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LA DUDA TÁCTICA

Flick medita entre el falso nueve y el nueve verdadero ante la segunda cita con el Atlético

El buen funcionamiento de Olmo ante el Atlético invita al entrenador a mantener la apuesta por segunda vez, pero cuando necesitó llenar el área y redoblar el ataque recurrió a Ferran y luego a Lewandowski, el autor del 1-2.

El primer episodio: Lewandowski aleja al Madrid a 7 puntos en la Liga y acompleja al Atlético para la Champions

Lewandowski y Olmo comentan la jugada de un gol marcado por el Barça.

Lewandowski y Olmo comentan la jugada de un gol marcado por el Barça. / Dani Barbeito / SPO

Joan Domènech

Joan Domènech

Barcelona
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Disipada la preocupación por disimular bien la llamativa ausencia de Raphinha gracias a la aportación de Marcus Rashford, a Hansi Flick le corroe otro dilema para abordar el segundo duelo con el Atlético. La cita tendrá inevitables semejanzas cuatro días después de medirse ante el mismo rival, pero otras tantas diferencias. La mayoría las presentará el equipo de Diego Simeone, con una alineación que se prevé muy distinta.

Flick no hará tantos cambios como su colega, porque ya presentó el mejor once posible, sin reservas, para aprovechar la derrota del Madrid y dar un estirón en la Liga. El dilema del entrenador alemán reside en la figura del nueve. La del 11 quedó resuelta con un satisfactorio Rashford.

Rashord logra el 1-1 en el Atlético-Barça de la Liga pese al esfuerzo de Lenglet.

Rashord logra el 1-1 en el Atlético-Barça de la Liga pese al esfuerzo de Lenglet. / Dani Barbeito / SPO

La excepcionalidad

La elección del nueve se complica -para bien-, por el buen funcionamiento de Dani Olmo. Fue la mayor novedad táctica del sábado. Flick escogió al ecléctico jugador de Terrassa para que ejerciera de falso delantero centro en lugar de optar por un perfil más puro como el de Robert Lewandowski y Ferran Torres.

La determinación del técnico fue excepcional. A Olmo sólo le había empleado una vez anteriormente y fue la temporada pasada, ante el Betis (5-1). No marcó pero dio dos asistencias. A Rashford le probó frente al Olympiacos (6-1) en octubre y se apuntó un doblete.

Lewandowski empieza a celebrar el gol, con el balón en la red de Juan Musso, el sábado en el Atlético-Barça de la Liga jugado en el Metropolitano.

Lewandowski empieza a celebrar el gol, con el balón en la red de Juan Musso, el sábado en el Atlético-Barça de la Liga jugado en el Metropolitano. / Dani Barbeito / SPO

Los tres en el campo

La movilidad de Olmo, que trazó la pared con Rashford en el rápido empate, supuso un apoyo para los centrocampistas azulgranas y alteró a Le Normand y Lenglet, habituados a conservar su posición y tener un referente más o menos estático. La ambición por la victoria empujó a Flick a añadir luego a Ferran y Lewandowski, que llenaron el área, con lo que el Barça terminó con los tres nueves en el campo, aunque Olmo se retrasó a la posición de interior, y sin extremo izquierdo, sustituido Rashford.

Una fórmula que no se prevé de inicio en el nuevo partido ante el Atlético. Nuevo también porque corresponde a otra competición. El Camp Nou abre los cuartos de final de la Champions, y el Barça no tiene la necesidad de cargar el área por unos minutos para salvar el resultado ni la obligación de remontar un resultado tal y como sucedió en la Copa después de haber perdido por 4-0 en Madrid.

Ferran supera a Oblak en el tercer gol del Barça ante el Atlético durante el partido de liga en el Spotify Camp Nou. Fotografía de Jordi Cotrina

Ferran supera a Oblak en el tercer gol del Barça ante el Atlético durante el partido de liga en el Spotify Camp Nou. Fotografía de Jordi Cotrina / JORDI COTRINA / EPC

Capacidad de elección

La gran suerte del entrenador azulgrana reside en que tiene capacidad de elección y futbolistas versátiles. Olmo jugó de falso nueve y de interior en ambos carriles y puede desempeñarse de extremo izquierdo. También Fermín brinda varias posibilidades de combinación, así como Gavi en cuanto adquiera la forma física idónea.

A Flick le tranquilizó la actuación de Rashford. Por lo que hizo y por lo que insinuó. Hizo el gol, tres minutos después de que marcara Giuliano Simeone, y aplacó la erupción del Metropolitano, en permanente combustión por la leña que le echa Simeone padre. Pero también exhibió su poderío físico con las carreras que atormentaron a Nahuel Molina, necesitado de auxilio por Le Normand y Giuliano, que debía mirar atrás para echar una mano.

Dani Olmo y Clément Lenglet, en el Atlético-Barça del pasado sábado en el Metropolitano.

Dani Olmo y Clément Lenglet, en el Atlético-Barça del pasado sábado en el Metropolitano. / AFP7 vía Europa Press

Simeone al rincón de pensar

Insinuó Rashford la posibilidad de hacer más daño al Atlético. El Barça cargó toda la construcción por la banda de Lamine Yamal y elevó la concentración de jugadores por metro cuadrado en el costado derecho, pero le faltó un punto más de rapidez para girar el juego a la izquierda y beneficiarse de los espacios que tenía el extremo inglés para correr y regatear en carrera, una de sus virtudes.

Simeone también tiene que ir al rincón de pensar. O mantiene a Molina, si prefiere que Marcos Llorente sea mediocentro para proteger el eje junto a Koke, o ubica a Llorente para que litigue de igual a igual con Rashford.

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