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LA OPORTUNIDAD DEL INGLÉS

Un Rashford sin el lesionado Raphinha se juega su futuro en el Barça

El extremo inglés dispone de 11 partidos para convencer a Flick y Deco y el club pague los 30 millones de su fichaje definitivo

Marcus Rashford, en una imagen promocional del Barça.

Marcus Rashford, en una imagen promocional del Barça. / FC BARCELONA

Joan Domènech

Joan Domènech

Barcelona
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Ha llegado la hora de Marcus Rashford. La sensible baja de Raphinha reabre el espacio para el que fue llamado a ocupar el extremo inglés cuando fue contratado el pasado verano. Ocupó ese vacío con solvencia en la primera mitad de la temporada y se espera de él, ni más ni menos, que vuelva a llenarlo igual, con el mismo rendimiento de la fase inicial.

Rashford debe saber que se juega la continuidad en el Barça. Llegó al Camp Nou cedido para esta campaña, con una opción de compra del club azulgrana de 30 millones que, si no se ejecuta le devolverá al Manchester United. El planteamiento es sencillo: si triunfa se quedará; si no cumple las expectativas a juicio de Hansi Flick y Deco, que son quienes le juzgarán, el Barça buscará otro delantero.

Rashford se cuela entre Pacha Espino y De Frutos en el último partido frente al Rayo Vallecano el Camp Nou.

Rashford se cuela entre Pacha Espino y De Frutos en el último partido frente al Rayo Vallecano el Camp Nou. / JORDI COTRINA / EPC

Desde enero

Muy buenos números ha acumulado Rashford que, difuminados en el tiempo, han perdido dimensión. Diez goles y 11 asistencias ha sumado en 39 partidos; en verdad, en los 33 primeros. El último tanto data del 28 de enero con la falta directa que cerró la goleada (4-1) al Copenhague, colocándose a la par del tridente titular, ya que mojaron todos. La última aproximación a un gol fue el lanzamiento de córner que Ronald Araujo cabeceó a la red del Albacete para el 0-2 seis días más tarde.

Cierto es que las apariciones de Rashford han declinado desde entonces. Flick justificó las recientes ausencias del atacante inglés en unos problemas físicos que no precisó. Frente al Mallorca, el 7 de febrero, se dañó la pierna izquierda y ha estado tres partidos sin disputar un minuto, de ahí que la confianza propia y el atrevimiento hayan descendido en la misma proporción que la reducción del tiempo.

Raphinha y Rashford. durante el partido de liga entre el Barça y el Osasuna.

Raphinha y Rashford, durante el partido de liga entre el Barça y Osasuna. / JORDI COTRINA / EPC

La alta estima de Flick

Y a pesar de la alta estima que le profesa Flick. El entrenador dio su nombre tras la renuncia de Nico Williams, aunque era un futbolista sospechoso por el declive que apuntaba en Old Trafford, y con los meses quiso subrayar la buena actitud que mostraba pese a que le retiró del once inicial en beneficio de Raphinha.

“Hablo con cada futbolista que no juega para explicárselo y la última vez me dijo: Boss, no hace falta que me lo expliques. Lo más importante es ganar y conseguir los tres puntos; lo demás no es tan importante”, descubrió Flick. A partir de ahora sí será importante para Rashford, que cumplió los 28 años el último día de octubre.

Hansi Flick y Marcus Rashford hablan durante un entrenamiento en la ciudad deportiva.

Hansi Flick y Marcus Rashford hablan durante un entrenamiento en la ciudad deportiva. / Valentí Enrich / SPO

Elogios con Inglaterra

Antes de que la primera cita con el Atlético descubra el nivel de Marcus, la puesta a punto con Inglaterra ha sido satisfactoria. El regreso a la selección ha revelado que está a un buen nivel. “Rashford debería ser titular en el Mundial si queremos llegar lejos en el torneo”, valoró Rio Ferdinand, excapitán del United y de Inglaterra, que en julio se confesaba incrédulo ante “la oportunidad” que le brindaba el Barça al futbolista “dado su rendimiento en los últimos dos años”.

Ferdinand elogió el desempeño de Rashford pese a que no se viera refrendado en números. Titular el viernes frente a Uruguay (1-1), fue sustituido en el minuto 70; el martes fue suplente y entró en el minuto 73 en la derrota ante Japón (0-1), un resultado que en otros tiempos habría desatado un debate en las cámaras de los Lores y los Comunes.

Rashford, abatido, tras la eliminación de la Copa ante el Atlético de Madrid.

Rashford, abatido, tras la eliminación de la Copa ante el Atlético de Madrid. / JORDI COTRINA / EPC

Relevo satisfactorio

Nada de eso importa frente al comienzo del final de la temporada del Barça. Tampoco las grandes sensaciones del principio de la campaña. Entonces cargó con las dificultades de la adaptación a un país, una ciudad y un equipo -sobre todo- completamente distintos de lo que había conocido Rashford, que creció al sur de Manchester, cuya carrera sólo se desarrolló en el United, y que apenas se había alejado hasta Birmingham para jugar seis meses en el Aston Villa. Descubrió en el Barça unos hábitos de entrenamiento y juego nuevos y, sin embargo, tapó estupendamente las ausencias de Lamine Yamal cuando sufría del pubis y la primera lesión muscular de Raphinha. En los nueve partidos de ausencia del brasileño, el inglés acumuló cuatro goles y cinco asistencias.

Rashford, perseguido por Kounde,  celebra uno de los dos goles que marcó en Newcastle en la liguilla de la Champions.

Rashford, perseguido por Kounde, celebra uno de los dos goles que marcó en Newcastle en la liguilla de la Champions. / Jon Super

En la primera ausencia de Raphinha, Marcus acumuló cuatro goles y cinco asistencias en nueve partidos.

Flick y Deco tienen que cargarse de razones a partir de ahora para avalar el fichaje definitivo con el pago de los 30 millones y la tramitación de un contrato presuntamente ya pactado por tres temporadas. Rashford tiene que cargarse de goles y asistencias igual que en otoño. Un examen intenso de entre 11 y 14 partidos si el Barça llega a la final de la Champions.

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