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Selección española

El Govern ve "grave" los cánticos racistas en el RCDE Stadium y critica la tardanza en la activación de protocolos

El conseller d'Esports pidió a la Federación Catalana de Futbol y a la Real Federación Española de Fútbol que activara los procedimientos internos y los vincula a grupos de "ultra derecha"

Los cánticos racistas empañan el amistoso de España frente a Egipto en Cornellà: "Musulmán el que no bote"

Los Mossos investigan los insultos islamófobos y xenófobos durante el España-Egipto

El conseller de Deportes de la Generalitat, Berni Álvarez.

El conseller de Deportes de la Generalitat, Berni Álvarez. / DAVID ZORRAKINO - EUROPA PRESS / Europa Press

Gisela Boada

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Barcelona
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El conseller d'Esports, Berni Álvarez, ha expresado este miércoles su "profunda indignación" por los cánticos racistas registrados en el RCDE Stadium durante el partido amistoso entre España y Egipto. Además, ha lamentado la tardanza en la activación de los protocolos por parte de los organismos responsables -la Real Federación Española de Fútbol y la Federación Catalana-, a quienes, según ha explicado en una entrevista en la Cadena SER, él mismo exigió actuar durante el descanso del encuentro. Los Mossos d'Esquadra han comunicado poco después que han abierto una investigación por estos "cánticos islamófobos".

En varios momentos del partido -a los diez minutos de la primera parte y posteriormente en otros instantes-, una parte de la grada coreó el cántico "musulmán, el que no bote es", una escena que el conseller presenció desde el palco como invitado. "Somos un país de acogida, respeto y convivencia. Lamento los comportamientos inaceptables de una parte de la grada", ha escrito en X, un mensaje que ha republicado el president Salvador Illa en su perfil. También la consellera de Igualtat y Feminisme, Eva Menor, ha condenado estos hechos: "Estos comportamientos no tienen cabida en un estadio de fútbol ni en la sociedad", ha publicado en la misma red social.

Durante el descanso, el videomarcador del estadio emitió un mensaje recordando que "la legislación para la prevención de la violencia en el deporte prohíbe y sanciona la participación activa en actos violentos, xenófobos, homófobos o racistas". En la misma entrevista, el titular d'Esports ha reconocido que "seguramente" se debería haber detenido el encuentro ante la situación "grave" y "lamentable" que se estaba viviendo.

Activación de protocolos tardía

El conseller ha indicado que, durante el descanso, se dirigió a responsables de la Real Federación Española de Fútbol y de la Federació Catalana de Futbol para exigir la activación de los protocolos. "Les hice saber que debían activarlos y que, de no hacerlo, me marcharía", ha afirmado. Un relato que también ha contado el delegado del Gobierno, Carlos Prieto, que en un vídeo difundido en sus redes ha explicado que también solicitó a las federaciones que actuaran, como acabaron haciendo. Ambos han coincidido en que "seguramente" llegó tarde la respuesta.

"Lo ocurrido ayer en Cornellà-El Prat fue intolerable. Los insultos racistas e islamófobos no son una anécdota: son odio, y hay que condenarlos con firmeza", ha denunciado Prieto, quien ha mandado un mensaje a Ignacio Garriga, presidente de Vox en Catalunya pidiéndole que "deje de mentir" sobre los hechos ocurridos, que considera que el líder de extrema derecha trata de justificar. "Deje de mentir, tergiversar y verter odio", ha espetado el delegado.

Tanto Álvarez como Menor, y más tarde la portavoz del Govern, Sílvia Paneque, enmarcan estos hechos en una problemática más amplia: "El mundo del fútbol, por desgracia, se está convirtiendo en un nicho para grupos de ultraderecha y en un vehículo de discursos de odio, algo que debemos frenar", ha advertido el conseller, recordando que desde hace tiempo se trabaja en este ámbito junto a la RFEF y LaLiga. "No aceptaremos que la extrema derecha utilice el deporte como altavoz del racismo", ha declarado Paneque en X.

La oposición

Más allá de la Generalitat, la polémica también ha provocado la reacción de la oposición. El líder de Junts y expresident, Carles Puigdemont, ha considerado que este episodio es consecuencia de la "agenda españolizadora" del PSC. A su juicio, los socialistas "avivan el nacionalismo español", que defiende una ideología "imperialista" y que "practica la sustitución cultural" desde antes de que "fuera adoptada por la extrema derecha mundial".

ERC también ha condenado los cánticos y ha lamentado la inacción de las instituciones ante este racismo. "Los gritos islamófobos nos interpelan a todos: permitir el racismo en las instituciones es legitimarlo en todas partes", ha publicado en X la diputada Najat Driouech. Y ha rematado: "Cuando los medios actúan como altavoz, también lo normalizan. El silencio no es una opción. No hacer nada tampoco. Ante el odio, respuesta democrática".

También por parte del PP se ha posicionado el alcalde de Badalona, Xavier García Albiol, quien ha condenado el episodio. "Burlarse de una religión es una ofensa a sus creyentes y a mi tanto me da que sean musulmanes o católicos. Igualmente inaceptable", ha publicado en X.

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