard.

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