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Real Madrid - Barça (0-3)

Ona Batlle frustra al Real Madrid y el Barça sentencia la Liga

El equipo de Pere Romeu, otra vez muy superior al equipo blanco, supera ya a su rival en 13 puntos a falta de seis jornadas

Ona Batlle of FC Barcelona celebrates a goal during the Spanish Women League, Liga F, football match played between Real Madrid and FC Barcelona at Alfredo Di Stefano stadium on March 29, 2026, in Valdebebas, Madrid, Spain. AFP7 29/03/2026 ONLY FOR USE IN SPAIN. Dennis Agyeman / AFP7 / Europa Press;2026;SOCCER;SPAIN;SPORT;ZSOCCER;ZSPORT;Real Madrid v FC Barcelona - Liga F;

Ona Batlle of FC Barcelona celebrates a goal during the Spanish Women League, Liga F, football match played between Real Madrid and FC Barcelona at Alfredo Di Stefano stadium on March 29, 2026, in Valdebebas, Madrid, Spain. AFP7 29/03/2026 ONLY FOR USE IN SPAIN. Dennis Agyeman / AFP7 / Europa Press;2026;SOCCER;SPAIN;SPORT;ZSOCCER;ZSPORT;Real Madrid v FC Barcelona - Liga F; / AFP7 vía Europa Press / AFP7 vía Europa Press

Laia Bonals

Laia Bonals

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Hay futbolistas que no hacen ruido. Que viven tranquilamente en una excelencia que, pese a no ser estridentes, brillan cada vez que están en el verde. Hay jugadoras que cumplen con eso de "hablar en el campo", aislándose de todo el ruido. Y así es Ona Batlle. La mejor lateral del mundo viste de azulgrana, aunque no sabemos por cuánto tiempo. Contra el Real Madrid (0-3) en el clásico de la Liga F comandó a un Barça que midió sus fuerzas. Ella, mientras tanto, siguió siendo ella, disfrutando sobre el campo y con ese punto letal que la hace excepcional.

La plantilla del Barça siempre tiene ganas de un clásico. Aunque, después del 2-6 en la ida de los cuartos de final de la Champions, había una dualidad. Ganas de repetirlo, de volver a someter al equipo blanco, pero siendo consciente de la realidad: el partido decisivo es el del jueves. En el clásico de Liga, el Barça tenía más peligros que oportunidades. Y se vio desde el once titular que planteó Pere Romeu, con rotaciones. Sin volverse loco, pero sí con cierta dosis de calma para lo que viene en pocos días.

Quien no descansó fue Ona Batlle. La lateral azulgrana es la mejor en su posición a nivel mundial. No hay discusión. Para nadie. Es unánime que no hay otra como ella y el Barça lo sabe. Y, pese a eso, parece tener los días contados como azulgrana porque termina contrato a final de temporada. Mientras tanto, ella sigue a lo suyo. Totalmente alejada del runrún, Ona sigue marcando las diferencias. Contra el Real Madrid fue un puñal en la banda, con una velocidad que le permitió deshacerse de las futbolistas blancas con un par de arrancadas.

Su dominio en la banda fue total, pero acabó por marcar las diferencias desde la frontal. Le llegó la pelota y no se lo pensó. La enganchó con tremenda fuerza para enviarla hasta la portería de Misa Rodríguez. Antes de llegar a la red, rozó en Rocío Gálvez, que terminó de envenenarla antes de que cayera dentro de la portería. Se echó las manos a la cabeza Caroline Graham Hansen mientras Ona sonreía con esa expresión de medio lado tan propia de la catalana. Con cierto brillo en los ojos, como quien sabe que aún no ha terminado.

Pasaban los minutos y el dominio azulgrana volvía a ser absoluto. Se repetía el guion ya habitual y las futbolistas dirigidas por Pau Quesada no escondían su frustración. Se vio en las entradas que empezaron a regalar por doquier, haciendo volar a Sydney Schertenleib y ganándose Lakrar una clara tarjeta amarilla. A los golpes el Barça respondió con peligro. Caroline Graham Hansen bailó sobre la línea de fondo y regateó a Yasmin para habilitar a Alexia Putellas, que ya esperaba en el área pequeña. Definió a bocajarro y sumó el segundo gol.

Y acto seguido volvió a recoger el balón Ona Batlle. De sus botas nació el tercer tanto azulgrana, con un centro dentro del área pequeña que terminó siendo rechazado por la defensa blanca hacia la portería de Misa Rodríguez, quien volvió a no tener el día. Desquiciada y desesperada ante la facilidad azulgrana por superar a su equipo, la guardameta pidió intensidad y cabeza a sus compañeras. En su rostro se podía leer un agotamiento absoluto.

Los clásicos pueden ser de muchas maneras, pero lo que nunca cambia es la superioridad aplastante del Barça. Ya sea por sus jugadoras de ataque, por un centro de campo dominante o por una defensa consistente. Las azulgranas siempre responden cuando el Real Madrid intenta plantar cara. En el segundo clásico de la semana, el conjunto de Pere Romeu danzó al son de Ona Batlle, que le dio al Barça tres puntos más que sirve para colocarle 13 puntos por encima del conjunto blanco y dejar la Liga prácticamente sentenciada. Si el equipo de Pau Quesada pierde la próxima jornada en el campo del Madrid Club de Fútbol, y el de Pere Romeu vence al Badalona en el Johan, ya habrá campeón.

Pero esto no ha terminado. El próximo jueves, el último asalto. El Camp Nou acogerá la vuelta de los cuartos de final de la Champions, donde el Barça está más que preparado para sellar su octava semifinal consecutiva.

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