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El 'boom' del ajedrez se mantiene seis años después de la pandemia

El crecimiento imparable de las plataformas ‘online’, las series y los ‘influencers’ deparan una edad dorada del juego milenario

"La gente ha descubierto que es más divertido que matar ‘zombies’", dice sobre el auge actual el gran maestro Miguel Illescas

Faustino Oro se queda a un movimiento de convertirse en el gran maestro más joven de la historia

Alba de Lomas, campeona de Catalunya de ajedrez, durante la partida del jueves contra Pedro Sánchez en el Gambit Café de Madrid.

Alba de Lomas, campeona de Catalunya de ajedrez, durante la partida del jueves contra Pedro Sánchez en el Gambit Café de Madrid. / Cedida

Daniel G. Sastre

Daniel G. Sastre

Barcelona
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Si Chess.com fuera un país, sería el quinto con más habitantes del mundo. La plataforma más popular del ajedrez 'online' ha anunciado este mes que ha alcanzado los 250 millones de cuentas registradas. Es una cifra que da la medida del momento dulce que vive un juego tan antiguo que se desconoce su origen exacto. Si la universalización de internet facilitó las partidas en tiempo real entre jugadores de cualquier parte del mundo, la pandemia de covid dio al ajedrez un empujón cuyos efectos todavía perduran: a su alrededor se ha erigido un negocio con buenas perspectivas para los próximos años, y los jugadores clásicos conviven con divulgadores e 'influencers' cuyo éxito le asegura el futuro.

Como fenómeno de masas, el ajedrez tiene también ahora sus superestrellas. La última sensación es el niño argentino Faustino Oro, que está batiendo récords de precocidad, aunque no ha logrado convertirse a principios de mes en el gran maestro más joven de la historia. Ya ha ganado en partidas rápidas a Magnus Carlsen y a Hikaru Nakamura, números uno y tres del mundo, y hace unas semanas ha entrado en el ‘top 5’ de Chess.com. Oro tiene ahora 12 años, y empezó a jugar precisamente durante la pandemia, con siete. Hace dos años sus padres se mudaron con él a Badalona para apoyar su progreso en el juego. Carlsen ha dicho de él que "es mejor que Messi a los 12 años".

Pero también hay otros jugadores que no aspiran a marcar una época en el ajedrez de élite y, sin embargo, cuentan con cientos de miles de seguidores en las redes sociales, y están provocando que cada vez más niños y jóvenes se acerquen con curiosidad a un tablero. También han ayudado productos audiovisuales de gran éxito, sobre todo la serie de Netflix 'Gambito de dama', que se convirtió en un acontecimiento global en 2020.

Leyenda y empresario

"Es que la gente está descubriendo que es mucho más divertido jugar al ajedrez que matar 'zombies'", dice Miguel Illescas, auténtica leyenda del ajedrez español, sobre los pasatiempos de la era de internet. El currículum de Illescas impresiona: ocho veces campeón de España, gran maestro internacional desde los 23 años y vencedor de partidas contra por ejemplo el excampeón del mundo Anatoly Kárpov, llegó a estar entre los 30 mejores jugadores del mundo. También es un empresario que ha sabido sacar partido económico a esa trayectoria: desde su local en el barrio de Gràcia de Barcelona dirige un pequeño emporio dedicado al comercio, las clases y la edición de una revista, 'Peón de rey', todo ello con el ajedrez como razón de ser. También ha publicado varios libros, alguno de ellos con gran éxito de ventas.

Barcelona 25.03.2026 Entender Más Miguel Illescas fotografiado en su escuela de ajedrez en el barrio de Gràcia.

Illescas, fotografiado en su escuela de ajedrez en el barrio de Gràcia. / JORDI COTRINA

Cuando echa la vista atrás, Illescas recuerda como un punto de ruptura personal la Olimpiada de Dubái de 1986, la primera que disputó con el equipo español. "Fue un momento icónico, porque ahí tomé la decisión de dedicarme al ajedrez", recuerda. Hasta ese momento, trabajaba de informático. "A raíz del éxito en aquella Olimpiada me empezaron a llegar invitaciones. Gané un torneo en Gran Canaria y me invitaron a Nueva York, y al bajar a la discoteca a celebrar la victoria suena Frank Sinatra, 'New York, New York', y ahí llamé a mi socio en la informática y le dije: ‘Mira, te quedas tú con los clientes, yo me voy a dedicar al ajedrez’", sonríe.

