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Opinión | Apunte

Sergi Mas

Sergi Mas

Periodista

Gracias, Ferran, por Sergi Mas

Muere el expresidente del Espanyol Ferran Martorell a los 84 años

Ferran Martorell, rodeado de objetos del Espanyol en su despacho.

Ferran Martorell, rodeado de objetos del Espanyol en su despacho. / RCDE

No deseo que mi recuerdo a Ferran Martorell se vea empañado por lo que ocurrió el martes en el RCD Stadium. Ni Ferran ni esta columna se lo merecen. Y no lo haré.

Él fue Presidente del club en una etapa tan corta como ingrata, y con el equipo en el infierno de la Segunda División. Y 17 años como vicepresidente dejan una huella que nadie olvida.

Con su adiós nos despedimos poco a poco de aquel fútbol que nos parió y que no volverá: el de aquellas tardes en Sarrià, con olor a puro y sabor a cognac, de cinco pesetas por un "chupón caramelo menta", noches de partidos de Copa entre semana con apenas dos mil personas en los graderíos, o de entrenos a puerta abierta en el campo de la chatarra. Ferran fomentó su verdadera debilidad y apreciado tesoro: el futbol base.

Ferran Martorell, en la galería de presidentes del RCDE Stadium.

Ferran Martorell, en la galería de presidentes del RCDE Stadium. / RCDE

No lo pasó bien con las maratonianas reuniones en el Hotel Avenida con Joan Gaspart para que Soler y Valverde cruzaran la Diagonal, y acabó dejando al club su petición inicial: 600 millones de las antiguas pesetas por ambos futbolistas.

El club en la sangre

Ferran fue quién incorporó al Espanyol figuras como Tommy NKono y John Lauridsen. Como publicista acuñó para el club el famoso eslogan (que fue el nombre de su agencia publicitaria) del "Yo cantera", y cuyo legado no debe olvidar el españolismo actual: cuidar el futuro sin olvidar el pasado. Porque ¿saben? Somos lo que somos porque hay más de 125 años de historia que debemos respetar y que Ferran sintió al llevar el club en la sangre: una herencia familiar de hasta cuatro antepasados presidieron la entidad.

En este fútbol actual del siglo 21 donde los futbolistas son actores y cada vez más tecnócrata y menos humanizado, la figura de Ferran nos recuerda que esto debería ir de algo más que de balances y fichajes, de excels y de resultados. Ferran nos deja un legado que, en fin, se basó en anteponer siempre el club por encima de todo y de todos. Tomemos nota. Gracias, Ferran.

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