Partidas de espaldas y clubes con humo

El panorama ha cambiado mucho con respecto a cuando él empezó. "Yo era un poco el mono de feria. Mi padre me llevaba al bar donde jugaba con sus amigos, y yo con nueve o 10 años era capaz de ganarles jugando de espaldas", dice. "Yo iba a los clubes, que a veces eran antros y estaban llenos de humo. A veces me saltaba las clases para ir a jugar. En aquella época había quizás más glamour, no sabías si una jugada era buena o mala. Si el campeón del mundo hacía una jugada había que respetarla; hoy, el movil te dice: ‘Ah, el campeón del mundo se ha equivocado’", explica.

La irrupción de la tecnología es sin duda la clave del buen momento actual del ajedrez. Y, de nuevo, Illescas tiene que ver con ella. En 1995, IBM empezó a preparar a Deep Blue, un ordenador, para jugar contra el campeón del mundo del momento y uno de las principales figuras de la historia, Garri Kaspárov. La compañía contrató a Illescas y otro gran maestro, Joel Benjamin, para entrenar a la máquina. "Fue apasionante. Se hizo algo que luego se ha hecho en el desarrollo de la inteligencia artificial: trasladar el conocimiento humano a la máquina. Fue la primera vez que una máquina entendía el ajedrez, porque hasta aquel momento solo calculaban, eran pura fuerza bruta", recuerda el gran maestro español. En 1997, y tras varias derrotas, Deep Blue logró ganar finalmente a Kaspárov.

Barcelona 25.03.2026 Entender Más Miguel Illescas fotografiado en su escuela de ajedrez en el barrio de Gràcia.

Miguel Illescas fotografiado en su escuela de ajedrez en el barrio de Gràcia. / JORDI COTRINA

Casi tres décadas después, lo normal es jugar al ajedrez con un programa informático de por medio. "Tenemos alrededor de cinco millones de jugadores registrados activos cada mes. Estimamos aproximadamente la misma cantidad adicional de jugadores no registrados, es decir, usuarios sin cuenta", explican vía correo electrónico desde Lichess. La plataforma, competencia de Chess.com sin ánimo de lucro, también sitúa el inicio del 'boom' del ajedrez durante la pandemia, cuando "se produjo el mayor incremento". "Pero las razones son múltiples y, desde entonces, la situación se ha estabilizado en cierta medida, pero seguimos teniendo cifras más altas que antes de la pandemia", subrayan.

5.000 movimientos de piezas por segundo

En Lichess se juegan "alrededor de tres millones de partidas clasificadas al día", y aproximadamente el mismo número jugadas por gente de forma anónima. En Europa, la plataforma tiene en sus momentos de mayor afluencia "más de 100.000 jugadores en línea en cualquier momento", y calcula que, en consecuencia, "puede haber más de 5.000 movimientos de piezas por segundo".

La gran aceptación de estas aplicaciones tiene su origen, según Illescas, en que el sistema se ocupa de que encuentres "tu media naranja" en el juego, porque "te van enfrentando siempre con gente de tu nivel", en función de tus resultados. "Y ese reto es bonito, es emocionante que puedas ganar o perder. En muchos videojuegos, la curva de aprendizaje es exagerada: hay que meter muchas horas para aprender a jugar a 'Civilization' o 'Age of Empires'. Otros son demasiado triviales y te aburres enseguida. El ajedrez está en un punto perfecto: se aprende relativamente rápido pero siempre tienes más camino", explica.

Tanto el equipo de Lichess como Illescas citan la serie de ficción 'Gambito de dama' como otro de los puntos de inflexión. La protagonista, interpretada por Anya Taylor-Joy, sigue el atribulado camino de una niña prodigio del ajedrez para convertirse en la mejor jugadora del mundo. El hecho de que la serie tuviera una protagonista femenina no es baladí.

Alba de Lomas: una campeona de Catalunya contra Pedro Sánchez

"Solo un 7% de los jugadores federados de Catalunya son mujeres", subraya Alba de Lomas, flamante campeona de Catalunya de ajedrez. A sus 22 años, se acerca al prototipo de jugador actual: empezó relativamente tarde, con 12 años; está iniciando una carrera como creadora de contenido –cita a Pepe Cuenca y Anna Cramling como referentes–; su pareja y sus amigos también juegan.

El ajedrez está tan de moda que, el jueves, el presidente del Gobierno quiso aparecer en público jugando una partida. Poco antes de anunciar los relevos en el Ejecutivo, Pedro Sánchez se desplazó al Gambit Café, en el barrio de Malasaña de Madrid. Allí jugó una partida contra varios maestros y grandes maestros, entre los que estaba Alba de Lomas. Evidentemente, el presidente –que tiene una cuenta en Chess.com bajo otro nombre– perdió. "Como jugador es justito", ríe la campeona de Catalunya.

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